Parecido a un asesinato
Parecido a un asesinato (2024) * España / Argentina
Duración: 111 min.
Música: Luis Ivars
Fotografía: Guillem Oliver
Guion: Rafael Calatayud Cano (Novela: Juan Bolea)
Dirección: Antonio Hernández
Intérpretes: Blanca Suárez (Eva), Eduardo Noriega (Nazario Figueroa), Claudia Mora (Alicia), Tamar Novas (José), Marian Álvarez (Celia), Raúl Prieto (Javi), Joaquín Climent (Ezequiel).
Alicia come con su padre, Nazario y con Eva, su novia y su padre le dice que debería leer más y no estar siempre con las pantallas, y más teniendo un padre escritor y ella le asegura que lee un montón, pero en la tableta, y cosas que él no tiene por qué saber.
Eva le comenta luego a Nazario que su hija está mejor con ella cuando están los tres, pero cuando están solas está más retraída, aunque él le dice que es por la adolescencia.
Le dice que Ali se pasa el día grabando con sus cámaras y con el móvil y eso la aísla y le gustaría que se abriese con ella después de haber pasado por algo tan traumático, aunque Nazario le recuerda que aunque pasó por una experiencia horrible está saliendo adelante, aunque necesita algo más de tiempo, pero seguro que se abrirá.
En el trabajo le dicen a Eva que la echarán de menos ahora que ha ascendido, cuando tome posesión de su nuevo cargo después de las vacaciones.
Acude luego con Ali a la presentación de la nueva novela de Nazario, aunque al llegar a la librería observa en el escaparate el reflejo de un hombre, y, aunque cuando se vuelve no ve a nadie.
Mientras Nazario firma libros Eva cree ver al tipo que se reflejaba en el cristal, aunque enseguida comprueba que no es él.
Le cuenta a su amiga Celia que está segura de que era Jose pese a que pensaban que lo habían suspendido en el trabajo y que se había ido fuera de España.
Eva le cuenta que la llamó dos meses antes aunque no se lo cogió y Nazario no lo sabe.
Recibe entonces una llamada del colegio de Ali y debe acudir ella a hablar con la tutora y le pregunta a Ali si es cierto que ha ocurrido más veces y le pregunta por qué no lo contó, pues tiene un corte en la cara.
La tutora le dice que Alicia es una excelente estudiante, pero su comportamiento no.
En el coche le dice que entiende que no le cuente a ella sus problemas, pero que debería contárselo a su padre y ella dice que lo hará.
De camino a casa paran en una tienda para comprar vino y chocolate, y mientras busca el vino aparece frente a ella el hombre al que vislumbró en el escaparate y se le cae una botella, y, aterrada, le pregunta qué hace allí y él le responde que regresó unos meses antes y solo quiere hablar con ella, y cuando Eva le dice que la está siguiendo, él le dice que ha cambiado, pese a lo cual ella le dice que no tiene nada que hablar con él.
Jose le dice que no puede dejar de preocuparse por ella, aunque Eva le dice que está con otra persona y él le dice que lo sabe, y sabe que es escritor y un poco mayor para ella, pero es rico y famoso y le pregunta si sabe qué le pasó a su mujer.
Cuando aparece una empleada para limpiar los cristales, Jose se marcha, pese a lo cual ella se queda con un ataque de ansiedad.
Esa noche celebran en su casa el cumpleaños de Nazario.
Cuando le cuenta a Celia lo ocurrido esta le propone denunciarlo, pero ella dice que eso le daría alas y recuerda que le preguntó si sabía qué le ocurrió a la mujer de Nazario.
Celia le dice que debe contárselo a Naza, pero ella recuerda que es su cumpleaños, y Celia le recuerda que nunca le contó lo que ocurrió aquella noche con José.
Cuando se aleja Celia, Eva, aterrada, le dice a Nazario que Jose está en el jardín, aunque él le dice que fuera no hay nadie, y Celia le cuenta entonces a Nazario que la ha estado llamando y que la abordó esa tarde en la bodega.
Nazario sale fuera para comprobarlo tras reprocharle que no se lo contara a él.
Nazario regresa empapado, pues llueve muy fuerte, pero dice que no había nadie.
Luego, ya a solas, ella se disculpa por haberle estropeado el cumpleaños y él le reprocha que no le contara que la acosaba su ex, aunque ella le dice que no quiere que haga nada y él dice que no lo hará, pero que si vuelve a acercarse tendrán que denunciarlo.
Para que olvide el tema él le pide que le hable de Savall, el pueblo donde van a pasar las vacaciones y ella le cuenta que es un pueblo muy pequeño rodeado de montañas, bosques y ríos y que lo llevará a su lugar favorito, el claro de la tejedora.
