Te cuento la película

La huella del mal

La huella del mal (2024) * España

Duración: 106 min.

Música: Pepe Herrero

Fotografía: Ángel Iguácel

Guion: Manuel Ríos San Martín, Victoria dal Vera (Novela: Manuel Ríos San Martín)

Dirección: Manuel Ríos San Martín

Intérpretes: Blanca Suárez (Silvia Guzmán), Daniel Grao (Daniel Velarde), Aria Bedmar (Inés Madrigal), Víctor Palmero (Rodrigo Ajuria), Cosimo Fusco (Samuel Henares), Daniel Horvath (Galder Meyer), Pablo Rivero (Juan), Fernando Cayo (Comisario Mendoza).

Un grupo de alumnos reunidos frente a una hoguera en una cueva prehistórica escuchan a una monitora que les habla del primer asesinato documentado de la historia, el perpetrado contra una mujer, 400.000 años antes.

Pero un pequeño grupo de muchachos prefirió ignorar la charla y recorren las instalaciones del yacimiento.

Cuando llegan a un grupo escultórico que representa a una pareja de la prehistoria uno de los chicos se quita la camiseta para hacerse una foto en que simula que se ha acostado con la mujer prehistórica que está desnuda y en posición fetal, aunque cuando la toca se da cuenta de que no es una representación, sino una mujer muerta de verdad.

Silvia Guzmán está en el quirófano y le dicen que reaccionó fenomenal al tratamiento para quedarse embarazada y van a extraerle óvulos.

Pero no llegan a hacerlo, Juan, su novio la ve salir del quirófano y ella le dice que no puede hacerlo, pese a que, como él le recuerda, llevan meses con ello.

Silvia se encierra en la habitación de la clínica y llora.

Recibe entonces una llamada del Comisario Mendoza, que le dice que volvió a suceder igual que 6 años antes, por lo que le pregunta dónde está para pasar a recogerla.

El comisario la recoge en la puerta de la clínica sin que Juan entienda que se vaya a ir así pese a estar de baja.

En el coche, el comisario le explica lo que sucedió en el parque temático cercano a los yacimientos de Atapuerca y le muestra una fotografía de la víctima, Eva Santos, una chica del pueblo que apareció desnuda en posición fetal rodeada de polvo rojo y con los labios azulados, lo que indica que fue envenenada.

Mendoza le explica que el juez Vázquez de Mella quiere al equipo del caso anterior, incluido Daniel Velarde pese que, tal como recuerda ella pidió una excedencia 6 años atrás y el comisario le dice que sabe que tuvieron algunas diferencias de criterio.

Deben actuar con rapidez, pues hay estudiantes de diversos países que se irán cuando termine la campaña de arqueología, por lo que tienen menos de dos semanas.

CAREX, Centro de Arqueología Experimental

Llegan al CAREX, donde espera ya el juez y Silvia va hasta el lugar donde está la mujer asesinada mientras el comisario habla con el juez.

Este le pide que no le vuelva a fallar y ella le dice que cree que no hace falta que vaya Velarde, aunque él le dice que está ya de camino.

El telediario informa del suceso y se preguntan si regresó el asesino del yacimiento.

Tras verlo, un joven arranca una foto que tiene en un panel, de la fallecida y llora.

Abre luego su portátil y envía a la papelera una carpeta que ponía "Eva prehistoria".

Inés Madrigal, la monitora y coordinadora de estudiantes que acudió al lugar del suceso cuando avisaron del hallazgo, habla con la inspectora Guzmán que le pide un listado de los alumnos para ver si alguno estuvo en las excavaciones seis años atrás y pide a su compañero que le consiga el vídeo de los chicos que encontraron el cadáver.

Otros monitores, Rubén y Paloma hablan de la fiesta de esa noche, a la que llevan setas e indican que Galder se encargará de los demás antes de conocer la muerte del CAREX.

