Te cuento la película

La sustancia

The Substance (2024) * G.B. / Francia

Género: Terror / Drama

Duración: 140 min.

Música:Raffertie

Fotografía: Benjamin Kracun

Guion y Dirección: Coralie Fargeat

Intérpretes: Demi Moore (Elisabeth Sparkle), Margaret Qualley (Sue), Dennis Quaid (Harvey), Edward Hamilton-Clark (Fred), Gore Abrams (Oliver), Oscar Lesage (Troy).

Tras inyectar una sustancia en una yema, sale de esta otra un poco más pequeña.

Colocan una nueva estrella en el paseo de la fama dedicada a Elisabeth Sparkle, que acude al acto rodeada de admiradores y reporteros gráficos.

El tiempo pasa y por encima de la estrella pasan cientos de personas.

Algunos con el tiempo, ya ni la recuerdan, y el tiempo hace que se resquebraje, mientras sobre ella pasan pájaros, mendigos, niños, o caen restos de comida.

Elisabeth Sparkle, pasados sus años de gloria en el cine, presenta una clase de aerobic en televisión, Sparkle Your Life.

Un día, al terminar la grabación del programa, se retira hacia su camerino por un largo pasillo cuyas paredes adornan enormes posters de ella y de su programa, mientras la gente con la que se cruza la felicita pues es su cumpleaños.

Cuando llega al servicio ve que está cerrado, por lo que, como no hay gente por allí decide entrar en el de los hombres.

Y, mientras está dentro de uno de los camarotes entra en el servicio Harvey, el productor, y le escucha decir por teléfono a un interlocutor que quiere ver a todas las jóvenes de la ciudad cuanto antes, pues quiere una chica joven y que esté buena cuanto antes y se pregunta cómo pudo esa vieja zorra aguantar tanto, y cuando su interlocutor le recuerda que ganó un Oscar, él le dice que debió ser en los años 30 y que no le importa lo que le prometieran, pues son una cadena de televisión, no una ONG por lo que le pide que le busque a alguien nuevo.

Elisabeth

Se reúne con Harvey unos días más tarde para comer, y este le dice que tiene que darle a la gente lo que la gente quiere y tiene que hacer felices a los accionistas y la gente pide cosas nuevas y a los 50 se acabó todo.

Y cuando poco más tarde va hacia su casa ve cómo eliminan de una valla publicitaria un anuncio con su rostro anunciando un dentífrico y al quedarse mirando cómo la quitan se despista y no ve cómo un coche se abalanza sobre el de ella.

En el hospital le dicen que tuvo suerte, pues no tiene ni un diente roto, por lo que puede marcharse y la felicitan al ver en su ficha que es su cumpleaños.

Pero un joven doctor se queda con ella y le dice que tiene que hacerle una prueba más. Observa la columna vertebral y dice que es perfecta. Que es una buena candidata y está lista y le desea lo mejor.

Cuando sale del hospital encuentra en el bolsillo del abrigo un pequeño paquete. Dentro de un papel hay un pendrive donde está escrito "The Substance", y en el reverso un número de teléfono, y en el papel, escrito. "Esto cambió mi vida".

Aparece entonces un hombre que la llama Lizzie, y le dice que es Fred, un compañero del instituto y le dice que no ha cambiado y que sigue siendo la chica más guapa del mundo y que ha seguido su carrera y le propone quedar para tomar algo y le escribe su teléfono en un papel que se le cae a un charco, aunque se lo guarda así.

En su casa le espera un ramo dándole las gracias por todos esos años y diciéndole que era asombrosa: Pero está sola y le duele ese "eras".

Ve el contenido del pendrive y donde le preguntan si soñó alguna vez con una versión mejor de sí misma, más joven y más guapa y perfecta y le indican que una sola inyección abrirá su ADN dando pie a nueva división celular que liberará otra versión de ella misma. Eso es "La Sustancia", y eso creará una versión mejor de ella misma y tendrán que compartir ambas su vida. Una semana para una y la otra para la otra aunque no debe olvidar que ambas son una.

Tira el pendrive a la basura. Sale a beber y llega borracha a casa.

Observa su imagen actual frente a la de una gran foto de ella que preside su salón. También todos los premios que fue cosechando a lo largo de los años y lanza uno de ellos contra la fotografía y rompe el cristal que protegía la fotografía.

