Te cuento la película

La trampa
La trampa

Trap (2024) * USA / Canadá

Género: Suspense

Duración: 105 min.

Música:Herdís Stefánsdóttir

Fotografía: Sayombhu Mukdeeprom

Guion y Dirección: M. Night Shyamalan

Intérpretes: Josh Hartnett (Cooper Abbott), Ariel Donoghue (Riley Abbott), Saleka (Lady Raven), Alison Pill (Rachel Abbott), Hayley Mills (Dra. Josephine Grant), Jonathan Langdon (Jamie), Mark Bacolcol (Spencer Gordon), Marnie McPhail (Madre de Jody), M. Night Shyamalan (Tío de Lady Raven).

Riley canta en el coche con entusiasmo una canción de Lady Raven mientras pide a su padre que vaya más deprisa, y, en cuanto aparcan sale corriendo y se queja de que llegaron tarde y hay ya demasiada gente tratando de ver a la cantante antes de que entre al recinto en que va a actuar, por lo que Cooper la levanta sobre su hombro para que pueda ver, y se muestra entusiasmada cuando saluda a sus fans.

Se siente feliz de que Lady Raven decidiera dar o un nuevo concierto tras agotarse las entradas de los anteriores.

Mientras entran, Cooper se fija en que hay demasiados policías que rodean el edificio.

Luego, mientras comen algo, ella le explica a su padre que sus compañeras ya no se meten con ella, que simplemente la excluyen de las cosas que publican juntas.

Una vez dentro, asegura que es el mejor día de su vida y él recuerda que se lo prometió por sus buenas notas.

Se fija en que también dentro, y en cada entrada, hay numerosos policías.

Comienza el concierto entre un griterío ensordecedor de los fans y Cooper se excusa y le dice a su hija que debe ir al baño.

Allí mira su móvil con el que accede a unas cámaras de seguridad colocadas en un cuarto donde se ve a un hombre atado con una cadena.

Mientras se lava las manos cree ver a una anciana en el baño de hombres.

De vuelta al recinto se encuentra con una mujer que lo saluda, la madre de Jody, que le dice que espera que esta y Riley puedan ser amigas, y asegura que habló con Jody para que trate de incluir a Riley, y él le recuerda que Riley lo ha pasó mal.

Entretanto, llegan al estadio varios vehículos cargados de policías que se van desplegando en torno al estadio, y, a su frente una mujer con un chaleco del FBI.

En el escenario, Lady Raven cuenta que su padre las abandonó cuando tenía 7 años y siempre le guardó rencor hasta que decidió perdonarlo para avanzar y eso la liberó y si ellos hicieron lo mismo, les pide que enciendan las linternas del móvil, haciendo que el estadio se ilumine por completo.

Y, mientras la artista canta, Cooper observa cómo unos policías se llevan a un hombre.

Más tarde, y durante un descanso, acompaña a su hija a comprar una camiseta de Lady Raven, aunque, como solo queda una de talla S, y hay otra niña que la quiere y que estaba antes, Cooper pide a Riley que deje que se la lleve la otra chica y que ya conseguirán otra.

El vendedor, Jamie, le dice que es un gusto ver a gente con valores, y le dice que sacarán más y le guardará una, y le pide que regrese en 10 minutos.

Cooper pregunta al vendedor por qué hay tanta policía y cámaras, y Jamie le cuenta que los federales saben que el Carnicero, un peligroso asesino famoso por descuartizar a sus víctimas está allí esa noche y le tendieron una trampa y vigilan todas las salidas, por lo que solo podría escapar por el backstage, al que no se puede acceder.

Le dice a su hija que vio un puesto de pasteles y recorre con ella el recinto para poder observarlo todo y ver dónde están desplegados los policías.

Cuando llaman para que regresen al interior, Cooper empuja disimuladamente a una chica que está junto a una escalera y hace que unos policías cercanos intervengan y decide salir por allí, aunque al ver fuera más policías, decide regresar al recinto.

Lady Raven convoca a otro cantante para actuar con ella, Parker Wayne, que observan sale de un túnel que está a su lado y, al ver ese túnel, Cooper propone a Riley bajar por allí para ver a dónde lleva y su hija no entiende la propuesta y le dice que está muy raro.

Sale de nuevo con la excusa de buscar la camiseta de su hija.

Acompaña a Jamie al almacén para ayudarle y observa que entra con una tarjeta.

Le cuenta a Jamie que es bombero y cuando se acerca para ayudarle le roba la tarjeta.