Yacimientos arqueológicos de la sierra de Atapuerca

Silvia y su compañero, el subinspector Rodrigo Ajuria llegan a los yacimientos y visitan

la Gran Dolina, donde el director, Samuel Henares, cuenta a Velarde que aparecieron huesos de homínidos canibalizados. Que el bando vencedor mataba a las crías del perdedor y se las comía, pues no había futuro sin descendencia.

Ella pregunta si supieron algo más de Carlos Béjar el taxidermista, y le dice que no.

Silvia le hace ver que la víctima apareció exactamente en la misma posición que la anterior, tumbada del lado izquierdo, mirando hacia el este y rodeada de polvo rojo, como se enterraba en la prehistoria, aunque el profesor les recuerda que no se rodeaba a los cadáveres con polvo rojo, que lo que hacían era pintar los cuerpos.

Por el bosque camina un joven de melena rubia vestido como un hombre de la prehistoria con un arco en la mano que se dispone a cazar una vaca

Cuando Daniel le dice que deben reactivar la orden de búsqueda del taxidermista, Silvia le dice que no puede darle órdenes.

Le advierte que tampoco él está contento, pero que el juez lo presionó, y le indica que deberían hablar antes de empezar, aunque ella pide al subinspector que no se vaya mientras lo hacen.

Recuerda que seis años atrás mantuvieron una relación y ve que sigue sin asumir nada de lo que pasó.

Ella recuerda que Carlos Béjar se escapó cuando estaban a punto de detenerlo y ahora hay otra chica muerta, y asegura que no va a pasar lo mismo.

Aurelio y su hija Julia encuentran al hijo de esta, Gabriel en el desván y el hombre dice que no se ha tomado la medicación, mientras su madre trata de consolarlo y le dice que Eva no va a hacerle daño nunca más.

El comisario le recuerda a Silvia que tendrá que colaborar con Velarde y le pide que le vaya informando.

Silvia habla luego con Juan, su novio, que le pregunta si no hay otro policía que se encargue del asunto, y ella le dice que el comisario quiere que lo haga ella y que vio todo en las noticias y es todo como el caso que le contó cuando lo conoció, y recuerda que estuvo dos años hundida por ese tema y en tratamiento.

En el cuarto de su hotel, Silvia recuerda que estuvo allí con Daniel 6 años antes.

En el bar se inicia una pelea entre dos grupos de estudiantes por lo ocurrido a Eva, y uno de ellos rompe una botella para seguir y hace un corte a Inés en la tripa, aunque es reducido por Daniel que entraba en ese momento.

Inés dice que no es nada y que no quiere denunciar.

Sale con Daniel, un poco borracha, y le dice que siguen igual de violentos que en la prehistoria, y él se ofrece a llevarla en su coche y ella se lanza a él y lo besa.

Él se resiste, pero acaba en la cama con ella.

En otro cuarto Silvia recuerda cuando Daniel estaba con ella, por lo que no puede dormir y se pone a hacer ejercicio y luego se masturba.

En medio del bosque un grupo de personas baila en torno a una hoguera como si fueran hombres prehistóricos, y entre ellos están los jóvenes que hablaron de las setas.

La despierta Rodrigo al día siguiente con el listado de los alumnos, entre los que hay una coincidencia de 6 años antes, Galder Meyer, un joven alemán, que va cada año.

Ella lo recuerda vagamente y recuerda que no lo consideró sospechoso y sugiere preguntar a la policía alemana si tiene antecedentes.

Van a casa de la fallecida acompañados por una letrada, que pregunta a Daniel qué cargo tiene en la investigación, y él le dice que asesor, por lo que Silvia le dice que, como se trata de un acto judicial, los asesores se quedan fuera.

Con la orden de registro de la casa examinan la habitación de Eva y la madre les cuentan que la chica no le contó dónde iba cuando salió.

Que no tenía novio pero que iba mucho con la gente de la excavación.

Encuentran un libro, "La sociedad de la nieve" sobre los uruguayos obligados a practicar el canibalismo en los Andes, que le dedicó Galder.

La madre cuenta que se fue con los de la excavación un fin de semana para vivir como los prehistóricos y volvió rara.