Recoge luego el pendrive de la basura y llama al teléfono que figura en él y dice que quiere hacer un pedido.

Al día siguiente se levanta con resaca y se da una ducha y se toma un Alka Seltzer y ve cómo en la prensa hay una convocatoria para encontrar a su sustituta.

Entre su correo encuentra un sobre con su pedido. Una tarjeta con el número, 503.

Con ella acude a la dirección que le dieron por teléfono, que es en las afueras, y ve que la dirección está en un lugar aparentemente abandonado, aunque junto a la puerta hay un sensor, y, al colocar sobre él la tarjeta la puerta sube un poco, aunque debe agacharse para poder entrar.

Avanza por un pasillo de mala muerte hasta llegar a una sala luminosa y con cajetines numerados, donde encuentra el que se corresponde con su número.

De regreso a su casa abre la caja que recogió, en que se encuentra un activador y un estabilizador, y bolsas con la alimentación de la matriz y de la otra y un papel que indica que debe activarse una sola vez y estabilizar cada día y cambiar cada 7 días sin excepción pues debe recordar que ambas son una.

Se observa desnuda en el espejo. La matriz de la que saldrá una versión mejor.

Coge el frasco con el líquido activador y se lo inyecta, y de pronto, y tras varias convulsiones, cae al suelo sin sentido y su espalda comienza a tener movimientos y se abre mientras sus ojos se duplican y de su espalda abierta surge otro cuerpo.

El cuerpo surgido de él observa la matriz y se observa en el espejo. Ve su cara y su cuerpo totalmente renovados. Una chica joven y atractiva con un cuerpo perfecto.

Vomita tras observar el cuerpo de su matriz y luego cose su espalda y le enchufa la alimentación para que siga viviendo.

Se ducha tras ello y ve que sangra por la nariz, por lo que recurre al estabilizador. Con una enorme jeringa va rellenando 7 pequeños recipientes con el líquido que saca de la espalda de la matriz, y se pincha el del primer día.

Acude tras ello al casting donde elegirán a la sustituta de Lizzie con un body nuevo con el que deja extasiados a los encargados del casting a los que se presenta como Sue.

Sue

Harvey se queda prendado de ella y pide que la contraten pese a que ella le advierte que tiene un problema de calendario y debe irse cada dos semanas a cuidar a su madre.

Tras una sesión fotográfica puede ver su foto en la valla que antes ocupaba Elisabeth, y donde se anuncia el nuevo programa.

Sue es feliz. Comienza los ensayos, y pasados los 7 días siente que necesita más tiempo y se le acabó el estabilizador, por lo que llegó el momento de revertir el proceso y Elisabeth despierta con Sue encima de ella.

La observa y ve lo joven y perfecta que es.

Acude a la cadena donde trabajó hasta poco antes y observa que en el largo pasillo antes flanqueado por fotografías de ella, está ahora desnudo.

Harvey la recibe allí y le entrega una caja con sus cosas y le dice que quieren tomar una copa con ella por su marcha y que le compraron un detalle.

Va a recoger el kit de recambio y pasados los 7 días regresa Sue, que decide hacer algo para no tener que ver constantemente a Elisabeth allí en el suelo.

Tira una pared del baño y crea un cuarto en que dejarla.

El derribo de las paredes moleta a Oliver, su vecino, que llama al timbre enfadado, aunque cambia de actitud al ver a la bella Sue, que se presenta como la nueva inquilina, y le dice que no tiene ninguna queja y se ofrece incluso a echarle una mano.

Deja a Elisabeth en ese cuarto, oculto tras una pared con azulejos que la hace indetectable y quita del salón la enorme foto de ella.

Comienza el programa "Pump it Up", donde, al frente de un grupo de jóvenes espectaculares crean coreografías muy sensuales.

Harvey queda encantado con el show.

Después se viste sexy y se pinta para salir. Antes observa que le queda muy poco alimento a Elisabeth, a la que dice al oído que intente comer despacio.

Sale de fiesta con un grupo de chicos y chicas.

Sue regresa a su casa con un joven con el que se dispone a hacer el amor, aunque entonces comienza a sangrar por la nariz y a sentirse mal, por lo que corre tambaleándose hasta Elisabeth que convulsiona por falta de alimento, y, aunque deberían intercambiarse, saca un poco más de líquido de su médula y se inyecta el estabilizador.