Que al salir de la casa hay un camino que se adentra en el bosque rodeado de árboles gigantes hasta llegar a un claro en cuyo centro hay una piedra con forma de rueca y si te asomas al agujero del centro se ve otra piedra más lejos con forma de aguja y la leyenda dice que teje el destino de quien la visita.
Al día siguiente Nazario las ayuda a cargar las maletas en el coche y se marchan solas Ali y ella hasta el bello pueblecito de las montañas al que él llegará un día más tarde.
Ali va haciendo fotografías de todo y lo graba todo.
Paran, ya de noche, en una gasolinera, y cuando sale tras pagar ve que Ali no está en el coche y se asusta. Pero aparece un momento después y dice que estaba en el baño.
Comienza a llover, y de pronto algo se atraviesa en su camino y no logran ver nada y el coche no arranca.
Ali ve a un hombre que se acerca y se asustan, pero el hombre les dice que debió chocar con un ciervo, y, como el coche no funciona les pide que le dejen probar el arranque y consigue que el coche funcione tras mirar los fusibles, por lo que pueden seguir.
Mientras le cuenta todo al día siguiente a Celia, se le corta la llamada, y cuando recibe una llamada y lo coge se sorprende al comprobar que no es Celia, sino Jose, que le dice que no vio antes su llamada, aunque ella le asegura que no lo llamó, tras lo que le cuelga y lo bloquea, de nuevo con un ataque de ansiedad, y ve entonces que la está observando Ali desde el balcón.
Salen hacia el pueblo por una bonita carretera de montaña para llevar el coche al mecánico que le dice que tardará tres días, aunque le deja el suyo para que puedan moverse durante ese tiempo por allí.
Ali le pregunta quién quiere amargarle la vida porque la oyó cuando hablaba con José y le pregunta si era el tipo de la tienda de vinos, pues lo escuchó todo.
Eva le cuenta que era su exmarido, una persona difícil y una relación complicada.
Llama a Celia y le cuenta que está asustada y que ni siguiera paseó por el bosque por si se lo encontraba, aunque Celia le asegura que no puede saber dónde está.
Mientras cocina por la noche recibe una llamada desde un número privado que no coge.
Escucha luego varios golpes afuera mientras pone la mesa, y al abrir la puerta ve frente a esta la cabeza de una cierva, que Ali fotografía cuando baja tras oír sus gritos.
Llaman a la guardia civil, aunque los agentes le dicen que se trata de una broma pesada que los jóvenes les hicieron, pues utilizarían ese lugar como picadero y les fastidiaron.
Pero ella le dice que cree que pudo ser obra de su exmarido con el que tuvo problemas tiempo atrás, aunque no puede asegurar que esté por allí.
Al día siguiente prepara el café y va a buscar a Ali, aunque no la encuentra en la habitación y sale a buscarla al cobertizo, donde se cierra la puerta tras ella y se asusta cuando entra de golpe Ali, que la fotografía.
Vuelven al pueblo para conocerlo y algunos chicos bromean al ver a Ali.
Entran en la iglesia y ven que el sacerdote es el hombre que les ayudó la noche del choque y les ayudó a poner el coche en marcha.
Ella le explica que conocía ya el pueblo porque fue allí de niña a casa de su amiga Celia.
El sacerdote ya sabe lo de la cabeza de la cierva.
De pronto se asusta de nuevo y dice que ha visto a Jose oculto en la iglesia, aunque el sacerdote le asegura que no hay nadie allí.
Vuelve a llamar a Celia y le dice que haberse inventado todo, aunque ella le dice que lo del ciervo no se lo inventó y es normal lo que le pasa, pues el miedo hace ver fantasmas.
Luego en casa, Ali le pregunta si tiene miedo a lo que le responde que a veces tiene miedo y le dice que lo de la cabeza se lo dio, aunque ella le recuerda que la guardia civil les dijo que fue una broma y la cierva ya estaba muerta y no puede hacerle nada, pero cree que su ex la sigue fastidiando.
Ali le cuenta entonces que la pelea que tuvo en el vestuario fue con una chica que le hace la vida imposible, pues la ataca y luego se inventa cosas y no se lo contó a su padre porque ella se burla de lo que le pasó a su madre.
Eva le dice que en la vida siempre habrá alguien que le quiera hacer daño, pero que solo lo conseguirá si ella le deja.
Ali recoge todo y se ofrece a fregar ella, por lo que Eva le dice que aprovechará para dar un paseo por el bosque.
Acude hacia la "Tejedora" y mira a través de la roca agujereada hacia la aguja, a la que luego se dirige, y de pronto se asusta al ver a alguien.
El día del cumpleaños de Nazario, Ali grababa todo.
