Núremberg
Nuremberg (2025) * USA / Hungría
También conocida como:
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"Nuremberg: El juicio del siglo" (Hispanoamérica)
Duración: 148 min.
Música: Brian Tyler
Fotografía: Dariusz Wolski
Guion: James Vanderbilt (Libro: Jack El-Hai)
Dirección: James Vanderbilt
Intérpretes: Rami Malek (Douglas Kelley), Russell Crowe (Hermann Göring), Michael Shannon (Robert H. Jackson), Leo Woodall (Sargento Howie Triest), John Slattery (Burton C. Andrus), Mark O'Brien (John Amen), Colin Hanks (Gustave Gilbert), Wrenn Schmidt (Elsie Douglas), Lydia Peckham (Lila), Richard E. Grant (David Maxwell Fyfe), Lotte Verbeek (Emmy Göring), Andreas Pietschmann (Rudolf Hess).
Adolf Hitler ha muerto y la jerarquía nazi está debilitada cuando en todo el mundo han fallecido 70 millones de personas. Más que en cualquier otro conflicto de la historia de la humanidad.
7 de mayo de 1945. Último día de la guerra en Europa
Una columna de desplazados camina con sus escasas pertenencias por un camino austriaco bordeado de vehículos y maquinaria militar destrozada, vigilados por un grupo de soldados americanos, cuando de pronto se escucha el claxon de un coche que avanza en dirección contraria a la riada humana y donde lucen banderas nazis.
Los soldados les apuntan y lo obligan a parar y con un trozo de la combinación de la mujer que viaja junto a un alto mando nazi, improvisan una bandera blanca.
De pronto se abre el coche y el alto mando baja del mismo, y uno de los soldados reconoce al mariscal Hermann Göring, el número dos del régimen y sucesor de Hitler y les pide que recojan su equipaje.
Washington, D.C.
Un hombre llama insistentemente a la puerta del juez Robert Jackson a las tres de la mañana para informarle que capturaron vivo en Austria a Göring.
El juez pregunta qué van a hacer con él y si lo van a fusilar, ya que Churchill y Roosevelt firmaron la orden de hacerlo, a lo que Jackson, como juez del Supremo se opuso, ya que no aprueba que se ejecute a alguien sin un juicio.
Más tarde discute con su mujer que le dice que no puede hacerse, pues no hay un precedente legal ni una norma internacional que lo sustente y nunca se juzgó a un criminal de guerra fuera de la jurisdicción de una nación.
Además, se pregunta a quién desea juzgar. A los oficiales, a los soldados o a los jueces que ejecutaron las leyes.
Dice que los acusaría de conspirar para librar una guerra de agresión contra el mundo.
Ella le indica que Alemania no los atacó.
Desea una colaboración en que participen todos los aliados, incluida Rusia con cuatro jueces internacionales para que el mundo sepa lo que hicieron esos hombres.
Mondorf, Luxemburgo
En un tren, Douglas Kelley hace un juego de cartas a su compañera de asiento que le pregunta a qué se dedica y él le explica que es psiquiatra, y cuando ella le pregunta qué hace en Mondorf le asegura que no lo sabe.
Luego, al bajar, a él le espera el sargento Howie Triest.
La mujer baja más tarde y le dice que puede que vuelvan a verse.
Lo llevan ante el coronel Andrus que le explica que están en una prisión militar secreta donde están los miembros supervivientes del alto mando nazi y donde los gobiernos de los países aliados están decidiendo si los llevan a juicio, y recurrieron a él para inspeccionar y garantizar la salud mental de los prisioneros y creen que el mayor riesgo que hay es el suicidio, ya que varios de ellos se suicidaron con una cápsula de cianuro oculta.
Se sorprende al saber que tienen allí a Göring, que le explican llevaba encima más de un millón de dólares en divisas y joyas, además de un montón de pastillas que enviaron a Estados Unidos para analizar, pero que él identifica como Paracodina, un analgésico potente que Göring dice es para el corazón, aunque Kelley indica que es un opioide del que toma 40 al día, por lo que ve que tiene un grave problema con la droga, aunque su familia fue liberada.