Le pregunta luego si atraparon al Carnicero y le dice que no y Jamie le cuenta a Cooper que está obsesionado con el Carnicero y siguió todo lo relacionado con sus 12 víctimas y le muestra unas fotos que hizo un amigo que estaba cerca del lugar donde apareció una de ellas, y Cooper muestra su repulsión al verlo.

Le cuenta a Cooper que les dieron formación a todos los empleados y tienen que decir un código en cada sector y le cuenta que el de su sector es "Hamilton".

Gracias a la tarjeta accede al área de empleados, donde estos tienen sus taquillas y ve que allí están instruyendo a un grupo de SWAT y le explican que deben apartarlo de los civiles lo más rápido posible cuando lo encuentren y para no ser descubierto simula que va a buscar café y pasa entre ellos sin que nadie repare en él.

Escucha que creen haberlo visto en el pasillo de arriba, y al salir se hace con uno de los walkies policiales.

Y al salir vuelve a encontrarse con la madre de Jody, que dice que antes lo vio molesto, y él le dice que lo está porque su hija lo pasó mal, pero que lo hablarán en otro momento, diciendo ella que deben dejar que las chicas arreglen sus cosas e insiste en hablar, ante lo que él le dice que no le interesa cabrearlo, pues tiene un lado oscuro.

Le dice además que ese es el día de Riley, pues ha estado 6 meses esperando ese concierto y le dice que vayan a disfrutar, aunque la mujer le pide que no le dé lecciones.

Mientras hablan, escucha a unos policías que dicen que no escape y ve cómo persiguen a un hombre y llega la inspectora del F.B.I. al mando, que pide que saquen al hombre.

Tras ello indica a la madre de Jody que pueden llevar el sábado a sus hijas para comer pizza para que aprendan que tienen que convivir aunque no sean superamigas.

Dentro, simula seguir el concierto, aunque coloca un pinganillo en la radio policial y escucha que dicen que el detenido no era la persona que buscaban.

Escucha que la mujer que está al mando es la inspectora Josephine Grant y explica que era un tipo buscado por allanamiento y que al verlos pensó que todo eso era por él, pero que el hombre que busca no se va a asustar y está tratando de ver cómo salir y les recuerdan algunas características morfológicas de la persona buscada, coincidentes con los captados por las cámaras de los lugares en que aparecieron las víctimas: un pelirrojo, dos afroamericanos de altura superior a la media, un varón canoso de unos 60 años, otro blanco de unos 30 años y con un conejo o animal parecido tatuado en el brazo derecho.

Cooper observa el cordero que tiene en el brazo derecho y lo cubre con una pulsera.

Vuelve a salir con la excusa de que se le olvidó la tarjeta, aunque le dice a Riley que si se pierden se verán en el puesto de naranjada que hay al salir del túnel.

Escucha que hay montados puntos del FBI en el perímetro y hay barricadas en varias calles y patrullas en cada salida mientras observa una alarma antincendios y mira las cámaras cercanas.

Escucha cómo Grant les explica que el asesino sabe ya que no puede salir, por lo que tratará de intentar desatar el pánico y aprovechar el caos para huir. Dará un aviso de bomba o a hará saltar una alama de incendios, aunque cuando pase, solo dejarán salir a mujeres y niños, y él renuncia a hacerlo.

Se acerca a un puesto de comidas y echa en una freidora varias botellas de aceite para provocar una explosión.

Aprovecha la confusión y roba un mandil y se cuela en una estancia cuando los policías dejan libre la puerta y consigue salir a la terraza, donde lo sorprenden dos policías a los que explica que una compañera sufrió quemaduras y se agobió.

Le piden el código. Da el de Hamilton, y le piden también la tarjeta, y ve que en el mandil hay una cartera con una tarjeta, por lo que puede mostrarla.

Les pregunta por la mujer que hizo la presentación y dice que es una criminóloga y ha detenido ya a 10 como criminales como ese.

Mientras la mujer que trabajaba en la cocina convulsiona por el dolor producido por la explosión, él ve, junto a ella, a la mujer mayor que antes vio en el baño.

Lo encuentra Riley en el pasillo y le dice que lo ve muy raro y le pregunta si desea marcharse, ante lo que le explica que se encontró con la madre de Jody.

Riley le cuenta que se hizo amiga de las chicas que están a su lado y está más animada y le pide a él que no se vaya más.

La escucha decir que le gustaría que la eligiera Dreamer Girl, una chica del público que suben al escenario con Lady Raven e incluso va al backstage y se acerca a uno de los miembros del equipo de Lady Raven que le confiesa que es tío de la artista.