Vio por ello que cuando llegó Javi, el marido de Celia, le entregó a Nazario un sobre con su nombre que encontró enganchado en el pomo de la puerta.
Cuando este lo abrió, dentro una tarjeta donde escribieron "asesino".
Fue después de eso cuando Eva le dijo que había visto a Jose en el jardín y él salió pese a la lluvia a buscarlo, y aunque luego dijo que no había nadie, vio en efecto a Jose, que saltó la valla y se fue.
Al día siguiente fueron Javi y Celia para ayudarles a recoger y Nazario le confiesa a Celia que le pidió permiso a su hija para que Eva fuera a vivir con ellos.
Le pregunta qué le dijo Jose a Eva en la bodega, y aunque le quita importancia, le cuenta que le preguntó a Eva si sabía lo que le había pasado a su mujer, aunque ella cree que lo hizo por desestabilizarla.
Nazario hace una llamada luego y dice que sí podrá acudir a la firma del día siguiente, pues retrasó el viaje.
Va a hablar luego con su hija para preguntarle qué pasó en el colegio, aunque ella le dice que nada.
Él se fija en un espejo roto que ella le cuenta que se cayó.
Junta luego el tatuaje de su muñeca con el de su hija.
Esta le dice que en su día le contará lo que pasó en el colegio.
Le dice que en realidad fue para decirle no va a ir con ellas el sábado, que se adelantarán Eva y ella un día.
Al despedirse Ali le recuerda una frase: "tú y yo. Siempre tú y yo".
Cuando las despide al día siguiente, Nazario sube al coche y va a la ciudad y se queda esperando dentro hasta que ve salir a Jose de un portal y comienza a seguirlo.
Llega hasta un centro oficial y comprueba que participa en una terapia de grupo de alcohólicos donde le escucha contar cómo las personas se refugian en la bebida ante cualquier revés de la vida, pero que hay que sobreponerse.
Lo sigue luego hasta la comisaría en que trabaja y lo ve hablar con un compañero.
Busca en su trastero hasta encontrar una pistola.
Acude al día siguiente a una firma de libros tras hablar con Eva que le cuenta el accidente.
Y uno de los que acuden a la firma es el propio Jose, que en la página a firmar pone la fotografía de una pareja muerta en la cama y le dice que espera que la novela sea tan buena como la anterior.
Tras la firma sale con el arma y va hasta la casa de Jose y lo sigue hasta su portal, donde pega la oreja en la puerta, aunque el sorprendido es él, pues Jose apunta con un arma a su cabeza y le dice que lo estaba esperando.
Lo mete en casa a punta de pistola hasta una habitación donde ve que tiene una pared llena con noticias de Nazario y numerosas fotos, y entre ella también algunas con Eva.
Le dice que estaba convencido de que iría aunque hubo algún momento en que pensó que quizá no era un asesino, pero ahora sabe que lo es y le llevará las fotos a Eva a Savall, pues como policía puede localizar las llamadas y ella lo llamó desde Savall.
Le lee las noticias del acuchillamiento de su esposa Natalia y de su amante y de cómo su hija, que fue la única testigo del incidente, quedó en estado de shock y que el asesino se llevó joyas por un valor considerable.
Nunca se encontró al asesino, pero él está convencido de que fue él el, pues si no fuera verdad no estaría allí, y fue porque lo vio en el jardín después de que lo llamara asesino y que reabrirá la investigación y lo desenmascarará.
Le pregunta si ha ido a matarlo y le entrega su arma y le anima a hacerlo, aunque Nazario le dice que ha ido a defender a su familia de él y a alejarlo de ellos y le dice que puede ofrecerle dinero para que se vaya y los deje en paz, pues ya no es policía y nadie le creerá, aunque él dice que lo creerá Eva, y le muestra en su teléfono una llamada de esta y le asegura que lo enviará a la cárcel y a recuperará a su mujer.
Nazario le dice que lo vio en la reunión y que allí habló de sinceridad, pero no fue sincero, pues los celos le comían, como en ese mismo momento y le recuerda que maltrataba a Eva y le dejó sus marcas en el cuello de por vida. Y un día se volvió más loco y más borracho de lo normal y le apuntó a la cabeza. Que él sí intentó matar a su mujer, y, enfurecido al escucharlo, Jose le da un puñetazo.
Cuando recupera el conocimiento ve que está en un callejón con la cara llena de moratones y con el móvil roto.
Decide partir hacia Savall a toda velocidad.
Cuando llega a la casa llama a Eva y a Ali, aunque no contesta ninguna, por lo que trata de encontrarlas, para lo que sube al piso de arriba.
Se sienta en la cama y ve que asoma de una maleta una bolsa con una camiseta llena de sangre.
