Te cuento la película

Expediente Warren: El último rito

The Conjuring: Last Rites (2025) * Canadá / USA

          También conocida como:
                    - "El conjuro 4: Últimos ritos" (Hispanoamérica)

Duración: 135 min.

Música: Benjamin Wallfisch

Fotografía: Eli Born

Guion: Ian Goldberg, Richard Naing, David Leslie Johnson-McGoldrick (Historia: David Leslie Johnson-McGoldrick y James Wan)

Dirección: Michael Chaves

Intérpretes:: Vera Farmiga (Lorraine Warren), Patrick Wilson (Ed Warren), Mia Tomlinson (Judy Warren), Ben Hardy (Tony Spera), Steve Coulter (Padre Gordon), Rebecca Calder (Janet Smurl), Elliot Cowan (Jack Smurl), Kíla Lord (Heather Smurl), Beau Gadsdon (Dawn Smurl), John Brotherton (Brad Hamilton).

Ed Warren y Lorraine graban el testimonio de una mujer sobre un caso de fenómenos paranormales que llevó al suicido de su padre en su tienda de antigüedades.

La mujer, Victoria Grainger les cuenta que su padre pensaba que algo lo seguía que no podía ver, y por la noche cerraba las puertas, y a la mañana siguiente estaban abiertas, y luego empezó a oír voces y a sentir una sensación, como si la observaran y está convencida de que hay algo dentro y cuando está sola y no se oye nada la llama.

1964

Lorraine estaba embarazada entonces, por lo que Ed le pidió que no entrara en la tienda, aunque ella decidió hacerlo.

Con el rosario en su mano, Lorraine avanza por la tienda hasta que algo llama su atención. Un espejo cubierto con una sábana.

Se dirige a él al que dice su nombre y le dice que está allí para ayudar y que puede sentir su espíritu y su temor y le pregunta qué es.

Acerca luego su mano al espejo, que de pronto se resquebraja donde la puso y ve dentro del espejo su imagen, pero con una sonrisa demoniaca y luego imágenes del fallecido, de sí misma de mayor, y del bebé que lleva dentro, y comienza a sentir unos fuertes dolores en la tripa, y nota que algo va mal con su bebé y salen hacia el hospital a toda velocidad y le cuenta que había algo en el espejo.

Ven que se adelantó el parto y la llevan al paritorio donde ven que perdió mucha sangre y que el bebé no da señales de vida.

Y en medio del parto se va la luz y ella, aterrada, dice que hay algo allí mientras los relámpagos iluminan el lugar y ve una mano en la parte de arriba de la puerta y luego a alguien que sale del techo y entra Ed que dice que necesita hablar con su mujer, que le pide que no deje que le haga nada al bebé.

El bebé sale con el cordón enredado al cuello y ven que nació muerta, aunque ella pide que se lo entreguen, y Lorraine llora y pide a Dios que se la devuelva, y de pronto se escucha su llanto para alivio de todos, y les dice que se llama Judy.

Pasa el tiempo y la niña crece y aprende a andar.

Pero ya de niña llora y le dice a su madre que no para de ver cosas horribles que no se van, y su madre le pide que las aparte con una canción que le enseñó: "Lucy Locket" y así logra calmarla, aunque ella teme que en algún momento no pueda conseguir que se vayan, aunque la tranquiliza y le asegura que se irán.

1986. West Pittston, Pensilvania

La familia Smurl acude a la confirmación de Heather, una de sus hijas.

Luego, por la noche cenan juntos y el padre sigue grabándolo todo, como por la tarde.

Heather recibe un regalo de sus abuelos, un espejo.

El mismo espejo que vio años atrás Lorraine, y que Heather que observa que está roto, en el mismo punto en que Lorraine puso su mano, aunque la abuela le asegura que su abuelo se lo arreglará, mientras que el perro no para de ladrar.

Le cuentan que lo encontraron en el mercadillo del condado de Bucks.

Heather da las gracias a sus abuelos, aunque lo mira con inquietud.

Sacan una tarta con una vela, pero cuando se dispone a soplarla, se apaga sola, y acusa a su hermana Dawn, que lo niega.