Gabriel baja del desván corriendo y trata de evitar a los policías, aunque fuera lo retiene Daniel, y su madre les dice que es su hijo que es informático y llega tarde a trabajar.

Gabriel tiene una pequeña deficiencia y dice que le parecía que alguien le seguía.

Cuenta que tenía una relación muy especial para su hermana y eso no gustaba.

Le preguntan si sabe dónde estaba la noche que murió y les dice que no.

Silvia indica que deben pedir un informe psicológico.

El informe forense indica que la chica murió en el lugar donde la encontraron y el veneno utilizado es adelfa y no había presencia de semen.

Daniel, que lleva pistola, autorizado por el juez, señala que es el mismo asesino aunque ella le dice que pudo ser un imitador, aunque él le dice que ella no quiere que sea el mismo, pero que si fuera un imitador él no estaría allí.

El subinspector les informa que tiene ya los antecedentes de Galder y que estuvo detenido por practicar rituales extremos

Museo de la Evolución Humana

El equipo policial acude a una conferencia donde Henares diserta sobre la violencia y resalta que hay algunos miembros de la especie humana que nacen genéticamente preparados para no sentir miedo y enfrentarse a cualquier peligro y fueron imprescindibles para la evolución, pues sobrevivieron y trasmitieron sus genes.

Dan el alto a Galder, que golpea al subinspector y luego sale corriendo, por lo que deben perseguirlo, siendo retenido por varios policías armados que le apuntan.

Pese a todo trata de huir, aunque se detiene cuando escucha que el profesor grita su nombre y le indica que ya está, ante lo que finalmente se entrega.

Paloma, Inés y otro compañero salen y la primera grita que Galder no hizo nada.

Daniel habla con Inés en el bar y le pregunta si Galder conocía a Eva y ella le cuenta que se conocían de un "Perdidos", unas jornadas de inmersión en la prehistoria en que los participantes tratan de vivir como miles de años antes, y que, aunque ella no estuvo, alguien logró colar un teléfono y gravó. Y le muestra una grabación en que aparecen Galder y Eva.

Silvia lo interroga. Ahora es colaborador fijo de las excavaciones, y le pregunta si lo contrató Samuel Henares, pues vio como le obedeció en el museo. Pero Galder no responde a nada.

Tampoco lo hace cuando le muestran el libro que encontraron en la habitación de Eva con su dedicatoria en recuerdos del "Perdidos".

Le muestran las fotos de Teresa Yaner, muerta 6 años antes y a continuación una de Lena Shüller a la que abandonó inconsciente y desnuda en mitad de la Selva Negra y que lo denunció en Alemania.

Habla ahora para decir que ella participó en un campamento que organizaron para demostrar que sobrevivir no es tan fácil como todos piensan, pero que no mató a nadie.

Su abogado asegura que Galder no es violento, ante lo que Daniel muestra el vídeo que le pasó Inés en que obligó a una chica a matar un cordero como si fuera una mujer de la antigüedad pese a que no quería hacerlo y pedía que la dejaran regresar a su casa.

Silvia le recrimina a Daniel que no le mostrara el vídeo antes a ella.

Él le sugiere que aproveche su vaso para conseguir su ADN.

En su casa, Gabriel se lamenta ante su madre que le pide no le cuenta nada a la policía de su hermana.

Silvia llega con el informe de Gabriel Santos y les informan que tiene esquizofrenia y discapacidad intelectual.

Tras examinar el portátil de Eva los informáticos vieron algunas fotos en que aparece un lobo disecado, por lo que vuelven a pensar en Carlos Béjar, el antiguo sospechoso.

Hay también un vídeo más grande, pero encriptado y no consiguieron abrirlo.

Daniel propone a Silvia ir a comer y parecen tener un acercamiento, aunque mientras lo hacen aparece Juan en el restaurante y le dice que quería hablar con ella.