En la grabación que hizo Ali durante el cumpleaños de su padre se veía el contenido del sobre que le entregó Javier, también grabó desde el piso de arriba a su padre en el jardín y a la persona que huía saltando la valla que vio que era Jose.
También grabó a su padre y a Eva al día siguiente cuando ella le preguntaba si había hablado con Ali y él le dijo que nunca encontraba el momento y le recuerda que Ali tiene que saber que en vez de tres van a ser cuatro.
Al escucharlos rompió de un golpe con la cámara, el espejo por la rabia.
Simuló luego escuchar música cuando su padre fue a verla, pero no le dijo nada de lo hablado con Eva pese a que ella le preguntó si no había nada más que le quisiera decir, y antes de que saliera de la habitación ella le recordó las palabras que se dicen: "siempre tú y yo, para siempre".
Grabó también el enfrentamiento con la compañera en el vestuario.
Esta la llama mirona, pues la grabó mientras estaba con su novio.
Alí sacó entonces un cúter de su taquilla y se hizo ella misma un corte en la cara y empezó a gritar como si hubiera sido atacada, y gritaba que qué le hacía.
Grabó también la conversación que tuvo con Jose en la tienda de vinos.
Luego, durante el viaje a Savall, y mientras la perdió de vista en la gasolinera Ali fue al baño, en efecto, pero lo hizo con el teléfono de Eva y llamó desde este a Jose, que por eso tenía una llamada perdida.
Al día siguiente encontró la cierva muerta y cogió herramientas y plástico y le cortó la cabeza al animal. Para ello se colocó un plástico que evitara que se manchara de sangre y envolvió la cabeza de la cierva con un plástico.
Como de todos modos se manchó de sangre, guardó su camiseta en la maleta, que es la que encontró su padre bajo la cama.
Luego, por la noche, y sin dejar de grabarlo todo, colocó la cabeza en la puerta e hizo ruido para que Eva saliera, y lanzó luego desde la ventana de su habitación un tronco.
Ali les dijo a los guardias que en el cobertizo había colillas, latas y preservativos.
Grabó también la visita a la iglesia local cuando Eva dijo que había visto a alguien y vio en efecto a Jose oculto.
Cuando Eva dijo que iba a dar una vuelta y Ali se ofreció a recoger y fregar, en realidad salió corriendo a por su mochila y la siguió.
Por su parte, Nazario salió también tras encontrar la camiseta, hacia la Tejedora.
Ali seguía a Eva de cerca y la grababa.
En la tejedora Eva se asustó al ver de pronto tras ella a Jose, que trató de tranquilizarla asegurándole que no le va a hacer nada, aunque ella observa que lleva su pistola y se muestra muy asustada, ante lo que él la saca y la tira y le dice que quiere cuidarla, aunque ella le pide que la deje en paz.
Él le dice que Nazario mató a su mujer, y ella le pregunta qué le ha hecho a Nazario a lo que le responde que nada, pero que ha investigado y sabe que mató a su mujer y convenció a su hija para que dijera que fue otra persona y sabe que ella tampoco se fía de él y por eso lo llamó, algo que ella niega haber hecho.
Él, al verla tan asustada le dice que se irá, pero la engaña y la agarra, ante lo que ella lo araña, y aprovecha que se cubre para golpearlo con una piedra.
Sale entonces Ali, que dice que lo ha visto cuando Eva trata de explicarle que la atacó, aunque se extraña entonces de que esté allí y le pregunta si lo ha visto todo.
Entonces Ali coge la pistola de Jose y dispara a Eva en la tripa pese a los gritos de su padre, que llega en ese momento y que llora desconsolado sobre el cadáver de Eva mientras su hija sigue con la pistola.
Le pregunta qué ha hecho y por qué, y ella repite: "tú y yo. Siempre tú y yo", aunque él cae llorando al suelo.
Nazario observa entonces que Jose se mueve, pues no murió y se acerca a él, rodea su cuello con su brazo hasta asfixiarlo mientras su hija sonríe.
Años atrás Nazario fue a casa de su exmujer para recoger a Ali, y abrió con sus llaves.
Encontró a Ali sentada junto a los cadáveres de Natalia y de su novio, desnudos.
Decidió entonces simular un atraco buscando las joyas de la casa y revolviéndolo todo y rompió luego, con el mazo de la cocina el cristal y borró todas las huellas mientras Ali se duchaba para quitarse la sangre.
Le dijo luego que llamara en media hora a la policía y se escondiera en el armario hasta que la sacaran ellos y que entonces dijera que tenía mucho miedo.
Y le dice luego que a partir de ese momento estarán: "siempre tú y yo, siempre su y yo, para siempre".
Luego aparecieron numerosos coches policiales.