Encienden la luz y de pronto cae la lámpara, que golpea a Heather que se hizo un corte.

"Tras décadas investigando fenómenos sobrenaturales los Warren habían visto todo tipo de casos. Pero en 1986, en Pensilvania, iban a enfrentarse a un demonio como ningún otro al que se hubieran enfrentado. Este caso fue demoledor y supuso el fin de sus carreras.

Basada en una historia real."

El matrimonio Warren da una conferencia contando el caso de Annabelle, aunque hay muy pocos alumnos. Apenas media docena, y una de ellas les pregunta por qué lo dejaron y dicen que no lo han hecho, pues dan conferencias y puede que escriban un libro, que lo que hacen es no aceptar más casos.

Cenan luego con su hija en un restaurante y se quejan de que la gente ya ni los escucha.

Su hija les dice que podrían haber contado que lo dejaron realmente por los problemas de corazón de Ed, y él dice que no desea parecer un anciano, y además es un paréntesis hasta que le den el alta.

Judy les dice que pensó en invitar a Tony al cumpleaños de Ed, pues llevan ya seis meses.

Mientras Ed piensa qué pedir, madre e hija parecen notar algo y la chica empieza a recitar la canción de Lucy Locket, que su madre le enseñó de niña para calmarse, y cuando parece haberlo logrado ve una mano negra sobre el hombro de Judy.

En la casa de West Pittston, Janet, la mujer entra en la habitación de sus hijas y se asusta al escuchar el ruido de Susie, una muñeca que anda a gatas y escucha una voz que la llama, aunque no ve nada cuando enciende la luz.

Luego, mientras habla por teléfono, ve cómo alguien tira del cable. Piensa que son sus hijas, pero las ve correteando por la casa y el teléfono se va arrastrando solo hacia la despensa, aunque no ve allí a nadie.

Las niñas pequeñas juegan con sus muñecos. Una de ellas tiene a Susie que deja en el suelo. Al rato la escucha repetir "Mami, Mami" y la ve que se aleja y que luego se pone de pie y levita, y tras ella aparece una anciana con una inquietante sonrisa, lo que asusta a la niña, que grita mientras corre.

Cuando llega el padre, la niña se queja de que nadie la crea, y tampoco lo hace su padre.

En su cuarto, Heather dice que el espejo es muy raro, pues siente como si las cabezas de bebés de la parte superior la observaran, aunque Dawn se burla de ella, aunque le dice que al día siguiente pasa el camión de la basura y deciden bajarlo a la calle y acuerdan que cuando pregunte la abuela dirán que lo rompieron las mellizas.

Por la mañana pasa el camión de la basura y lanzan el espejo dentro y lo destrozan.

Pero de pronto Dawn comienza a tener problemas. Parece haberse atragantado y comienza a vomitar violentamente y escupe un montón de sangre y se saca un cristal de la boca, por lo que deciden llevarla al hospital

Heather sufre un ataque de ansiedad al ver en la pila donde vomitó trozos del espejo.

Ed pasa un examen médico y le advierten que no puede sufrir otro infarto.

Celebran su cumpleaños con toda la familia y amigos y llegan también Judy y Tony, su novio, que va muy nervioso.

En la fiesta está también el padre Gordon, que trabajaba con sus padres.

Judy le cuenta que Tony era policía, pero que se retiró ya pese a su juventud.

Ed lleva a algunos invitados a ver el lugar donde guardan todos los objetos endemoniados, aunque no se lo enseñan a Tony.

Judy va a su habitación y observa sus cosas, y entre ellas una diapositiva que la hace poner nerviosa y recita la vieja canción que le enseñó su madre mientras ve cómo Annabelle se balancea en su mecedora.

Cuando todo pasa, llega Tony al que explica que cantaba el poema que le enseñó su madre para bloquear sus visiones.

Los sorprende mientras se besa, Lorraine.

Cuando sale Tony, su madre le pregunta qué pasó, y le pregunta si tiene más visiones.

Ella asegura que puede con ello y su madre le dice que debe bloquearlas.

Tony juega con Ed al a ping-pong.