Kelley indica que desea conocer a Göring de inmediato y Triest le explica que era presidente del Reichstag, ministro de Aviación y comandante en jefe de la Luftwaffe, ministro de economía, fundador de la Gestapo y que fue nombrado sucesor de Hitler en 1939.
Va a verlo con el traductor y le toma el pulso y lo ausculta, y el militar pide sus pastillas y le cuenta que padeció varios infartos leves y las pastillas le van bien y le alivian el dolor, pues en la Primera Guerra Mundial le dispararon en la cadera y en 1923 en la ingle.
Él le aconseja perder algo de peso.
Cuando se despiden, Kelley asegura que los entiende y los ha engañado, porque al traducir tiene más tiempo para meditar sus respuestas.
Visita luego a Rober Ley, dirigente del Frente Alemán del Trabajo e impulsor del programa de trabajos forzados, que asegura que huele a los judíos.
Ve luego al comandante en jefe de la armada alemana, Karl Dönitz y diseñador de los ataques submarinos que diezmaron la armada británica, que les dice que después de 76 días deben acusarlo o ponerlo en libertad.
Ven también a Julius Strecher, director de propaganda y adalid del antisemitismo que ideó el boicot a los judíos y gobernó Núremberg con mano de hierro y que pregunta a Kelley si es judío, ya que su profesión lo es.
Determina tras su primer examen que Göring es el líder y el que une a todos.
Este se autoimpone una dieta estricta y ejercicios y deja las pastillas.
Despierta a Triest a las 2'30 de la madrugada para que lo lleve a una biblioteca, pues cree que debe haber libros sobre ellos o escritos por ellos para ver cómo son y qué les hizo ser capaces de cometer esos crímenes.
Él cree que si los entiende se abrirán y podrá escribir un libro sobre ellos, y además cree que es capaz de definir el mal, podrán evitar que se repita.
Un día, al llegar, le indica que Göring se ahoga y comprende que le está dando un infarto por lo que Kelley pide aspirinas y le pide que se calme y respire tras darle varias y consigue que bajen así sus pulsaciones.
En Washington Jackson acude a una fiesta donde comentan que a Truman no le conviene mostrarse comprensivo con los nazis y temen que la gente sienta compasión.
Pero, para sorpresa de todos, los rusos acceden.
Se presenta a Jackson John Amen, del cuerpo jurídico militar, que le dice que el general Eisenhower desea el juicio, pero que no se alargue.
Amen le dice que oyó que van a proponer a Jackson como presidente del Supremo
Kelley interroga a los detenidos y le hace test, y Göring comienza a hablarle en inglés.
Informan a Jackson de que el congreso votará en contra, pues desean las ejecuciones y la mujer indica que necesita a alguien más influyente que el presidente.
Acude a visitar en Roma a Pio XII, que le indica que no puede darle su apoyo, ante lo que Jackson le recuerda que firmo un Concordato con Hitler cuando era el nuncio en el imperio alemán y que la iglesia fue la primera institución en reconocer a los nazis, aunque el Papa le dice que lo hizo para defender a los católicos de Alemania, y él le indica que es una pena que los judíos no tuvieran a alguien que lo hiciera y que le recordarán por lo que hizo en 1933 y que lo que decida ahora será lo que se recuerde de él en el futuro.
Consigue así chantajearlo y que los apoye.
Kelley informa a Göring y los demás presos durante su traslado a Núremberg que los juzgarán.
Les hace luego un truco de magia y Göring le dice que él también hacer un truco de magia, y le asegura que se librará de la horca.
Al sobrevolar Núremberg observan cómo los aliados destruyeron todo excepto el palacio de justicia, donde están ya Jackson y Amen, que se unen a David Maxwell-Fyfe, fiscal adjunto británico al que explican que hay una cárcel adyacente para 1.200 personas, aunque el fiscal le indica que en una primera fase juzgarán solo a 22.