Cuando regresa, su pareja le dice que está más guapa que antes.

Cuando finalmente se produce el intercambio, Elisabeth se levanta con rabia al lado del cuerpo de Sue y ve en el salón los restos de su fiesta, pues no recogió nada. Queda allí incluso el casco de uno de sus amigos que dice que deja la moto porque está borracho.

De pronto, observa que uno de sus dedos parece el de una anciana, y aunque se lo lava no puede hacer nada, y tras observar el pinchazo en su espalda, comprende lo ocurrido.

Ve a través de su ventana el gigantesco anuncio con la imagen de Sue

Llama para denunciar el mal uso de la sustancia, y pregunta por el procedimiento para corregirlo, a lo que le responden que lo que se utiliza en un lado se pierde en el otro y no hay vuelta atrás.

Ella no entiende cómo se le ocurrió a Sue. Cree que estaba bebida, aunque le recuerdan que no hay un ella y un tú y que deben respetar el equilibrio.

Debe recoger y limpiar la casa mientras enfrente tiene el cartel con la imagen de ella y ve además, en televisión el programa en que actúa Sue y su insultante juventud.

Llaman al timbre y al asomarse ve por la mirilla a su vecino que dice acaba de verla en la tele y que le entran ganas de ir a su clase y le pregunta si no da clases particulares y la invita a tomar una copa en su piso esa noche.

Debe ir a recoger su caja con el repositorio de nuevo y a la salida entra en un bar.

Unas mesas más allá, ve a un anciano que le dice que es largo lo de los 7 días. Observa que el hombre es muy mayor y tiene manchas en la piel, una de ellas igual que una que tiene ella en la muñeca.

Al hombre se le caen varias cosas, entre ellas una tarjeta como la suya con otro número, y en sus ojos reconoce al joven que la examinó en el hospital.

Ella le pregunta si la ha seguido hasta allí y él le dice que tenía curiosidad por ver cómo le iba, pues cada vez se siente un poco más solo aunque ella dice que está bien.

El hombre le dice que cada vez es más difícil recordar que aún mereces existir y que esa parte de ti todavía vale algo y le pregunta si ya comenzó a roerla poco a poco.

Sale de allí corriendo, asustada.

Cuando va llegando a casa se topa con un joven, que ve que lleva un casco y deduce que es el tipo que se dejó la moto y que la desprecia y sale con ella a toda prisa.

Ya en casa busca en el armario y donde guardó Sue una caja con sus cosas y escribió que son los trastos de Elisabeth y encuentra allí el papel con el teléfono de su antiguo compañero, Fred y recuerda que él le dijo que seguía siendo muy guapa y decide llamarlo, y ve cómo se queda sin habla al ver que lo llamó y quedan para esa noche.

Se pone un bonito vestido rojo corto, guantes, y se pinta, aunque, tras observar a Sue, se retoca más.

Pero cuando ya va a salir ve el brillante anuncio en que sale Sue con todo su esplendor y vuelve a mirarse al espejo y se coloca un pañuelo en el cuello y vuelve a retocarse.

Pero nuevamente ve la imagen de Sue y se quita el maquillaje con rabia, mientras llegan los mensajes de Fred, preocupado.

Unos días más tarde, Sue regresa al plató para realizar su ejercicio, tan sensual como el anterior, aunque, de pronto, mientras lo hace, le sale un bulto en el glúteo, por lo que paran, aunque ve que no tiene nada.

También el director vio algo en el monitor y repiten la secuencia fotograma a fotograma mientras Sue va al camerino y empieza a examinarse y mete su mano por el ombligo y saca un muslo de pollo. Se despierta en ese momento tras la pesadilla junto al cuerpo de Lizzie.

Ahora fue esta la que dejó los restos de comida, pollo, sin recoger.

Es ahora Sue la que llama por teléfono para quejarse porque le parece que siete días es muy poco tiempo para disfrutar mientras Elisabeth malgasta siete días sin parar de comer delante de la tele.

Le recuerdan que no hay un ella, que son la misma persona.

