Oh, Canadá
Oh, Canada (2024) * Canadá / USA / Israel
Género: Drama
Duración: 95 min.
Música: Phosphorescent
Fotografía: Andrew Wonder
Guion: Paul Schrader (Novela: Russell Banks)
Dirección: Paul Schrader
Intérpretes: Richard Gere (Leonard Fife / "Leo"), Jacob Elordi (Leonard Fife joven), Uma Thurman (Emma / Gloria), Victoria Hill (Diana), Michael Imperioli (Malcolm), Penelope Mitchell (Sloan / Amy), Kristine Froseth (Alicia), Caroline Dhavernas (Renée).
Un grupo de filmación llega a una casa de Vieux-Montréal y comienza a prepararlo todo para la realización de una grabación.
En una estantería, junto con varias fotos, destaca la nominación de Leonard Fife, que será el entrevistado, a mejor documental de 2012.
Leo es cuidado por una enfermera, pues padece un cáncer terminal.
Le cuenta a su enfermera que cuando su padre murió él no estaba. Llegó una semana después, pues, aunque estaba enfermo, su muerte fue inesperada.
Mientras se prepara para la grabación se arrepiente de haber accedido a dar la entrevista para sus antiguos alumnos.
Renée, su enfermera le dice que accedió porque es famoso por algo del cine y los famosos deben conceder entrevistas.
Le acompaña Emma y le dice que accedió a dar la entrevista por ella y si no está lo cancelará.
Sale en su silla de ruedas y ve que fuera lo esperan sus antiguos alumnos, Malcolm y Diana, que llevan con ellos a una chica más joven, Sloan, que se encarga del sonido y de la cámara.
Desean narrar su progreso desde su llegada a Canadá como objetor de conciencia y luego su carrera cinematográfica, pues su trayectoria es un emblema del cine político, y le han preparado para ello 25 preguntas.
Le explican que usarán la técnica de cámara que él inventó y les extraña que dijera que
no hablaría sin Emma presente, y les dice que cree que es más fácil si se lo cuenta a ella.
Cuenta que su historia comienza la noche del 30 de marzo de 1968 en Richmond, Virginia.
Él y Alicia, su esposa, estaban visitando a los padres de ella, que estaba embarazada de su segundo hijo y que se quedaría con sus padres mientras él va a Canadá.
Esa noche su suegro habla con él.
Van a trasladarse a Vermont donde él será profesor de Goddard, una universidad progresista.
El padre de él no le había dicho que podría seguir en la universidad de Virginia tres años más, ni se lo dijo a Alicia.
Mientras hablan llega Jack, hermano de Ben, su suegro, porque, le explican, tienen una propuesta que esperan que valore.
Una gran multinacional está comprando varias empresas del sector sanitario y farmacéutico y desea comprar la suya, Dr. Todds, por bastantes millones.
Ellos pensaron vendérsela, ya que tienen un problema, pues ellos solo tienen hijas, y los maridos de las de Jack no sirven para gestionarla, pero él les cae bien.
Él les recuerda que le pusieron un detective privado pese a que Alicia ya sabía que había estado casado y con un hijo.
Le proponen que aplace la compra de la casa y entre en Dr. Todds para ser su director ejecutivo. Seguiría así en la familia.
Leonard les dice que está sorprendido y halagado, pero que no se lo había planteado.
Le indican que no tiene por qué renunciar a sus aspiraciones literarias, pues no sería a tiempo completo.
Él les dice que lo pensará y lo hablará con Alicia.
Tienen dos semanas para decidir, y él les pide que le basta una.
Cuando se lo cuenta a Alicia le expresa su sorpresa, porque pensaba que para esos dos él era como de otro planeta.
Reconoce que no se siente cómodo con ellos por su riqueza y sus modales y sus refinadas creencias de sureños blancos y no le resulta tentador, pues acabaría borracho o muerto antes de los 40.
Pero Alicia ve las ventajas. Le dice que podrían conservar la casa de Vermont para las vacaciones y seguir viviendo en Richmond.
Su suegra le aconseja que se afeite antes de llevarlo al aeropuerto.
Recuerda que su padre llevaba una chaqueta caqui y no volvió a verlo en 30 años.
Detienen la entrevista para colocarle bien el micrófono y observa que no está Emma, que dice al regresar que salió para contestar un mensaje y él le indica que se va a cargar la continuidad, aunque ella le responde que puede seguir hablando, pues se sabe casi todo, aunque él asegura que no sabe nada, pues hay cosas que no se ha contado ni a sí mismo y que esa entrevista es un regalo para ella.