Él le cuenta que su hija es una gran fan de su sobrina y que está muy emocionada de estar allí porque acaba de superar una leucemia y lo pasó muy mal, aunque no quiere que nadie lo sepa y pide que dé las gracias a Lady Raven de su parte.

Poco después aparece el tío de Lady Raven que da las gracias a Riley por ir al concierto y le pregunta si le gustaría ser la Dreamer Girl de Lady Raven esa noche, lo que ella acepta emocionada.

Avanzan hacia el backstage y les dan unas tarjetas de identificación, y, aunque los policías dicen que deben interrogarlo el tío de Lady Raven habla con ellos y les cuenta lo de la enfermedad de la niña y les dejan pasar sin problemas.

Los recibe la directora de la gira, que explica a Riley cómo debe actuar cuando salga.

Lady Raven anuncia que su Dreamer Girl será Riley y le pide que salga a bailar con ella, lo que hace muy nerviosa, pero encantada.

Entre el público, Jody se queda de piedra cuando ve que la elegida es Riley y su madre le dice al verla tan enfadada que es un demonio.

Riley disfruta en el escenario y su padre sonríe al verla, aunque sin perder de vista a los agentes y al final de su intervención la abraza.

Un agente sube entretanto con una muchacha que se mareó, pero la deja un momento sola y pierde el conocimiento. Cooper evita que caiga al cogerla y la lleva a enfermería.

La enfermera le dice a la manager que Cooper les ha ayudado mucho, por lo que, en agradecimiento, les permite ver el resto del concierto desde un lateral del escenario.

A la espera de los bises, Cooper observa cómo Lady Raven utiliza un inhalador.

Pregunta a la manager si cuando acabe el concierto pueden salir por allí detrás para coger el coche, y le dice que sin problemas.

Mientras esperan en los pasillos para salir escucha cómo dan instrucciones para que vuelvan a identificar a todos los varones.

La manager le da a Riley algunos productos de merchandising mientras esperan que los despida Lady Raven y les explica cómo salir desde allí, aunque tendrán que pasar un control policial del que solo se libran Lady Raven y su séquito.

La cantante visita la sala de control desde donde Grant sigue todo y tras ello sale a despedirlos y pregunta a Riley si disfrutó.

Cooper aprovecha para hablar con Lady Raven, a la que le pide que le deje hablar con ella a solas por lo de la enfermedad de su hija.

Entran juntos al camerino y él le da las gracias y le habla del monóxido de carbono que es letal en espacios pequeños, aunque la cantante no comprende de qué habla y él le explica que es la razón por la que desea hablar con ella.

Le cuenta que es a él a quien buscan, tras lo que le muestra en su móvil al joven que tiene encerrado y atado en un pequeño cuarto y que ve cómo pide socorro.

Le muestra que tras él hay un dispositivo que puede liberar monóxido de carbono y que acabará con el joven preso en menos de 5 minutos si lo cogen a él, pero que ella puede salvarlo si hace lo que le pida.

Debe preguntarles ante todos si quieren dar una vuelta en su limusina y los sacará, aunque le advierte que accionará el mecanismo si hace alguna señal y acabará con el muchacho, que le cuenta que se llama Spencer y que tiene 22 años.

Fuera, la policía va interrogando a todos los varones mientras ellos salen sin problemas.

Él indica al chófer que los deje en la siguiente esquina, pues tienen cerca el coche, mientras Riley se muestra entusiasmada.

Pero entonces Lady Raven le dice a Riley que le gustaría conocer su casa y se ofrece a acercarlos, y ella dice que sería increíble y llama a su madre, mientras Cooper saca su móvil de forma amenazadora.

Riley dice que su madre le dijo que sí y él se ve obligado a dar su dirección.

Llega la limusina a su casa y salen su madre, Rachel y su hermano Logan a recibirlos.

Durante unos instantes en que se quedan solos Lady Raven y Cooper mientras Rachel está en la cocina y Riley y Logan recogiendo su cuarto, Cooper le asegura que matará a Spencer si dice algo o manda un mensaje.

Rachel saca una tarta que había hecho para Riley por sus notas y cuenta a Lady Raven que es profesora de teatro.

Lady Raven, por su parte, les explica que no fue un concierto normal.

Le pregunta a Rachel si sabe quién es el Carnicero y ella dice que sí, y que piensa que es un monstruo y que sus amigos y ella han tenido pesadillas.

Lady Raven dice que un par de semanas antes el FBI fue a verla y le dijeron que habían descubierto que iba a ir a su concierto porque encontraron un trozo del ticket de compra de unas entradas que encontraron en una de sus viviendas vacías.