Empieza a rumorearse que no le darán a Robert la presidencia del supremo y le indican que todo lo que no sea una derrota aplastante será una derrota.
Llevan a los detenidos a la prisión de paredes de piedra con catres atornillados a la pared y sin muelles y escritorios de cartón que no soportan el peso de un hombre y les retirarán la silla cada noche, celdas poco cómodas y de paredes gruesas, y Göring dice que le gusta porque es de construcción alemana.
Göring le pregunta a Kelley si conoce al juez Jackson y le dice que no conseguirá ser tan listo como él, pues ningún hombre lo fue y recuerda que se entregó y que está donde desea estar.
Kelley desea encontrar un modo de acercarse a él y se le ocurre pedirle ayuda con Rudolf Hess, lugarteniente del Führer y segundo en la línea de sucesión tras Göring.
Cuando llega a la prisión se cuadra ante Göring y efectúa el saludo nazi.
En 1941 Hesse subió a un avión de caza y tuvo que saltar en paracaídas, pues su caza se estrelló en Escocia y él se rompió el tobillo.
Dijo que estaba en misión de paz y quería hablar con Douglas Douglas-Hamilton, duque de Hamilton al que conoció en las olimpiadas de Berlín.
Los campesinos que lo encontraron lo golpearon, pero finalmente logró reunirse con Douglas y le dijo que deseaba reunirse con el rey Jorge VI y convencerle de que destituyera a Churchill y se aliara con Alemania contra la Unión Soviética.
Encerrado en la Torre de Londres dijo que no recordaba nada de su vida, hasta que en febrero de 1945 reconoció que su amnesia fua fingida, para luego decir que su amnesia había vuelto.
Kelley pide ayuda a Göring para desacreditar a Hess y acepta colaborar para que les hagan llegar a su mujer y a su hija, cuyo paradero desconoce, unas cartas.
A Kelley le entusiasma la idea de conocer a su familia para saber más de él.
Organiza un encuentro entre Göring y Hess, que asegura que no lo recuerda, aunque Göring cree que miente, pues cuando lo vio el primer día hizo el saludo nazi.
Howie acompaña a Douglas a ver a Emmy a la que le explica que es psiquiatra y le lleva las cartas de su esposo.
Aparece Edda, su hija, que estaba tocando cuando llegaron, y que corre a abrazar a Douglas cuando su madre le dice que es un amigo de su padre, y le entrega otra carta tras decirle que su padre está siendo muy valiente.
Emmy le entrega, a su vez, una carta para su marido, y aunque duda en cogerla, ve que la niña los observa y lo hace, y la mujer le pide que vuelva.
Cuando regresan ven numerosos periodistas y Andrus le dice que van a acusar a los detenidos, a los que entregan el escrito de acusación en sus celdas por crímenes contra la paz, crímenes de guerra, de lesa humanidad y conspiración para cometerlos y entre estos, exterminio, esclavitud, deportación y otros actos inhumanos.
Ley no desea que le juzguen como un criminal común y pide que lo fusilen, y golpea a Douglas.
Con la cara magullada lo ve Lila, la mujer con la que coincidió en el avión que le dice que llegó con la prensa internacional y le dice que los nazis fueron acusados.
Él visita a Göring y le entrega la carta de su mujer.
Le plantean a Jackson un problema jurídico. Que no podrán acusar a Alemania de agresión a Dinamarca y Noruega, pues dirán que fue un ataque preventivo para evitar que fuera Inglaterra quien los invadiera, tal como habían decidido hacer para contener a los nazis. No pueden acusarlos de planear las mismas guerras que planearon los ingleses.
Deben por ello averiguar qué saben los nazis y conocer su estrategia de defensa.