Se van juntos y él le reprocha que no le cogiera el teléfono y se queja de haber retrasado el asunto tres veces y ella le dice que lo harán cuando acabe ese caso, aunque él dice que entonces habrá otro, y concluye que no quiere ser madre y no lo reconoce, aunque ella dice que sí quiere hacerlo, pero con calma, aunque él le dice que lleva años igual. Que hay algo que no se perdona y él no sabe qué es, y ella le dice que fue que el caso no se resolvió, aunque él cree que no es solo eso y le dice, antes de marcharse que cuando vuelva a casa él no estará ya.

Consiguen desencriptar el vídeo de Eva, grabado en el taller del taxidermista y en el que ella dice a su hermano que sabe que le gustaría acostarse con ella, pero que debe conformarse con verla desnuda sin tocarla.

Silvia, que camina llorando tras la charla con Juan, ve también el vídeo en que Gabriel grabó a su hermano mientras se desnudaba.

Localizan las coordenadas del lugar en que se grabó. Un bosque al lado de Atapuerca.

Entretanto Daniel es abordado por el profesor Henares que le cuenta que dirige la tesis de Galder sobre la mordida de los humanos de hace 800.000 años y le dice que está convencido de que no es culpable.

Silvia, por su parte, sigue las coordenadas para llegar al lugar donde se grabó el vídeo. adentrándose en el bosque y se da cuenta de que el lugar es el taller de Carlos Béjar y pide al subinspector que envíe su ubicación a Daniel.

Entra con su arma, pero Gabriel lo sorprende por detrás y la golpea con una barra.

Cuando llega Daniel, ya de noche y entra con la linterna, encuentra a Silvia tumbada en el suelo sobre su lado derecho y desnuda.

La lleva al hospital tras cubrirla con su chaqueta y la trasladan al quirófano, pues sufrió un traumatismo craneoencefálico moderado sin fractura.

Recuerda lo ocurrido años atrás, cuando Daniel vio pasar por las cámaras de la plaza a Béjar.

Entonces ella informó a Daniel de que estaba embarazada y le gustaría tenerlo.

Entonces les indicaron que había una segunda desaparecida y debían ir al taller.

Ahora, en urgencias debe contar a Silvia cómo la encontró en ese taller ahora.

La policía lo registra y descubren un cráneo humano y una cámara

En ella hay fotos de la propia Silvia, desnuda, y un vídeo, el que desencriptaron del ordenador de Eva.

Descubren así que el autor fue Gabriel y le cuenta a Silvia en una llamada que el juez ordenó la liberación de Galder.

Este es recibido con gran alegría por Paloma mientras Inés los observa.

Van a casa de Gabriel, pero la madre los echa cuando preguntan por la relación entre los dos hermanos.

Daniel le cuenta a Silvia que 6 años atrás Gabriel era el fotógrafo de Béjar, y debió quedarse en el taller como refugio cuando este desapareció.

Silvia trata Silvia de hablar con la madre de Gabriel.

La recibe el abuelo, que se disculpa por el golpe que le dio su nieto, al que pide que traten con cuidado cuando lo encuentren.

Le pregunta por la relación entre los dos hermanos y el viejo le cuenta que Eva era mala persona y destrozó la vida de Gabriel.

La informan en ese momento que encontraron a Gabriel en el mismo lugar donde apareció su hermana, también desnudo y con síntomas de envenenamiento.

El juez comparece y les reprocha que no hayan encontrado nada, pues la excavación terminará en unos días y los estudiantes se irán, por lo que tienen poco tiempo.

Daniel consigue que el juez autorice a tomar muestras y comprobar el ADN de Galder.

Silvia le confiesa luego a Daniel que los casos le siguen afectando de manera personal y ve que él se lo toma como un juego. Él dice que para él son como un reto.

Reconoce entonces que seis años antes fue un gilipollas y le pregunta si ella se arrepiente de lo que pasó, a lo que le responde que procura no echar la vista atrás.

Él le asegura que en esta ocasión no va a dejarla sola y de pronto la besa, sin que ella se eche atrás en un primer momento, aunque luego le dice que se va a descansar, pues le va a explotar la cabeza.