Les explica lo que le contaron de él. Que es un hombre de entre treinta y tantos o cuarenta y pocos años, blanco y posiblemente con un puesto de responsabilidad y que conduce un coche oscuro por la limpieza de las escenas del crimen y de las casas vacías. Es un asesino organizado y con un TOC, Lleva coches oscuros porque parecen más limpios y marcado por la relación con su madre, que probablemente fue la primera en ver que era diferente.

Cooper le dice que seguramente estará agotada y no debe sentirse obligada a quedarse por educación, pero ella, al ver su piano se ofrece a tocar algo, mientras ve cómo Cooper blande su móvil.

Ella pide a Riley que se siente a su lado y cuando lo hace aprovecha le quita el móvil.

Cooper simula grabarlas, aunque lo que desea es mostrar el móvil mientras cantan juntas y al final Lady Raven la invita a hacerse un selfi y como Riley no encuentra el móvil, Lady Raven pilla desprevenido a Cooper y coge el suyo, y luego se va al baño.

Cooper la sigue y le pide que le devuelva el móvil, mientras su familia no entiende que se ponga así y le piden que se aparte de la puerta del baño, sin entender su enfado.

En el baño, Lady Raven abre la aplicación en que se ve a Spencer y le pregunta dónde está, aunque dice que no lo sabe, pues le tapó la cabeza tras atraerlo para pedirle que le ayudara a arrancar el coche.

Le pide que le cuente algo que les ayude a encontrarlo y le cuenta que vio por un pequeño hueco la silueta de un león roto a menos de un minuto y que la puerta de la casa era azul.

Tras ello, la cantante entra en su cuenta y pide a sus seguidores que le ayuden a encontrar a Spencer, un chico encerrado en un sótano, en Filadelfia o alrededores de New Jersey que vivan cerca de una estatua de un león rota, y de los que la conocen pregunta por alguno que viva cerca de una casa que tenga una puerta azul.

Una chica contesta y pide que envíe allí a quien pueda, pues hay un chico encerrado, y

envía luego un mensaje a Jeremiah, su chófer para que llame a la policía.

Luego, y sin abrir la puerta le dice a Rachel que su marido es el Carnicero y escucha cómo Cooper los envía arriba.

Cuando abre la puerta del baño, le pide el móvil y todos los móviles que tenga, aunque le cuenta que estuvo hablando con Spencer.

Él entra en la aplicación y ve que el sótano está vacío y le pregunta cómo lo hizo.

La obliga luego a salir y bajan al garaje, y le pide que suba al coche de Rachel y reconoce que su coche es negro.

Una vez dentro, Lady Raven comienza a darle órdenes como si fuese su madre y él comprende que se lo contó la criminóloga, aunque no le sirve de nada y le pide que se ponga una brida y ella le advierte que su móvil está geolocalizado y él le dice que lo tirarán por la ventanilla en unos kilómetros.

Abre la puerta del garaje y ve que enfrente están Rachel y sus hijos, que lograron escapar del cuarto de Riley donde los encerró, bajando por un árbol.

Reconoce que nunca había permitido que sus dos vidas se cruzaran mientras Riley, llorosa, le pregunta qué está haciendo.

Lady Raven aprovecha para bajar del coche y coge a Riley de la mano y le dice que se irán en su coche.

Cooper le dice a su hija que todo saldrá bien con sus compañeras y a Rachel le recuerda que irá el del calentador y pide a Logan que entregue el trabajo de Ciencias, antes de cerrar la puerta del garaje y quedarse él dentro de la casa.

Llegan en ese momento los SWAT con Grant y comienzan a rodear la casa.

Dentro, Cooper no parece inmutarse. Va a la nevera y coge varias cosas.

La policía se lleva a la familia y Lady Raven sube a su limusina mientras los policías entran en la casa y descubren tras el frigorífico un túnel que llega al jardín del vecino y encuentran a un SWAT herido.

Poco después la limusina se detiene. Ve cómo un policía, Cooper vestido con el uniforme del SWAT al que atacó la esposa a una barra del coche al que sube como conductor y le explica que tiene un piso franco a 10 minutos.

Le cuenta que como bombero conoce casas que incumplen la normativa contra incendios y que llevan años desocupadas.

Le cuenta que cuando la vio tras el escenario sintió la necesidad de actuar con ella.

En un pequeño atasco Lady Raven logra bajar una ventanilla y la reconocen y pide ayuda y la gente rodea el vehículo.

Ella tira fuerte de las esposas y logra arrancar la barra que la sujetaba y salir del coche.

Llega la policía que dispersa a la gente y rodea la limusina, disparando a sus ruedas y le conminan a salir, disparando hacia el asiento del conductor.

