Te cuento la película

Weapons

Weapons (2025) USA

          También conocida como:
                    - "La hora de la desaparición" (Hispanoamérica)

Género: Terror

Duración: 128min.

Música:Ryan Holladay, Hays Holladay, Zach Cregger

Fotografía: Larkin Seiple

Guion y Dirección: Zach Cregger

Intérpretes: Julia Garner (Justine Gandy), Josh Brolin (Archer Graff), Cary Christopher (Alex Lilly), Alden Ehrenreich (Paul Morgan), Austin Abrams (James), Benedict Wong (Marcus Miller), Amy Madigan (Gladys Lilly), June Diane Raphael (Donna Morgan).

Una niña cuenta una historia que dice que es real y que ocurrió en su ciudad dos años antes y mucha gente murió de forma muy extraña, aunque nada trascendió en las noticias porque las autoridades estaban tan avergonzadas por no resolver el caso que lo taparon.

Todo comenzó en el colegio de la niña, el Maybrook.

Era un miércoles cualquiera y había una profesora nueva Justine Gandy, que cuando fue a su clase vio que no había ningún niño.

El resto de las clases estaban como cualquier otro día, con todos sus alumnos, incluida la otra clase de tercero.

Pero a la de la profesora Gandy fue un solo alumno, Alex Lilly.

Los demás se despertaron a las 2'17 de la mañana, se levantaron, abrieron la puerta y salieron y se adentraron en la oscuridad para no regresar jamás.

Todos los padres y la gente del colegio estaban consternados.

La policía sabía que todos se habían despertado a las 2'17 porque la mitad de las casas tenían alarmas que se activaron cuando salieron y algunos de ellos fueron incluso grabados por las cámaras de algunas casas, aunque no grabaron a dónde se dirigían.

Interrogaron a Alex, pero él no sabía nada y le preguntaron si lo habían planeado, y él dijo que no había oído nada ni visto en la tele nada parecido.

Hablaron también con la profesora Gandy, que tampoco sabía nada.

Durante casi un mes el colegio permaneció cerrado por la investigación, pero al final tuvieron que abrirlo, aunque una noche antes hubo una reunión de padres y profesores.

Justine

Se preguntaban qué pasó en esa clase para que desparecieran 17 niños, y piden que hable la profesora, a lo que les contesta que también ella desea saber qué ha pasado.

Algunos padres dicen que ella sabe qué ha pasado y que deben encerrarla hasta que aparezcan los niños porque si no es cómplice, es negligente.

Se marcha finalmente entre improperios de los padres.

Va a una tienda de licores donde compra varias botellas y a la salida recibe una llamada desde un número oculto y la amenazan, por lo que regresa asustada a su casa, donde, mientras comienza a preparar la bebida alguien llama a su puerta, aunque no ve a nadie por la mirilla, ni por la ventana.

Vuelven a llamar, esta vez golpeando la puerta, y sale con un espray, pero no ve a nadie, pero observa que en su coche pintaron "Witch" (Bruja). Intenta lavarlo, pero no sale.

Habla con Marcus Miller, director del colegio que le dice que no vaya hasta que los ánimos se calmen, pero que conservará su seguro médico, aunque ella dice que necesita trabajar.

Le recuerda que se extralimitó con los alumnos por abrazar a un niño que lloraba y por llevar a otro a su casa en coche porque perdió el autobús, algo que le dicen no es profesional, pues es su profesora, no su madre, y le prohíbe hablar con Alex.

Entretanto, reubicaron a Alex en la clase de la profesora Belt.

Acude a denunciar la pintada de su coche, y saluda desde lejos al agente Paul Morgan.

Se ve con él por la noche en un bar y él le dice que pensó mucho en ella, pero no sabía si empeoraría las cosas.

Cuando ve que pide una Coca-Cola, lo anima a pedir una copa.

Le cuenta que todos piensan que es una bruja, aunque él le dice que intente no obsesionarse, pues no toda la ciudad piensa en ella y que están en su contra y que no debe hacerse la víctima y le dice que el alcohol no le va a ayudar y no entiende que fuera hasta allí en el coche si pensaba beber.