Finalmente se produce el encuentro entre Jackson y Kelley en el que fue el mayor estadio del mundo y que allí se promulgaron las leyes de Núremberg que definían como judío a cualquier persona que tuviera tres o cuatro abuelos judíos aunque no practicaran y los despojaban de la nacionalidad alemana e ilegalizaron el matrimonio entre judíos y alemanes y no podían utilizar los hospitales del estado ni acceder a la educación pública desde los 14 años y les vetaban bibliotecas, parques y playas.
Le pide a Kelley que se entere de la estrategia de defensa de sus pacientes.
Él le dice que le piden que rompa el secreto profesional, y le dicen que ya lo hizo, pues leen todos sus informes.
Él le pregunta por qué no los fusilan y Jackson le dice que no desea convertirlos en mártires, pues tras la I Guerra Mundial humillaron a los alemanes y les impusieron sanciones que no podían pagar, y les odiaron tanto que en menos de dos décadas resurgieron hasta llegar a dominar el mundo y no pueden permitir que ocurra lo mismo una tercera vez.
Quiere obligar a Göring a contar al mundo lo que hizo para que no se repita y cree que si cae Göring caerán todos.
En su siguiente visita a Göring le pide que le hable de Hitler y la atracción que ejercía, y le dice que él les hizo sentir alemanes de nuevo y recuperar su antigua gloria.
Dice que lo oyó hablar por vez primera en 1922 ante unas 30 personas y tras escucharlo se hizo nacionalsocialista, pues veía que podía ganarse a los soldados veteranos.
Kelley le pregunta por los campos, y él responde que iban a ser solo campos de trabajo, y por eso los aprobó, como hicieron los americanos con los japoneses y acusa a Himmler y Heydrich de utilizarlos para matar, lo que es una deshonra para el Reich, aunque él nunca irá en contra del Führer.
Kelley le cuenta eso a los fiscales, que creen que está a favor de Göring cuando les dice que no conocía lo que ocurría en los campos y que a Göring solo le importaba Göring y no le importan los judíos.
Ley le dice a Kelley que le disculpe por su arrebato y le dice que se encuentra mejor.
Mientras escribe que el estado de Ley ha mejorado, escucha una alarma y le informan que Ley consiguió suicidarse tras fabricar una cuerda con los bordes de una toalla.
Andrus le reprocha que no cumpliera su cometido de evitar suicidios y que no lo viera venir y llevan a un nuevo psiquiatra, Gilbert, para tener una segunda opinión.
Kelley le pregunta a Göring qué opina del suicidio, a lo que le responde que es el último refugio de los cobardes.
Le dice que ve que tiene un problema, pues hay un médico nuevo y pruebas nuevas y ve que desde que murió Ley no confían ya en él y le aconseja que se proteja, pues no siempre los aliados están de su parte.
Le cuenta que él se llama Hermann por el mejor amigo de su padre, que era judío.
Hizo que toda su familia se fuera a vivir con él a su castillo y se acostaba con su madre.
Gilbert revisa los informes de Kelley, y opina que Hess es realmente un amnésico.
Le propone compartir sus informes y ser coautores de un libro sobre el alto mando nazi.
Kelley va a ver de nuevo a Emmy y a Edda y le hace uno de sus trucos de magia y tocan.
Se lo cuenta luego a Göring, que se muestra contento y le pide que le muestre a él cómo es el truco de la moneda.
Reconoce ante el alemán que su padre era u hombre sin ambiciones y Göring le dice que él desea ser un gran hombre y que él es su oportunidad, pues regresará a Estados Unidos como el gran experto en nazis.
Howie lo sorprende al ver que ya no recurre a él para visitar a Göring.
En su siguiente visita le pregunta cómo va a defenderse y le pregunta si se lo está contando como amigo.
Le dice que al presentar su alegato leerá una declaración diciendo que se responsabiliza de todas sus acciones, aunque se negará a aceptar la responsabilidad de actos cometidos por otros y que él desconocía y no habría aprobado, y que lo que hizo fue por su país.
Encuentra a Jackson en la sala a 7 horas del inicio del juicio y le entrega la declaración que Göring tiene pensado leer.