Va al plató para grabar su programa, aunque lo encuentra vacío y le cuentan que se canceló la grabación y que debe ir a ver a Harvey, que le dice que no puede seguir en el programa. Que los índices están disparados, pues empezaron con 42 y están en 216 y quieren verla más y más y por ello decidieron que sea la presentadora del programa de Nochevieja en que tendrán a más de 50 millones de espectadores en directo.

Vuelve a pinchar a Elisabeth para estirar más tiempo a la espera del momento en que le den una semana libre porque le ofrecen la portada de Vogue.

Cuando regresa Elisabeth, su pierna es la de una anciana y ha envejecido.

Llama para quejarse de que Sue no respetó el equilibrio y cada vez le roba más tiempo sin tener en cuenta las consecuencias porque es una egoísta y le preguntan si quiere parar, aunque le advierten que lo que se transfirió no volverá y responde que no puede parar, pero quiere que respete el equilibrio, y se lo pide a sí misma.

Muy torpe, debido a su avejentada pierna, se pasa el tiempo frente a televisión.

Busca el regalo que le entregaron cuando la despidieron y ve que se trata de un libro de recetas francesas.

Ve una entrevista que le hicieron a Sue a la que presentan como una gran estrella emergente, que suena incluso para una película.

Mientras la ve, Lizzie prepara las recetas del libro, que llevan mucha casquería.

Le preguntan si era fan de Elisabeth, a la que sustituyó y dice que no veía el programa porque no son de la misma generación y que el programa necesitaba un cambio, aunque a su madre le gustaba a su madre y por ello hay una especie de conexión y Lizzie masculla que no existiría sin ella, y más tarde lanza huevos contra la pantalla y contra los cristales y aprovechando el huevo, pega hojas de periódico para no ver su anuncio.

Deja la casa echa un asco con la cocina llena de restos de comida por todas partes y el salón con las ventanas cubiertas y restos de comida de todos los días.

Sue está a punto de vomitar asqueada y no quiere volver dentro de ella, por lo que en esa ocasión saca de una vez un montón de líquido de su espalda.

3 meses después

Se prepara el programa de Nochevieja y Sue recibe un ramo con una nota en que le desean mucha suerte y en que le dicen que la adoran.

El cartel que se ve desde su casa anuncia el programa de la noche siguiente.

Le espera un amigo para ir a dormir juntos y entra en el cuarto secreto para recoger más líquido, aunque ve que sale poco y muy oscuro y se siente muy mal.

Llama porque no le queda líquido estabilizador y dice que es una emergencia, mientras empieza a sangrar por la nariz, y le dicen que ha llegado al final, pues agotó el fluido y si quiere más debe dejar que se regenere, aunque ella dice que no puede cambiar ahora, a un día de Nochevieja, pero empiezan a fallarle las fuerzas y cae.

Con las pocas fuerzas que le quedan llega hasta el baño.

Su amante escucha un golpe y se dirige hacia el baño, donde ya una totalmente anciana y calva Elisabeth le cierra la puerta para que no pueda pasar.

Él ve unas gotas de sangre y piensa que es porque le llegó la regla.

Elisabeth se mira en el espejo y ve que no queda ya nada de ella y grita al chico con un enorme vozarrón que la deje en paz y que se marche.

El chico, asustado, se marcha, en efecto.

Ella llama al proveedor y dice que quiere pararlo aunque no haya vuelta atrás, y le dicen que harán la entrega.

Carga con el cuadro de su foto que vuelve a colocar en su sitio.

Sale como una anciana, cubierta por completo a recoger el pedido final.

Su vecino sale a su encuentro pensando que es Sue y se encuentra con el vozarrón de Elisabeth que lo asusta y sale corriendo hacia su casa.

Recoge su último pedido, y, ya en casa, arrastra el cuerpo de Sue hasta el salón.

Saca el pedido con una nota en que le dicen que sienten que no disfrutara de la experiencia.

Coge la jeringuilla de finalización mientras una voz le pregunta si está segura, pues si sigue adelante se quedará sola consigo misma.

Clava la jeringuilla y le inyecta el líquido mientras observa el ramo de rosas de ella y la frase de que la adorarán y recuerda el momento en que la adoraban a ella.

No termina de inyectarle todo el líquido, pues dice que la necesita pues se odia y ella tiene que arreglarse, pues es su gran noche y van a adorarla.