Le pregunta si Donna sabe que está allí, a lo que él le responde que no y que no están bien en ese momento.

Ella le insiste en que se tome una copa con ella, y aunque él le dice que no, despierta a la mañana siguiente en la cama de ella con una enorme resaca.

Le dice que están investigando las desapariciones y que debe dejarles a ellos investigar.

Ese día, Justine sigue al autobús a la salida del colegio y puede así ver dónde vive Alex. Y luego llama a su puerta, aunque nadie le contesta y observa que las ventanas están cubiertas con papeles de periódicos, aunque se asoma por un trozo que quedó libre y ve que dentro están los padres del niño sentados, aunque no se inmutan ni siquiera cuando, asustada tras verlos hace un gran ruido.

Llama a Marcus, el director para contárselo y él le dice que lo mejor que puede hacer por ella es olvidar que lo llamó y que le contó que fue a casa del niño.

Va de nuevo a la licorería, donde una mujer la sigue y la tira al suelo y la amenaza con una botella y luego le pregunta si se lo ha tirado y ve entonces que se trata de Donna, la mujer de Paul, y ella le dice que no lo ha hecho, aunque Donna no la cree, ante lo que le cuenta que él le dijo que no estaban juntos y Donna la rocía con una botella de licor y la acusa de emborracharlo cuando él solo quería ser amable con ella.

Por la noche, Justine tiene una pesadilla. Sueña que regresa al colegio de noche y los alumnos están durmiendo recostados en sus pupitres, y Alex levanta la cabeza y sonríe.

Se despierta, pero al mirar al techo ve a un niño como si fuera un vampiro.

Vuelve a salir al encuentro de Alex y le pregunta si está bien y él le dice que lo está y le pide que deje de seguirlo, pero pese a ello vuelve a dirigirse a la casa y a llamar diciendo que quiere hablar con sus padres, aunque nadie le contesta, por lo que se pone a hacer guardia frente a la casa, aunque por la noche se queda dormida en el coche.

No ve por ello que sale de la casa una mujer extravagantemente vestida con unas tijeras que entra por el lado del copiloto y le corta un mechón del cabello.

Archer

Archer Graff vuelve a ver las imágenes de la cámara de seguridad que grabaron aquella noche a su hijo alejándose hacia la oscuridad.

Graff es constructor y acude a una de sus obras, donde el encargado le indica varios problemas, por el despiste del propio Archer al que se le olvidó encargar los tepes y pintaron la puerta con un color que no es el que pidieron los dueños, que la querían verde y no roja, por lo que decide llevarse la pintura para cambiarla.

Acude a la comisaría donde el comisario le asegura que han investigado todas las llamadas y tienen agentes que siguen cada pista y que también lo hacen los federales.

Graff insiste en que Justin sabe algo y pregunta si la han investigado, a lo que le responde que de forma exhaustiva.

Pero dice que él también la investigó y vio que la multaron dos años antes por conducir ebria y que la echaron del anterior colegio por conducta inapropiada.

El policía le pregunta qué es lo que cree que sabe, pues los niños salieron de sus casas y nadie se los llevó ni los obligó a salir, por lo que no ve nada que señale a esa mujer

Graff fue quien preguntó en la reunión de padres qué pasó en esa clase y por qué solo en ella, y luego, a la salida, siguió a la profesora hasta la tienda de licores y hasta su casa y utilizó la pintura que iba a devolver y pintó "Witch" en la puerta de su coche.

Una noche oye ruidos y llama a Matthew, su hijo y lo ve corriendo hacia la oscuridad.

Sale corriendo tras él hacia una casa cercana sobre la que una luz que marca las 2'17.

Entra en esa casa y sube las escaleras hasta el piso superior. Abre una puerta y se dirige a la cama donde duerme un niño al que pide que hable con él y le dice que siente no haber podido decirle que lo quiere. La cara del niño se ilumina entonces y es una cara muy pintada. Despierta asustado, tras la pesadilla, en su casa.

Empieza a investigar la desaparición de su hijo viendo hacia dónde se dirigió y pide luego a otra mujer, cuya hija desapareció también porque sabe que su cámara también grabó su salida para que le permita verlas, aunque la mujer se niega.