Pero cuando se acercan solo encuentran el uniforme del SWAT.

Cooper se cambió y camina ahora por la calle.

La policía lleva a Lady Raven al piso del que rescataron a Spencer, al que abraza y que le muestra el lugar donde estuvo retenido.

Entretanto, Grant acude de nuevo a casa de Cooper buscando pistas.

Rachel pregunta a esta qué dice en sus conferencias, y le dice que ese individuo no es una proyección de sus miedos, pues tiene una vida acomodada y próspera y no llama la atención, pero es profundamente diferente y solo su madre o su padre podrían percibirlo.

Luego le repite su oferta de protección, que Rachel rechaza, aunque le deja dos patrullas durante esa noche.

Cuando se queda sola, Rachel prepara un té cuando escucha de pronto tras ella la voz de su marido, sentado observándola.

Rachel le dice que está segura de que cometieron un error.

Él le dice que se le da muy bien llevar una doble vida y que, en cuanto pensó un rato se dio cuenta de que, a lo mejor no le tendieron la trampa en el concierto, sino allí.

Cree que a lo mejor ella también cayó en la cuenta y pensó que a lo mejor tenía una aventura debido a las noches que llegaba tarde y por las joyas

Ella reconoce que así fue, aunque Cooper mismo le pregunta qué era lo que no le cuadraba, y ella le dice que el olor a producto de limpieza de hospital de su ropa y que además lo pilló mintiendo una vez a su vecino sobre la razón por la no podían ir a su fiesta, pues lo cogió por sorpresa y pese a ello mintió de forma muy convincente.

Sigue él con la historia. Aventura que un día lo siguió hasta el piso de Brewster donde iba a pensar y planear y volvió por su cuenta otro día, y ella confirma que entró.

Él asegura que no había nada, lo que ella confirma, pues solo había una mesa y una silla, pero no podía quitárselo de la cabeza y le cogió un ticket al registrarle la cartera de las entradas del concierto y lo dejó en aquel piso y llamó a la policía desde una cabina para decirles que podría tratarse del Carnicero. Así sabría si era él en realidad o no.

Él recuerda que la siguiente vez que fue encontró a la policía interrogando a los vecinos y no se imaginaba cómo lo habían descubierto, pero no regresó nunca.

Él, sin camisa, y con un cuchillo gigante le dice que podrían haber salido adelante.

Ella, sabiendo lo que le espera le dice que pueden acabarse la tarta de Riley antes, ya que están de celebración y lo harán por última vez.

Él acepta aunque le advierte que se lo comerá de solo cinco bocados y le dice, mientras lo hace que nunca había sentido una rabia como la que siente hacia ella, pues con los demás siente paz por la forma en que lo miran, pero con ella se siente fuera de control porque por su culpa no podrá ver crecer a Riley y a Logan, y lamenta que todo vaya a terminar de forma tan mediocre con un titular de asesinato y suicidio.

Al ver cómo ella mira el plato, una vez acabada la tarta, Cooper se fija en el resto de lo que queda y concluye que ella encontró su bolsa.

Ella le confirma que la encontró en el coche y la policía no la vio porque estaba ocupada intentando encontrarlo a él.

Le pregunta si usó ese producto con sus víctimas, a lo que le responde que solo para calmarlos.

Mientras se dirige con el cuchillo a Rachel ve en la puerta a la mujer que se le aparece a menudo, su madre, que le dice que es increíble que esté enfadado.

La mujer le dice que no es un monstruo siempre y le dice que se alegra de que eso se acabe y de que esté deteniendo al monstruo y le pide que le deje verlo una última vez.

Le insiste en que se acerque, momento en que se pone al alcance de dos policías que le alcanzan con sus táser, pese a lo que logra abalanzarse sobre uno de ellos, si bien, entre el otro agente y la inspectora Grant consiguen hacerlo caer.

La inspectora le dice luego a Rachel que le traerán a sus hijos.

Se lo llevan detenido, aunque una vez fuera se detiene para poner en pie la bicicleta de su hija, que llega en ese momento con Logan y corre a abrazar a su padre, que la observa luego mientras la ve abrazar a su madre, antes de ser subido al furgón policial.

Pero una vez la comitiva arranca, él saca de su manga uno de los radios de la bicicleta y sonríe mientras abre sus esposas con él.

En su casa, Jamie ve en televisión la noticia de la detención del Carnicero, Cooper Abbott, un bombero local, y ponen su foto, y al verlo grita "es Cooper. ¡Yo lo ayudé!".

Calificación: 3