Habla luego con él y con Lorraine a solas y les muestra el anillo de pedida que le va a regalar a Judy, y les cuenta que lo compró a la semana de conocerla y que, aunque solo llevan seis meses le gustaría tener su consentimiento.

Lorraine le recuerda que la suya no es una familia normal, pero que Ed y ella apenas se conocían cuando se prometieron, y le dan su consentimiento.

Ed parece tener más pegas, pero entonces entra Judy y ve el anillo y Ed lo admite con un pequeño gesto y ella se siente muy feliz y acepta de inmediato.

Al despedirse, el padre Gordon les dice que tuvieron un par de llamadas de familias que les gustaría que las ayudaran, aunque Lorraine le recuerda que ya lo dejaron.

En la casa de West Pittston ya están desesperados, ya que la casa está embrujada y pasaron información a la archidiócesis, y las niñas desean marcharse de allí, aunque los padres les dicen que son 8 y no pueden ir a un motel y creen que es que él no las cree del todo porque no le pasó nada, pero Down está muy enfadada.

Pero esa noche es él, Jack, quien ve la figura endemoniada y empieza a flotar en el aire.

Heather se pone a ver la película que grabaron el día de su confirmación y observa de forma repetida el momento en que la vela se apagó sin que nadie la soplara y finalmente ve una figura fantasmagórica junto a ella, que la sopla.

Aparece luego un tipo de aspecto fantasmagórico con un hacha que va clavando en el suelo cuando ella retrocede.

Janet, su madre, se despierta y ve a Jack levitando, y cuando bajan para proteger a su hijas ven a Heather en el suelo aterrorizada que les dice que hay alguien, aunque no ven a nadie ya, pero ven que no pueden seguir así y que hay que hacer algo.

Las televisiones se hacen eco del suceso e informan de la llegada del demonio a Pensilvania y la familia afirma, pese al escepticismo de los periodistas que hay una presencia maligna en su casa, y su historia recorre las televisiones.

Lorraine va con su hija a probarse el vestido de novia, y, en un momento en que esta se queda sola en una sala con múltiples espejos que hacen que su imagen se vea multiplicada por cientos, empieza a notar algo.

Ve que se abre la puerta y piensa que es Brenda, la modista, que se coloca bajo su vestido, aunque empieza a angustiarse y ve que sale es la vieja terrorífica que también estaba en la casa de Pittston, y además se va la luz y grita para llamar a su madre mientras recita su poesía, aunque la vieja acaricia su cara con su mano macilenta.

Cuando vuelve la vuelve la luz y parece que todo acabó, se ve en uno de los espejos a sí misma, pero en realidad no repite sus gestos. Rompe el cristal y saca su brazo y la coge del cuello para intentar ahogarla.

Todo acaba cuando finalmente entran su madre y Brenda.

Las cámaras de televisión graban la salida de la abuela Smurl de su casa en una camilla. Llega entonces el padre Gordon, al que Janet le cuenta que alguien empujó a su suegra por las escaleras y también que está todo muy mal y no pueden permitirse marcharse.

El padre Gordon le dice que la iglesia no sabe que él está allí. Que fue porque trabajó en casos similares y siguió su caso en las noticias y pensó que podría ayudarles.

Rocía cada estancia con agua bendita, y en una mesa del sótano que rocía sale humo y les confirma que hay algo allí y que van a ayudarles, y que la iglesia les escuchará.

Acude al obispado para ver al obispo Mackenna.

Mientras espera para ser recibido se da cuenta de que sangra por la nariz, mientras en el pasillo contiguo un cable comienza a tensarse solo.

Suena una llamada que coge él, pues de pronto observa que no está la secretaria y le dicen que ya puede pasar.

Se abren de golpe unas puertas, pero se cierran las de la sala en que está y se va la luz, y comienza a rezar y a decir que Dios le protege y coge el crucifijo, pero de pronto este se incendia en sus manos y no se apaga pese a su rezo.

Coge luego el cable que antes se había tensado y se lo coloca alrededor del cuello y se deja caer por el hueco de la escalera, donde queda colgando.