Se prepara la sala para el juicio y los alemanes son llevados hacia la sala y Göring habla con Hess y anima a sus compatriotas.
Cuando les piden que se pongan en pie Göring es el último en hacerlo y también el último en sentarse luego.
Inaugura Jackson el primer juicio de la historia por crímenes contra la paz mundial contra símbolos vivientes del odio racial, el terrorismo, la violencia, la arrogancia y la crueldad del poder y deben tratar de evitar las guerras periódicas por la impunidad, y por eso deben hacer que los responsables respondan ante la ley.
Y que en el futuro responda cualquier otra nación que se comporte violentamente o agreda para que todos respondan ante la ley.
Llaman a Göring al estrado, aunque le informan que no les permitirán leer ninguna declaración, lo que solo podrán hacer antes de ser sentenciados, pero en ese momento previo solo les dan la opción de declararse culpable o no culpable.
Kelley va a visitar de nuevo a Emmy y a Edda, pero ve que ya no siguen en el domicilio y que sus pertenencias, incluido el piano están en la calle y le informan que se las llevaron los americanos.
Corre a ver a Andrus pese a la hora, y este hace una llamada y le indica que la detuvieron por complicidad con los robos de obras de arte de su marido y enviaron a las niñas con las monjas y les prohibieron el contacto.
Pese a todo, Kelley vuelve a hablar con Göring y le oculta la noticia. Le cuenta que Edda volvió a trocar para él, pero que no le dieron cartas en esa ocasión.
Llega en ese momento Gilbert y Göring le dice que estaban hablando de su familia, y este le dice que siente mucho su detención, y destapa así la mentira de Kelley.
Debido a ello hay una discusión entre los dos doctores, pues Gilbert defiende que debe ser sincero con sus pacientes, aunque Kelley le dice que lo dejó destrozado, algo que no entiende Gilbert y se enzarzan en una pelea y deben separarlos.
Andrus les reprende por su comportamiento y pregunta a Gilbert si desea que arresten a Kelley, aunque este indica que no.
En la sala del tribunal proyectan una película para que sepan qué era en realidad un campo de concentración, grabadas tras su liberación.
En el de Ohrdruf muestran centenares de cuerpos apilados en capas y cubiertos de cal.
En otro, el de Nordhausen, hay también de centenares de fallecidos esparcidos por el suelo que aparecen desnutridos.
Fue un campo considerado como depósito de esclavos considerados no aptos para el trabajo en plantas subterráneas de bombas V, y entre los cadáveres esqueletos humanos incapaces de moverse debido a su debilidad y donde pasaron dos días completos vendando heridas y suministrando medicación, siendo evacuados los casos más graves a hospitales.
Muestran también el campo de Mauthausen, campo de exterminio donde los sometieron a hambre y los golpearon y asesinaron con gas, disparos, palizas, hipotermia al dejarlos de pie y desnudos en la nieve durante 48 horas mientras se les lanzaba agua fría, o por inanición, con perros o tirándolos por un precipicio de 30 metros de altura.
En Buchenwald hay también centenares de muertos con el número tatuado en el pecho. Era una fábrica de exterminio y en el exterior del crematorio encontraron cadáveres apilados.
Y muestran los hornos en que se deshacían de los cuerpos a razón de 400 cuerpos en cada jornada de 10 horas.
En Dachau ocurría lo mismo y muestran también los cadáveres apilados en una montaña y muestran a hombres tan desnutridos que parecen esqueletos humanos, y los centenares de trajes de los prisioneros asfixiados en la cámara de gas, tras obligarles a quitárselos con la excusa de darles una ducha.
Göring se coloca las gafas y los auriculares para verlo mejor.
En Belsen una grúa empuja los cadáveres para acelerar la limpieza debido a las condiciones sanitarias, y los lanzan a una enorme fosa común.
Tras la jornada, y al volver a su celda, Göring encuentra a Kelley esperando y este le pregunta cómo fue posible lo que acaban de ver y Göring dice que fue Himmler, aunque Kelley le recuerda que el segundo hombre al mando era él y había 1200 campos.