Pero Graff insiste un poco más tarde cuando llega el padre de la niña que sí le permite ver las imágenes de la niña.

Traza una línea desde donde salió la niña y hacia donde se dirigía y ve el punto en que confluyeron su hijo y la niña.

Ve el coche de la profesora Gandy en una gasolinera y se acerca a ella y le dice que quiere hablar con ella, que le indica que lo sabe, como buena parte de la ciudad, pero que no cree que tengan nada de qué hablar.

Mientras discute con él ve que se dirige hacia ellos Marcus, el director del colegio y que corre igual que lo hacían los niños aquella noche y que se dirige a Justine poseído y la derriba, aunque Archer sale a defenderla y lo golpea.

Justine logra refugiarse en la tienda mientras se pelean Archer y Marcus.

Paul

Su mujer lo llama desde su hotel y le dice que podrán probar el viernes, que ovula y le pide a él que acuda a las reuniones, aunque él le asegura que no va a beber.

Le dice al comisario, que es su suegro, que el domingo Donna y él irán a comer con ellos para celebrar su aniversario.

Al salir, para empezar su turno, ve fuera a Donna, que llevó el coche para denunciar.

Él comienza su ronda y escucha en la radio que el lunes se cumplen 30 días de la desaparición de 17 niños en el condado de McCarren y que ofrecen 50.000 dólares a quien proporcione alguna información útil.

Ve entonces a un joven, James, que cree que va a robar

Persigue a un joven al que vio que iba a robar y consigue alcanzarlo, y aunque el chico le dice que trabaja allí y perdió las llaves.

Paul revisa los bolsillos del chico y se pincha con algo, por lo que se enfada, y trata de curarse y golpea duramente al muchacho. Y solo entonces se da cuenta de que todo quedó grabado con la cámara del coche, por lo que decide dejar al chico en libertad, aunque le advierte que si vuelve a verle otra vez haciendo algo o cerca de la comisaría no será tan comprensivo.

Al regreso a comisaría le cuenta lo ocurrido a su suegro, que le dice que si el chico no lo denuncia esas imágenes estarán grabadas en un disco sobre el que se grabará otra cosa en un mes y se olvidará.

Al salir, recibe un mensaje de Justine y acude a verla al bar donde lo citó.

Acaba haciendo el amor con ella, que lo lleva a la mañana siguiente a recoger su coche.

Ve al entrar a su casa que está allí ya su mujer, a la que no esperaba aún y que lo ve desaliñado y le pregunta de dónde viene, y comprende lo ocurrido.

Cuando sale de la comisaría al día siguiente ve a James cerca, y, temiendo que vaya a denunciarlo comienza a perseguirlo con el coche tras desactivar la cámara.

James

El chico trata de hacer funcionar su pipa, pero no lo consigue, mientras duerme en una tienda de campaña en la que se resguarda de la lluvia.

Sale luego intentando ver si se abre algún coche aparcado y habla entretanto con su hermano. Le dice que consiguió un trabajo, pero que necesita zapatos y un traje y asegura que devolverá el dinero que le debe a su madre, pero para ello necesita dinero para la ropa.

Finalmente encuentra un coche abierto y roba una mochila de una niña y va a una tienda para vender la tablet y los cascos que había en ella.

Luego, al intentar entrar en una casa es visto por Paul, que finalmente lo suelta para evitar que lo denuncie.

Trata de colarse en otra casa cuando lo suelta, en la de Alex Lilly, y, como las puertas están cerradas, trepa hasta una ventana que consigue abrir y se cuela en la casa.

Coge un almohadón que espera llenar de cosas, aunque al llegar al salón ve que, frente a la televisión hay una pareja, por lo que se asusta, aunque entonces observa que parecen maniquís y no se mueven.

Sigue por ello con el robo. Va hasta la cocina y se lleva los cubiertos.

Antes de marcharse descubre una puerta cerrada, la del sótano y decide entrar a investigar y puede ver que están allí los niños desaparecidos, tan inmóviles como los padres de Alex, por lo que se asusta y sale corriendo.