En casa de los Warren, Ed muestra a Tony la sala con las cosas malignas, y cuando le pregunta por qué no las destruyen, le responde que a veces eso empeora las cosas y es más seguro mantener el genio dentro de la botella y le cuenta que tuvieron unos mil casos, y recuerda que Judy nació muerta y estuvo así un minuto, algo que nunca olvidó.

Acuden al entierro del padre Gordon y Lorraine habla sentidamente de su amigo.

Terminado el acto, y al marcharse Judy toca el féretro y nota algo.

Se presenta a ellos el padre Ziegler que les dice que Gordon hablaba muy bien de ellos pese a no gozar de buena fama en la iglesia, y cuando Judy le pregunta dónde murió, les cuenta que en Pensilvania aunque no saben qué hacía allí.

Un día, mientras friega, Lorraine ve que la pila no traga, y saca su colgante con la fotografía de Judy y de pronto el agua se convierte en sangre y empieza a inundar la cocina, y aunque entra entonces Ed y en realidad no ocurrió nada, ella asegura que Judy corre peligro.

Le preguntan dónde está a Tony, que llega en ese momento a su casa.

Van hasta Pittston y ven la casa de los Smurl rodeada de gente y de prensa, que les preguntan si van a realizar un exorcismo.

En cuanto entran, Lorraine presiente algo y cuando ven a Judy, esta les cuenta que el padre Gordon estuvo allí justo antes de morir.

Su madre le dice que deben marcharse, a lo que Judy se niega. Le dice que ellos no rehúyen la batalla, que es lo que ellos decían cuando una familia los necesitaba, y que aunque no sabe qué hace allí, sabe que los necesitan.

La familia les explica que fue un error acudir a la prensa. Que los vecinos no los soportan y creen que estaban buscando publicidad y no imaginaban ese circo.

Judy le cuenta a Tony, mientras sus padres hablan con la familia, que tuvo una visión en que vio morir al padre Gordon, aunque no se lo contó a su madre, y hay algo que parece que quisiera que ella estuviera allí.

Lorraine recorre la casa y observa las cosas de la familia Ed empieza a hacer tortitas.

Le explica a Tony que parte del trabajo es que la gente sienta que no están solos, pues el demonio trata de utilizar su miedo.

Le pregunta por qué dejó él la policía, y Tony le explica que trabajaba en un pueblo pequeño donde no pasaba nada y recibieron un aviso por violencia doméstica, y cuando llegaron el hombre le puso una escopeta en la cara, y tuvo la suerte de que falló el percutor, pero comprendió que podría estar muerto y al día siguiente renunció y compró el anillo a Judy.

Judy hace fotos para documentarlo todo, y les dice que se ha dado cuenta de que nunca los había visto trabajar.

Escuchan un ruido arriba y decide subir Lorraine, que pide a su hija que se quede abajo.

Observa la cama del matrimonio, y ve que alguien de quien se ven las manos está bajo la colcha y luego se desvanece

Observa una sombra tras ella y la sigue.

Escucha una voz que le pide que se aparte de ella y la llama guarra y golfa.

Les cuenta tras ello que los espíritus son tres, y, aunque no vivieron en esa casa, son de esas tierras, que entonces eran de cultivo.

Había una mujer que era un alma indómita pero vivía atormentada que tuvo una aventura y su marido se volvió loco y la persiguió con un hacha.

Ella se ocultó en el sótano con su anciana madre y las mató a las dos.

Cree que los tres espíritus son la fachada, pero hay algo más que bloquea su visión y se esconde tras ellos y los controla y los utiliza contra los Smurl.

Ed pregunta qué quiere y a qué espera ese espíritu, pues eso lleva ocurriendo meses.

Judy escucha que su madre la llama y le pide que suba, aunque una vez arriba no la ve.

Sube al desván y coge una linterna, pues no hay luz y ve allí el espejo y acerca su mano al trozo roto, y cae a sus pies una tiza y ve que escribieron en el techo "¿Me echas de menos?", y se da cuenta de que es Annabelle y una mecedora comienza a moverse, igual que el resto de los objetos que hay allí.