Göring insinúa que pudieron fabricar la prueba, pero Kelley le exige que le diga la verdad, y Göring le pregunta si la quiere para contársela a Jackson y lo acusa de ser hipócrita, pues también las bombas americanas matan y volatilizaron a 150.000 japoneses y no pueden llamar defensa a bombardear suelo ajeno.
Kelley le dice que construyeron 1.200 mataderos diseñados para exterminar a una raza, y Göring le pregunta qué creen que hacen los rusos con los detenidos alemanes y que si él está libre es porque ganaron, no porque sean moralmente superiores, y en unos años ese juicio se verá como una farsa, pues a los grandes conquistadores como Alejandro Magno no se les recuerda como asesinos, aunque Kelley le dice que él no es Alejandro Magno, sino un hombre gordo en una celda y le dice que lo sabía.
Göring le dice que estaba equivocado y que no está destinado a algo grande y le asegura que no tendrá una vida feliz y vivirá eclipsado por eso, por el tiempo que pasó con él y escribirá libros tratando de revivir el único momento en su vida en que estuvo cerca de la grandeza, pero no dejará ninguna huella en el mundo.
Kelley dice que lo van a ejecutar y que su mujer quedará viuda y su hija huérfana.
Vuelve a ver en el bar a Lila, la mujer del tren que le dice que ya sabe quién es él y le pregunta cómo es Göring, y él le dice que Jackson se va a estrellar, pues Göring está listo para enfrentarse a todos.
Al día siguiente el titular de "The Sun" es "El médico de la cárcel lo cuenta todo", y publican las conversaciones privadas de Kelley con Göring, por lo que Andrus le comunica su despido y le indica que firmó su traslado.
Le cuenta también que van a liberar a Emmy y a Edda.
Le indica luego que su tren sale a las 5 y que no desea volverlo a ver.
Cuando llega a la estación ve que está allí Triest, que no cree que vaya a machacar a Jackson.
Pero él dice que los conoce mejor que nadie y les hizo miles de pruebas para concluir que no hay nada que los diferencie de ellos, a lo que Howie le responde que lo sabe, pues es uno de ellos, y le confiesa que es alemán, aunque se fue de Alemania porque es judío y por eso llegó a ser soldado estadounidense.
Le cuenta que su padre luchó por Alemania en la Primera Guerra Mundial, pero se dio cuenta de que tenían que irse y tenía un primo en Nueva York que les ayudó, pero solo tenían dinero para un pasaje y lo mandaron a él.
Se fue a Detroit y trabajó en una fábrica de herramientas y aprendió el idioma oyendo los partidos de béisbol en la radio.
Cuando fue a alistarse no lo admitieron por no ser estadounidense y tuvo que esperar a ser llamado a filas.
Su familia nunca llegó, aunque su hermana pequeña sobrevivió y vive en Suiza con unos parientes, pero sus padres llegaron a Auswitz en 1942 y no quedó rastro.
Asegura que le dirá a Streicher cuando lo vayan a colgar que le contó confidencias a un judío.
Le dice que sí importa lo que ocurra al día siguiente, por lo que, si sabe algo que pueda ayudar a Jackson debe decírselo, aunque él le dice que es solo un psiquiatra.
Howie le dice que ocurrió allí porque la gente lo permitió y cuando quisieron reaccionar ya era tarde.
Jackson es informado de que nombraron a otro como presidente del tribunal supremo.
Bebe con Maxwell-Fyfe cuando son interrumpidos por Kelley que le asegura que va a caer en una trampa, pues lo que Göring quiere es ser llamado al estrado y por eso se entregó, para tratar de redimir al Reich y no podrá con él sin ayuda.
Les entrega sus archivos privados y conversaciones no registradas y le entrega todos sus cuadernos con los que pensaba escribir un libro.
Jackson le dice que ya no va a presidir el supremo y Kelley que fue licenciado, por lo que no tienen otra cosa que hacer que terminar esa guerra.