Vende la cubertería y vuelve a fijarse en un cartel que ya vio el día anterior en que ofrecen una recompensa de 50.000 dólares por cualquier información sobre los niños.

Llama para decir que sabe dónde están los niños. Que están todos de pie en el sótano de una casa, y pregunta si no se pueden ver en otro sitio que no sea una comisaría.

Como le dicen que no, y mientras se dirige a comisaría para hacer la denuncia y cobrar la recompensa, lo ve Paul, que sale enfadado tras haber sido descubierta su infidelidad y su recaída en el alcoholismo por su mujer, y, temiendo que vaya a denunciarlo lo persigue.

James se oculta en su tienda de campaña del bosque donde antes, tras haber fumado, vio a la extraña mujer que antes cortó el cabello a Justine.

Pensando que se le va a acercar esa mujer prepara varias jeringuillas para atacarla, y cuando comienza a abrir la tienda, se la clava, aunque entonces ve que se trata de Paul, que le apunta con su arma.

Él le dice que fue un error y que sabe dónde están los niños, y por eso iba a comisaría.

Paul se lo lleva al coche policial y le pregunta si tiene SIDA o hepatitis, aunque él le dice que no sabe que tenga nada.

Lo dirige hacia la casa donde dice que vio a los niños, aunque le pregunta cómo sabe que no va a intentar llevarse él la recompensa.

Desde el coche ve cómo el policía llama a la puerta de la casa y cómo le abren y entra, aunque se le hace de noche esperándolo.

Cuando finalmente aparece el policía lo saca del coche y lo arrastra hacia la casa.

Marcus

El director del colegio recibe la llamada de Justine, que le dice que pasa algo raro en la casa de Alex y deben avisar a los servicios sociales pues teme por el niño aunque él le dice que no está autorizado a ir a ningún domicilio, pero que llamará a sus padres y organizará una tutoría.

Recibe a Gladys, una mujer extravagantemente vestida que le explica que es Gladys, la hermana mayor de la madre de Alex.

Marcus le dice que necesita hablar con sus padres, pues son sus tutores legales, aunque ella le dice que no se encuentran bien y por eso ha ido a ayudarles con Alex. Que no es algo grave, pero no pueden salir de casa.

Le dice que alguien se quejó de que el niño podría no estar bien atendido y por ello debe hablar con su tutor legal, por lo que se ofrece a ir a su casa si es preciso, pues no desea involucrar a servicios sociales.

Gladys pregunta quién se quejó, aunque él le dice que no puede revelárselo.

Mas tarde, en su casa, Marcus y su novio se disponen a comer mientras ven la televisión cuando Gladys llama a su puerta y les dice que siente molestarle un sábado, pero que tuvo que andar desde la otra punta de la ciudad y necesita beber agua.

El novio, Terry la invita a pasar y se pone a alabar su casa y le dice luego que necesitaba hablarle por lo de la conversación del día anterior.

Le pide que le dé el agua, pero que tiene que llevársela en un bol.

Le dice luego que el lunes irá el padre de Alex para hablar con él personalmente y le pregunta si todavía no avisó a servicios sociales, y dice que no.

Se corta con una cuerda, y cuando Terry se acerca, le corta un mechón.

Saca entonces una campanilla y Marcus, que iba a llamar a la policía pierde la voluntad.

Gladys ata el mechón de Terry en un palo que llevaba y lo rompe. En ese momento Marcus ataca a Terry que vomita una especie de alquitrán sobre él y luego Marcus lo golpea hasta acabar con él.

A continuación Gladys ata un trozo del cabello de la señorita Gandy al palo y lo rompe.

Marcus sale poseído hasta la gasolinera donde ella habla con Archer y la ataca, aunque Archer sale en su defensa y logra huir hasta la tienda.

Desde dentro observa cómo Marcus golpea a Archer y la persigue, aunque cuando está a punto de alcanzarla, dentro de la tienda, de nuevo Archer evita que acabe con ella, que sale corriendo hasta el coche, aunque Marcus rompe el cristal, pese a lo cual ella sale a toda prisa y a gran velocidad, sin que eso lo detenga, pues aunque ella va en coche y él corriendo, lo hace a gran velocidad, aunque tras pasar por un cruce, Marcus, que va sin control es atropellado por un coche.