Al bajar escucha que la llama Karen y entra en su habitación infantil, aunque no está allí, pero sí está Annabelle, que se incorpora y se vuelve gigantesca, por lo que, asustada, sale corriendo y se cae por las escaleras y se golpea.

Cuando llega su madre, le dice que hay algo en el desván.

Y al ver allí el espejo Ed dice que no puede ser. Que los ha encontrado.

Lorraine acerca de nuevo su mano al espejo pese a que Ed le pide que no lo haga, aunque ella le dice que algo cambió. Que es diferente.

Ed cuenta a los Smurl la historia del espejo y lo que le ocurrió a Judy, aunque una semana después, Judy ya estaba bien y no habían vuelto a ver el espejo y Heather y Dawn cuentan que ellas lo tiraron a la basura e ignoran qué le pasó a la dueña de la tienda de antigüedades.

Lorraine asegura que lo que hay en su desván es un demonio y que es el primero con el que se encontraron y les pareció demasiado arriesgado, pues estuvieron a punto de perder a su hija, por lo que deben llevar el espejo a la habitación de artefactos.

Deciden trasladarlo entre Ed, Tony y el señor Smurl, aunque les advierte que no deben mirarlo ni tocarlo, tras lo que reza a San Miguel Arcángel.

Envuelven el espejo y lo bajan con guantes.

Tony acude a buscar el coche, mientras fuera hay una fuerte tormenta.

Jack y Ed cargan con el espejo y notan que cada vez pesa más y una de las correas con que lo ataron se suelta sola.

Tony ve que el coche no arranca y en la casa Judy empieza a sentirse mal, tose muy fuerte y le sangra la nariz.

Se suelta la otra correa y vuela la manta que recubría el espejo, y Ed pide a Jack que no lo mire, aunque este ya miró y dice que está allí y camina inseguro y se cae por la escalera y Ed, solo, no puede con el espejo, por lo que pide a Jack que se aparte, aunque no puede evitar que caiga sobre su pierna y Ed pide que no se acerque nadie más.

Finalmente Tony logra arrancar el coche, aunque mientras va hacia la casa ve el espíritu de la vieja frente a él y debe dar un volantazo y choca.

En la casa se va la luz mientras la tormenta arrecia y Lorraine escucha la música de un carrusel que es una lámpara musical y que Judy no está ya en la cama, sino en una esquina y canta la canción de Lucy Locket y luego, con la cara demacrada, y ojerosa, igual que los demás espíritus, mira a su madre y le dice: "mami, no me encuentro bien", con voz de niña y luego con voz de ultratumba le dice que esperaron pacientemente a que la pequeña Judy volviera con ellos, y ve cómo esta avanza a cuatro patas a toda velocidad hacia ella y la empuja hasta hacerla caer por la escalera.

Entretanto, Jack y Ed siguen cargando con el espejo.

Simon ladra a la diabólica Judy mientras Heather y Dawn tratan de sujetarlo, y Tony la observa desde fuera con una linterna sin poder entrar.

De pronto, Judy hace que el perro levite y lo golpea contra la pared delante de todas las hermanas y de la madre.

De pronto aparece Ed que le pide que lo mire a los ojos para evitar que haga daño a las niñas, y ella lo sigue mientras canta la canción de Lucy Locket.

Todos intentan de abrir la puerta a Tony, pero son incapaces de hacerlo.

Ed pide a su hija que escuche su voz y ella lo sigue, pero de pronto le pone la mano en el corazón y tiene un ataque, por lo que trata de tomar una de sus pastillas, que se le caen.

Tony no logra abrir la puerta y decide ir por detrás.

Lorraine se recupera y cuando trata de ir hacia la puerta ve que entra el hombre del hacha y se esconde, aunque cuando se gira ve es espíritu de una mujer frente a ella y el primero le clava el hacha en la cabeza y avanza sonriente luego hacia ella, que cae en un enorme charco de sangre mientras el espíritu se le acerca sin dejar de reír, aunque, cuando está a punto de alcanzarla con su hacha se abre una trampilla por la que entra Tony y desaparecen el espíritu y el charco de sangre.