Le explica que el truco es usar su vanidad contra él, pues es el Reichsmarschall y nunca se equivoca, y aunque no desee hablar sobre los campos, las SS y la solución final deben hacer que lo admita.
Se celebra finalmente la vista con gran expectación.
Andrus pregunta a Triest por qué no se fue Kelley y le responde que lo ignora.
Jackson llama a Göring al estrado.
Este se muestra muy seguro de sí mismo y posa par los fotógrafos antes de sentarse.
Al haber muerto Hitler le dice que es la única persona con vida que puede explicar los verdaderos propósitos del partido nazi y el funcionamiento interno de su cúpula.
Le indican que su partido intentó desde el principio derrocar a la República de Weimar, lo que él reconoce, y una vez en el poder abolieron el gobierno parlamentario, y él dice que ya no era necesario, pues los eligió el pueblo para llevar un cambio pues el sistema anterior llevó a Alemania al borde de la ruina y prohibieron los partidos de la oposición.
Le habla luego de los campos de concentración que dice se levantaron como medida contra los comunistas y su violencia.
Le indica que además necesitaban organizaciones que cumplieran sus órdenes, una policía política. Las SA y las SS que se ocupaban de sus órdenes aunque asegura que las no recibieron órdenes de matar a nadie en su época, aunque llegó un momento en que él dejó de tener influencia.
Jackson le dice que las SS realizaban detenciones y gestionaban el transporte de personas a los campos de concentración hasta que empezaron a ser el brazo ejecutor del partido nazi.
Él dice que debió cambiar cuando se hizo cargo de ellos Himmler
Le pregunta si las SS se ocupaban de todas las funciones en los campos y él dice que es razonable pensarlo.
Dice que querían un estado alemán fuerte para olvidar el tratado de Versalles, aunque Jackson le indica que el primer país que se anexionaron fue Austria, que no formaba parte del estado alemán antes de la Primera Guerra Mundial, igual que Bohemia, Moravia y Eslovaquia, aunque Göring le dice que lo estuvieron durante siglos.
Jackson acusa a Göring de tratar de perpetuar el nazismo haciendo propaganda desde ese proceso, aunque le indican que el tribunal considera que el testigo debe dar todas las explicaciones que considere oportunas.
Le recuerda que la eliminación de los judíos de la vida económica de Alemania en el plan cuadrienal aplicado bajo su jurisdicción y estuvo en varios actos relativos a la cuestión judía, como la proclamación de las leyes de Núremberg, y en diciembre de 1936 decretó la pena de muerte para los alemanes que transfirieran patrimonio al extranjero u otras penas por ocultar la naturaleza judía de una empresa.
O un decreto que ordenaba llevar un registro de todos los bienes judíos dentro y fuera de Alemania, u otro que imponía multas de 1.000 millones de marcos a los judíos por los disturbios de 1938 y que renunciaran a los seguros en favor del Reich.
Otro que ordenaba requisar el patrimonio judío en Polonia.
Y en junio de 1941 un decreto en que pedía a Himmler y a Heydrich hacer planes para la solución final de la cuestión judía y habla del fomento de la emigración y la evacuación a una solución del problema judío y pide que hagan los preparativos necesarios para lograr una solución final al problema judío.
Pero Göring le dice que eso no es correcto, pues en una correcta traducción se habla de una solución completa, no de una solución final, Quería que se acelerase la tarea de resolver la emigración de los judíos, tal como pone en la primera línea.
Todo parece perdido para Jackson, que no sabe cómo continuar, y piden que se retire el testigo, aunque antes de hacerlo pide la palabra Maxwell-Fyfe para hacerle una pregunta.
Le dice que había dicho que perdió influencia con Hitler en 1942, aunque le hace ver que seguía siendo Reichsmarschall de Alemania en 1942 y sucesor de Hitler, y aun así afirma que ignoraba que tres millones de judíos fueron asesinados aquel año.