La mujer que lo atropelló grita horrorizada al ver que el cuerpo quedó destrozado y dejó una mancha como de alquitrán.

Archer acude a que le curen la mano en el hospital, y cuando sale ve que fuera le espera Justine para darle las gracias.

Ella recuerda que la última vez que habló con Marcus estaba completamente normal y asegura que no había visto nada igual en su vida, aunque Archer le dice que él sí, pues la forma en que corría la vio antes, pues tanto su hijo como la otra niña corrían igual que él, y parecía como un misil guiado por infrarrojos que iba directamente hacia ella sin importar lo que se pusiera en su camino.

Le muestra luego en el mapa el lugar al que se dirigían los niños y donde se cortaban esas líneas y ella se da cuenta de que ese punto es la casa de Alex Lilly.

Alex

En el colegio un niño, Matthew, el hijo de Archer, lo acosa.

Cuando lo recoge su padre, y mientras van hacia su casa, este le recuerda que esa noche llega Gladys, la hermana de su madre, que está enferma y no tiene dónde ir, y por eso va a vivir con ellos, y aunque no la conocen apenas, deben acogerla.

Ve, ya de noche, y desde su ventana, la llegada de su tía.

Escucha a la mañana siguiente cómo sus padres discuten. Stephen dice que la ve muy mal y su mujer le dice que era eso o la calle, aunque él dice que eso no es un centro de paliativos y no está preparada para eso, aunque ella le recuerda que hace 15 años que no la veía pues ni siquiera fue a su boda, aunque ella le pide que la apoye.

Alex curiosea en el cuarto de su tía, donde ve que hay una peluca y que es casi una anciana.

En el coche con su padre, cuando van hacia el cole, pregunta a este cuánto tiempo se va a quedar, aunque le dice que no cree que se quede más de un mes.

Lo deja en el colegio y le dice que lo recogerá a las dos.

En clase, Mathew le tira un lápiz a la cabeza, y la señorita Gaby lo expulsa de clase.

A la salida ve que su padre no pasó a recogerlo, por lo que regresa a su casa andando. Cuando entra, ve a sus padres sentados en la mesa, pero con una actitud extraña, como si no pudieran moverse, aunque el padre le pregunta qué tal el cole.

Les pregunta qué les pase y ve entonces a la tía Gladys que parece contenta de verlo, aunque él, preocupado por sus padres le pregunta qué les pasa, y ella le responde que están bien, aunque parecen idos.

Le lanza un vaso de agua a su padre, pero ve que no reacciona y por lo que hizo su tía le castiga sin cenar.

Cuando baja al día siguiente, sus padres siguen sentados, como el día anterior, aunque en la cabecera de la mesa está su tía Gladys, que le pide que se siente a la mesa y le dice que no les pasa nada, que están descansando.

Luego, le hace prometer, antes de ir al colegio, que no dirá a nadie que ella está allí o que sus padres están descansando.

Le muestra luego una rama del árbol que vio que tenía en su habitación y trenza sobre ellas unos cabellos, y, al romper la rama, sus padres comienzan a autoinfligirse heridas en la cara con los tenedores, y advierte a Alex que si dice algo en el cole hará que se hagan más daño a ellos mismos o el uno al otro o incluso que se coman vivos.

Le pide luego que coja el autobús y vaya al cole.

Regresa tras ese día a su casa, donde sus padres siguen igual, frente a la mesa.

Su tía le pide que dé de comer y lo envía a comprar más sopa al día siguiente para seguir dándoles de comer.

Una noche se despierta al escuchar gritar a su tía, a la que encuentra en la habitación tirada en el suelo entre velas y le pide ayuda.

La ve sin peluca y observa que tiene poco pelo. Ella le dice que está muy malita y esperaba que sus padres le hicieran sentir mejor, pero no está saliendo bien, pero que él puede ayudarle, y le pide que cuando vaya al colegio coja un objeto de cada uno de sus compañeros.