Al día siguiente el subinspector le informa que ya saben a quién pertenece el cráneo que encontraron. Dice que es el de Carlos Béjar, el taxidermista.

Tienen además los resultados del ADN de las uñas de Eva Santos y ven que pertenece a un individuo de origen germano.

Llaman a Inés para preguntarle si Galder está en la excavación, pero les dice que estuvo el día anterior, pero se fue con Paloma y Lars y no volvieron.

Les cuenta luego, ya con ellos, que Galder y Lars estuvieron hablando en el último "Perdidos" de canibalismo y los lleva luego al bosque favorito de Galder y avisan a las patrullas para que vayan también.

Les dicen que lo de Gabriel fue un suicidio, pues encontraron una combinación de medicamentos en su estómago.

Indican que el principal sospechoso es Galder, y piensan que 6 años antes pudo haber colaborado con Béjar y después matarlo.

Los policías se internan en el bosque, pero pide a Daniel y a Inés que ellos no vayan, ya que no pertenecen a la policía.

Encuentran a Paloma vestida como una mujer prehistórica y le dan el alto, aunque la ven que camina con dificultad.

Silvia la sujeta mientras Paloma la abraza, pero entonces le muerde en el hombro y se lanza luego nuevamente sobre ella, aunque acaban dominándola y esposándola.

Desde la entrada escuchan sus aullidos y Daniel se muestra dispuesto a ir, aunque la policía que se quedó con ellos se lo impide.

Encuentran en muy mal estado al otro estudiante, Lars y llaman a una ambulancia.

Y, de pronto, una flecha acaba con la policía que acompañaba a Inés y a Daniel, y este pide a Inés que se esconda.

Galder se abalanza desde lo alto sobre Daniel, que pierde su arma por el impacto y se inicia una pelea entre ambos que acaba dominando Galder, que se dispone a acabar con él con una piedra, aunque cuando la tiene izada Inés lo atraviesa con una lanza.

Se la lleva luego una ambulancia y le preguntan si quiere hablar con un psicólogo, pues parece que está en shock, aunque le dicen que Lars vivirá y que ha sido muy valiente.

Terminado todo, Daniel le dice a Silvia que lo llame para hablar y ella le dice "ya veremos".

Inés le pide a Daniel que no la deje sola esa noche.

Silvia por su parte acude a las excavaciones, donde encuentra a Henares escuchando la "Cabalgata de las valquirias" y le dice que le gusta ver el yacimiento de noche, donde vivieron humanos un millón de años antes.

Ella le cuenta que Galder falleció camino del hospital y que creen que es el culpable, pues incluso habían preparado una pira para quemarlo.

Henares dice que les transmitió la obsesión por la prehistoria y los enterramientos y la violencia ancestral, aunque también hay indicios de que había otros comportamientos, pues encontraron el cráneo de una niña con deformaciones y probable retraso intelectual, y pese a que era una carga para el grupo, cuidaron de ella durante 10 años, lo que quiere decir que tenían empatía, algo que no tenía Galder y que no supo ver.

Inés lleva a Daniel hasta una de las cuevas en las que da charlas como monitora y allí se desnuda para hacer el amor con él.

Silvia le dice a Henares que sin la ayuda de Inés no hubieran pensado tan pronto en Galder, y que fue ella la que les dijo que había estado en las excavaciones seis años antes y Henares le dice que también estuvo la propia Inés, pues era la hija del panadero que les llevaba los bocadillos y, que fue ella la segunda chica que desapareció entonces.

Tras hacer el amor, Daniel le dice que se va al día siguiente y ella le dice que no va a perseguirlo como una jovencita enamorada, aunque él la invita a que vaya a Madrid.

Ella le dice entonces que le ha fallado y que seis años antes también le falló cuando desapareció la segunda chica.

Él dice que entonces les dijeron que no fue nada.