Ed logra encontrar una pastilla y se la toma y la señora Smurl trata de auxiliarlo y le pregunta si llama a la policía o a una ambulancia, aunque él le dice que no hay tiempo y que se vaya con Jack y con las niñas.

Sale toda la familia y Lorraine y Tony llegan junto a Ed y ella le cuenta que el espíritu maligno quiere a Judy. Que siempre la quiso.

Suben al desván, al que subió antes Judy, y ven que está colgando por el cuello.

Tony corre hacia ella, pero el suelo cede bajo su pie y no logra avanzar y lo hacen con mucha dificultad Lorraine y Ed, que consiguen cortar la cuerda con su cuchillo mientras Tony sujeta sus piernas a duras penas y tras soltarla caen al atravesar el techo.

Tratan de reanimarla y Ed le da un masaje cardiaco mientras Lorraine llora y pide a Dios que no se la lleve, y de pronto ve enfrente una imagen de ella misma cuando estaba embarazada y unas manos grises por detrás, y Ed, agotado pide a Tony que siga con el masaje hasta que consigue que Judy finalmente tosa.

Cuando despierta ve cómo el espejo se eleva y comienza a dar vueltas sobre sí mismo cada vez más rápidas.

Ed saca la Biblia y pide en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo la expulsión de todo espíritu satánico, hasta que finalmente el espejo para y cae.

Pero comienza a avanzar y arrastra a Tony, cuyas piernas van rompiendo todos los barrotes de la balaustrada, y Ed sigue sus rezos, aunque una imagen de sí mismo en el espejo le pide que se calle y el libro sagrado comienza a arder en sus manos y debe lanzarlo contra el espejo, en que parece quemar a la figura que se refleja de él en el mismo y el espejo cae sobre Tony y lo sigue arrastrando.

Judy comienza a cantar Lucy Locket para bloquearlo, y recuerda que de niña ya le ocurría eso y le decía a su madre que no se iban y ella le decía que las apartara.

Ed le pide a Lorraine que se la lleve, pero ella le dice que no, y la abraza, como lo hacía cuando era niña y coloca su mano con el rosario sobre el espejo y pide a su hija que no aparte la mirada y que no huya.

Tony está a punto de morir bajo el espejo y Judy coloca su mano también sobre el espejo, que se resquebraja.

Los tres familiares con sus manos sobre el mismo ven gritar dentro del espejo a sus reflejos malignos y Judy le dice en voz alta "no estás ahí" y de pronto salen volando por las ventanas el espejo en diminutos trozos, lo que ven desde fuera los Smurl y dentro logran liberar a Tony.

Agradecidos despiden más tarde a los Warren y a Tony.

"Los Smurl siguieron viviendo en la casa de la calle Chase tres años más."

Ed coloca el espejo en la sala de su casa con la ayuda de Tony. Le lanza la llave del cuarto y le da la bienvenida a la familia.

Algún tiempo después se celebra la boda de este con Judy, que bailan tras la ceremonia.

Lorraine le cuenta a su marido que la noche anterior tuvo una visión sobre su futuro.

Soñó que eran abuelos y malcriaban al bebé y que escribieron su libro. Que era malísimo pero contaba la historia de su familia y de todos los que conocieron por el camino, y que transmitían lo aprendido a una nueva generación sin dejar de vivir nuevas aventuras, y de hecho salen con su moto a vivirlas.

Y que seguían ayudando a la gente, aunque entonces ya solo por teléfono.

Y que cuando eran muy mayores Judy y Tony iban a verlos con sus hijos, que traían a sus hijos y eran felices el resto de sus vidas.

"Ed y Lorraine Warren estuvieron casados más de 60 años.

A los 74 años, Ed sufrió un derrame cerebral. Lo reanimaron, pero quedó paralizado. Lorraine se convirtió en su enfermera y cuidadora y permaneció a su lado hasta que murió cinco años más tarde.

Ella no se volvió a casar y murió plácidamente a los 92 años.

El verdadero espejo se encuentra en el Museo de lo Oculto de los Warren. Se utilizó en una práctica para invocar a los muertos mediante el reflejo.

Es lo que se conoce como un espejo de invocación."

Calificación: 6,5