Él le pregunta que si se iría a su casa si mejorara, y ella le dice que sí.

En clase observa a sus compañeros pensando en qué coger de cada uno, y durante el recreo regresa al aula y allí coge los dibujos que cada uno puso en las cajas de sus cosas, aunque lo sorprende la profesora Gandy, que le dice que lo nota más callado de lo habitual y se ofrece para que hable con ella si lo necesita.

Una vez en casa tira los dibujos por debajo de la puerta de la habitación de su tía.

Esa noche, a las 2'17 ve a su tía rompiendo los dibujos y tirando trocitos en un bol, al que escupe y luego prende fuego.

Toca tras ello una campanilla y los niños salen corriendo hacia la casa, sin voluntad.

Alex está en la puerta con su tía y ve cómo llegan corriendo sus compañeros de colegio, que entran en la casa.

Cuando acuden a declarar en la comisaría, van Gladys, Alex y Stephen, al que cura un poco las heridas de la cara y declara que Stephen sufrió un ictus y no puede hablar y fue a ayudar ella a la familia.

Una vez en casa, le dice a Alex que al día siguiente irá gente a registrar la casa, por lo que deben estar preparados.

Limpia la casa y quita los periódicos de la ventana y hace que los niños salgan corriendo de nuevo, por lo que al día siguiente, cuando llegan los policías los recibe Gladys, y, aunque registran la casa, pretextando desear conocer el entorno en que vive Alex no encuentran nada.

Alex debe ocuparse de dar de comer a los niños del sótano, además de a sus padres.

Un día, al regresar a su casa del colegio ve el coche policial de Paul fuera, y ve que dentro se encuentra este, también como un maniquí, junto con James.

Su tía le pide que prepare su maleta, pues se marchan al día siguiente y le advierte que no debe pisar la sal que derramó por el suelo.

Se despierta esa noche y mira hacia afuera, donde están Archer y Justine, en el coche, y observan que está allí el coche de Paul y se preguntan qué significará.

Justine propone llamar a la puerta, aunque entonces ven que esta se abre y ven a Paul.

Aprovechan que la puerta quedó abierta y entran en la casa, donde no les contestan.

Justine ve a Paul y Alex escucha gritos abajo, pues Archer golpea a Stephen, mientras que Paul ataca a Justine en la cocina y ella trata de defenderse con un pelador de patatas.

Archer tumba una y otra vez a Stephen y a James, que vuelven a levantarse, hasta acabar rompiendo la puerta que da al sótano.

El propio Alex es perseguido, pues atravesaron la línea de sal.

Justine se hace con el arma de Paul y le dispara en la cabeza y hace luego lo mismo con James, que estaba dominando a Archer.

Eliminados sus atacantes, Archer baja al sótano, donde están los niños.

Perseguido por sus padres, Alex coge una de las ramas de su tío y se encierra en el baño, donde, tras pincharse como hacía su tía, enrosca pelo en el palo

Entretanto, Archer, que ya no es dueño de sus actos, ataca a Justine, ante la mirada complacida de Gladys.

En el baño, Alex rompe el palo y los niños salen corriendo en manada tras Gladys, que debe correr a toda velocidad para lo que atraviesa la casa de varios vecinos, aunque nada detiene a la horda de niños, que acaban alcanzándola y atacándola y destrozando su cuerpo.

Entretanto, Archer trata de acabar con Justine y los padres de Alex con su hijo

Suena una campana y Archer recupera el sentido y trata de encontrar a Mathew siguiendo el rastro dejado por los niños.

Justine, por su parte sube a la parte de arriba de la casa para encontrar a Alex.

Archer encuentra a todos los niños finalmente en un jardín, inmóviles y ensangrentados.

Justine ve a Alex abrazando a sus padres.

La niña que narra la historia indica que a los padres de Alex siguen dándoles sopa en algún lugar, pero no Alex, que se mudó a otra ciudad con otra tía que sí es agradable.

Todos los niños de su clase volvieron con sus padres, e incluso algunos comenzaron a hablar ese año.

Archer se lleva al suyo en brazos inmóvil y sin sentido.

Calificación: 3