Pero ella recuerda que amaneció atada en una silla medio desnuda en una casa del taxidermista cuando solo tenía 17 años, y vio cómo este le decía que a veces no se controlaba y que le tenía que durar más que la otra, mientras se acercaba medio denudo a ella y se restregaba contra sus pechos.

Ella le dijo que le daba asco y además era un cobarde porque ni siquiera se había atrevido a hacer el amor y le gritó que la follara, que la tenía allí y no quería hacerlo.

Ante sus insultos, él se acercó a ella con intención de ahogarla, pero consiguió golpearlo porque cayó al suelo, y comenzó a correr por el bosque.

Estaba a punto de alcanzarla cuando apareció Galder y le dio un cuchillo, y cuando llegó lo inmovilizó y le pidió a ella que lo matara, lo que hizo clavándole el cuchillo repetidamente hasta que murió, y se sintió bien.

Rodrigo le muestra a Silvia las fotos del teléfono de Galder. Muchas de ellas de Inés.

Silvia dice que Inés les mintió y los guio hacia Galder, y, aunque era un psicópata que probablemente matara a Béjar y a Eva Santos, cree que Inés estaba involucrada o incluso pudieron hacerlo juntos.

Vuelven a ver el vídeo que les mostró la propia Inés, en que se mataba a la cabra, pero ahora completo, y en el que se ve que Inés sí estuvo en ese "Perdidos".

En la cueva, Daniel comprende que Galder no fue el asesino de Eva Santos, pero ya muy tarde. Inés lo golpea en la cabeza y luego le dice que lo reconoció enseguida y que fue muy fácil seducirlo y lo besa mientras recoge su arma.

En el cuartel dicen que Inés se fue con Velarde y que se perdió la señal de su móvil por la sierra de Atapuerca.

Silvia va hasta el yacimiento con Rodrigo y ven a Inés, que se aleja sola con su coche, por lo que pide al subinspector que vaya a buscar a Daniel mientras ella va tras Inés.

Rodrigo va hasta la cueva, cerrada con una verja, y ve a Daniel tirado y sin moverse y Silvia, por teléfono pide que llame a una ambulancia y un equipo de rescate.

Ella sigue a Inés, que ve que se para al final de uno de los túneles de la carretera y se baja para seguirla, con su arma.

La sigue por unas pasarelas en el desfiladero entre las rocas que bajan hacia el río, hasta que de pronto, la pierde de vista, y al momento la sorprende y la desarma, mientras ella la apunta con el arma de Daniel y la obliga a seguir bajando.

Silvia le dice que sabe que fue ella la segunda chica, e Inés le dice que han tardado seis años, y que escapó del taxidermista y gracias a Galder tuvo fuerzas para matarlo, pues le enseñó el camino, aunque luego la traicionó. Adivina Silvia que con Eva.

En efecto, vio a Galder que se besaba con Eva, a la que le dijo luego que Galder le pidió que se bebiera el contenido de un tazón y que le esperara desnuda.

Silvia le dice que los ha manejado, pero que encontraron a Daniel vivo, aunque le responde que a ella no la van a encontrar.

Silvia recuerda lo irónico de que una semana antes estuviera a punto de quedarse embarazada y ahora está allí a punto de morir.

Se vuelve para no ver cómo la mata, y, de inmediato se revuelve de forma ágil y la golpea y comienza una pelea entre ambas y se van alternando en el dominio hasta que Silvia consigue lanzarla por encima de la barandilla y se queda colgando sobre el vacío.

Silvia trata de ayudarla, aunque no le llega la mano, y de pronto Inés deja de luchar y con un gesto de rabia se suelta y se deja caer al vacío.

Silvia va al hospital, donde está Daniel ingresado, que está llena de flores del presidente de la petrolera y le dice que le dijeron que estuvo sin sentido durante 6 días.

Unos días más tarde ambos visitan el yacimiento de nuevo.

El profesor dice que les llegan los huesos de sus antepasados, pero no sus sentimientos.

Silvia y Daniel se abrazan y él le vuelve a pedir perdón.

Señala el profesor que había violencia, pero también empatía.

Calificación: 4,5