En 1943 fueron 800.00 judíos más y él seguía en su puesto, e igual sucedió en 1944 con otros 800.000 judíos y en 1945 con 250.000 más, además de ciudadanos soviéticos y polacos o del pueblo romaní, y artistas, científicos, escritores, periodistas, fotógrafos o cineastas exterminados por el estado del que él era Reichsmarschall.
Le pregunta tras ello si sabiendo todo lo que ahora conocen aún seguiría a Adolf Hitler, a lo que responde que sí, que lo seguiría, tras lo que dice "Heil Hitler".
Consideran, tras ello, que han sobrevivido y Andrus mira ahora con gesto de aprobación a Kelley y Howie le sonríe.
Jackson le dice que tenía razón y que no iba a poder con él sin ayuda, pues gracias a él vieron que Göring no iría nunca en contra del Führer y si cae Göring lo harán los demás, y le devuelven sus notas.
Acude a ver a Göring por última vez y este le pregunta si les ayudó y dice que sí, y le dice que fue a despedirse, pues regresa a casa.
Göring le dice que sabe que fueron amigos durante un tiempo. Douglas no dice nada y se despide sin darle la mano.
Göring se pregunta qué dirá de ellos en unos años y si reconocerá que eran humanos.
30 de septiembre de 1946
Llega el momento de la lectura de la sentencia del Tribunal Militar Internacional.
Kelley toma el tren de regreso antes del fallo.
Declaran a Göring, como el hombre más importante del régimen después de Hitler y que su expediente no admite excusa alguna, por lo que es condenado a morir en la horca.
Andrus anuncia que las ejecuciones se llevarán a cabo esa medianoche, aunque para mantener la disciplina no se informará a los prisioneros. hasta un cuarto de hora antes, cuando se les despertará y se les ofrecerá la extremaunción
Las ejecuciones serán seguidas por 8 periodistas seleccionadas. Dos de cada país aliado, y entre ellos está Lila
En su celda, Göring simula el truco de magia que le enseñó Douglas y dice "Abracadabra" y se toma una pastilla de cianuro que tenía oculta.
Frente al patíbulo, Andrus informa a los asistentes que darán a los condenados la oportunidad de decir sus últimas palabras antes de su ejecución.
Suena una alarma y Andrus corre hacia la celda de Göring, al que encontraron muerto, pese a lo cual deciden seguir adelante con las demás ejecuciones.
Streicher se niega a vestirse, por lo que acude Howie a su celda, donde el nazi le dice que ha sido un amigo y, pese a su sentimiento, lo ayuda a vestirse y lo acompaña luego hasta la sala del patíbulo, aunque no le dice nada como había pensado hacer.
Tras la ejecución sale a fumar, como prometió hacer cuando acabara la guerra, aunque finalmente opta por no hacerlo.
Kelley lee en la empresa la noticia del suicidio de Göring y ve que, en efecto se libró del patíbulo como le dijo en su día que haría.
Años más tarde Kelley participa, como experto en nazis en un programa de radio donde asegura que hay personas como los nazis en todos los países, incluido Estados Unidos. Personas con ganas de tener poder y que pasarían por encima de los cadáveres de la mitad de la población para lograrlo.
Kelley habla con vehemencia, muy borracho y asegura que tampoco los identificarán la próxima vez que ocurra.
Lo echan del programa y le dicen que insultar a la gente de su país no es la mejor manera de conseguir vender su libro "22 celdas en Núremberg".
"Robert Jackson regresó al Tribunal Supremo y el juicio de Núremberg sentó las bases para los juicios de crímenes de guerra.
Howie Triest abandonó el ejército tras los juicios y se llevó a su hermana Margot con él a Estados Unidos. Vivió hasta los 93 años.
El libro de Douglas Kelley fue un fracaso y nunca escribió otro y estaba cada vez más alterado tras ver que nadie escuchaba sus advertencias, y en 1958, y tras una larga batalla contra la depresión se suicidó con cianuro."