Trata por ello de reanimarla, pues dice que es lo único bueno que queda de ella, por lo que corre al armario y hace la trasfusión y consigue que vuelva en sí, aunque Sue queda espantada al verla, frente a frente por vez primera conscientes.

Y cuando ve la jeringuilla de finalización medio vacía corre enfadada tras Elisabeth y la golpea con dureza, aunque cuando está a punto de ahogarla, Lizzie consigue golpearla con un recipiente y corre a ocultarse en el baño, aunque Sue consigue abrir y la golpea con gran fuerza y destroza su cara contra el espejo tras hacer que se mire en él con su lamentable aspecto, antes de dejarla caer.

Elisabeth se arrastra luego hasta el salón, perseguida por Sue, que le da una enorme patada contra la mesa, que se rompe y la sigue pateando brutalmente y sin compasión, acabando ella misma totalmente salpicada de sangre, y no para cuando ve que ya no se mueve.

La deja destrozada mientras recuerda la advertencia que le decía que son una sola.

Ve el cartel, que anuncia el show de esa noche.

Acude a televisión para el programa de esa noche y le ponen un vestido espectacular y bonitas joyas, aunque no oye bien y se siente un poco mal y tose, por lo que debe ir al baño, donde, tras una de sus toses, pierde un colmillo y ve que se le mueven el resto de los dientes, que se saca.

Cuando la llaman para la prueba de luces lanza un grito sordo, pues le faltan tres dientes, y además fuera está Harvey acompañado por todos los viejos accionistas, ansiosos por conocerla y debe sonreír sin mostrar sus dientes.

Cuando se van corre al ascensor, aunque nota algo extraño en sus manos y ve que se le levantan también las uñas y pierde también una oreja.

Sale afuera y corre a toda velocidad hasta su casa, donde se pincha el líquido activador que faltaba pese a la advertencia de que era de un solo uso.

Se produce la división y de su espalda, que se abre, surge otra criatura, esta monstruosa y deforme, no una versión mejor como la primera vez y en su espalda, la cara de Elisabeth.

Monstruo Elisasue

Los cuerpos de Elisabeth y Sue permanecen en el suelo. La tercera criatura se coloca el vestido de la gala y se coloca los pendientes donde puede y trata de peinarse los escasos pelos que tiene.

Recorta luego la fotografía de Lizzie y se la pega sobre la cara y pinta los labios de la foto.

Cuando la llaman para salir, avanza con su improvisada máscara y todos la aplauden al pasar justo antes de comenzar la transmisión.

Harvey presume de su creación más preciosa, a la que dice, ha formado para el éxito.

Apagan las luces para la aparición estelar.

El monstruo avanza arrastrando una cola en la oscuridad.

Las chicas del coro se quedan sorprendidas al verla. Y luego le pasa a todo el público, al escuchar su voz, nada sensual, y más cuando se quita la máscara.

De pronto surge un pecho donde debía estar el ojo y tras colgar se arranca y cae al suelo seguido de coágulos de sangre.

Todos permanecen callados hasta que, de pronto, una mujer se levanta y grita y tras ella se escuchan los gritos de los demás y gritan que hay que matar al monstruo.

Ella pide que no se asusten y les dice que es Sue.

Empiezan a empujarla y zarandearla mientras la llaman monstruo y la lanzan al suelo.

Ella llora y grita que es ella. La misma de antes, pero un hombre le corta la cabeza con el soporte de un micrófono, pese a lo cual le brota otra cabeza.

De su brazo, también cortado, surge un enorme chorro de sangre, que, como si se tratara de una manguera, salpica a todos los asistentes a la gala.

Bañados en sangre, los asistentes a la gala se resbalan mientras tratan de huir sin que la sangre pare de brotar rociándolo todo cuando se gira.

Luego avanza por el enorme pasillo que también rocía de sangre.

Mientras avanza se van desprendiendo partes de su cuerpo hasta que finalmente explota.

Entonces el rostro de Elisabeth cobra vida propia y se arrastra como un pulpo y avanza hasta la estrella de la fama con su nombre. Allí sonríe cuando un foco la ilumina y una lluvia dorada cae sobre ella y recuerda los halagos pasados de sus fans.

Poco a poco se va deshaciendo, convirtiéndose en una masa gelatinosa y luego solo en una mancha que la máquina limpiadora se lleva al día siguiente.

Calificación: 3