Pregunta a Sloan por su edad e indica que tiene 24. Él recuerda que con 22 ya se había casado, era padre de un hijo, y se había divorciado. Por lo que a los 24 años ya había arruinado toda su vida. Ya había vivido todo lo bueno de su vida.
Sloan le recuerda que él fue un héroe que se opuso al reclutamiento.
Continúan con la grabación y cuenta que hizo escala en Washington y llevaba en el bolsillo un cheque de 23.000 dólares del Banco de la Reserva Federal de Richmond. para pagar la casa de Vermont, que iría a nombre del fondo Alicia Violet Chapman
Cuando iba a subir al siguiente avión, de pronto sintió vértigo, como si estuviese a punto de ocurrir algo.
En Vermont alquiló un coche y, tras salir de la universidad fue hacia el sur.
Había conocido a Amy en un bar en San Petersburgo con 18 años. Él entonces deseaba ir a Cuba adonde nunca llegó.
Se casaron a los 4 meses. Amy estaba embarazada y llamó a la niña, cuando nació, Heidi.
Él estaba trabajando en una novela que nunca publicó y que asegura que era muy mala.
Por entonces conoció a Amanda Clark, que era pianista de jazz, e hizo el amor con ella. Amy no se enteró y no hubo consecuencias, aunque pensaba que en algún momento se enteraría.
Emma, al ver que está contando cosas demasiado íntimas y que la gente no necesita conocer, pide que paren la grabación, pues asegura que está confuso por la medicación y que casi todos sus recuerdos están equivocados o medio inventados.
Él recuerda que ganó un premio Genie y otro Gemini.
Continúa, recordando que basó su carrera en sacarle la verdad a la gente y ahora le toca a él, que dice, no puede decirla con la cámara apagada o sin que ella sea testigo y asegura que esa es su última plegaria, pues cuando rezas no mientes.
Recuerda cuando conoció a Emma, que era alumna.
Sloan se pregunta si Emma de verdad no sabía lo de aquel matrimonio y Malcolm dice que Leo lo está mezclando todo, pues Emma lleva 30 años con él y lo conoce todo.
Ella dice que sabe todo lo que tenía que saber, haciendo que Leo se enfade de que hablen de él como si no estuviera delante.
Recuerda que él ideó un tipo de documental en que no se viera al entrevistador. Que estuviera tras la lente, de modo que el entrevistado mirara siempre a esta, y asegura que si se crea silencio el tiempo suficiente, todo el mundo acaba hablando. Es algo que ideó Freud.
Le dice a Malcolm que vio su documental de Chernóbil y todos los errores cometidos y le dice que es un fraude porque no cuenta la verdad, como hace él.
Le pide luego que sea Emma quien se ponga en su lugar para dirigirse a ella.
Le preguntan por "En la neblina", el documental sobre las pruebas de Dow Chemical con el Agente Naranja que usarían en Vietnam, lo que le supuso estar a punto de ir a prisión.
Recuerda que se fue de Boston a Montpelier dejando atrás Los Fens pasando por Strafford, donde se crio y donde paró para coger un mapa.
Entró en un bar en que solía parar y donde lo conocían.
Recuerda entonces que cuando tenía 18 años y soñaba con ir a Cuba sus padres recurrieron a un sacerdote para que lo convenciera de que podría seguir siendo idealista sin marcharse, pues cuando pasen los años descubrirán que habría podido ayudar más a los pobres y marginados si se hubiera graduado en la universidad o hubiera servido a su patria en vez de vagar como un mendigo.
Él dice que la decisión es suya y que se irá después de Navidad a Cuba.
Entretanto sigue trabajando en una tienda de ropa.
Allí, su jefe le dice que cuando tenía su edad estuvo a punto de irse a España a luchar con el batallón Lincoln y algunos amigos lo hicieron y tuvieron luego carreras brillantes pese a ser comunistas, pero al regresar les costó retomar sus vidas pues todo había cambiado.
Le dice que escribió una carta de recomendación para que entrara en Rumford y recuerda que sus padres solo lo tienen a él, por lo que, si decide regresar a Rumford, puede hacer un par de llamadas.
Esa noche debe cerrar él la tienda tras desearle Feliz Año al jefe, y aprovecha para coger un fajo de billetes de la caja registradora y algo de ropa de la tienda.
Malcolm le interrumpe. No entiende que robara ropa de invierno si pensaba irse a Cuba. Que parecía más que iba a Canadá.
Él dice que no llegó a ir a Cuba, pues todo acabó antes de llegar. Solo llegó a Florida.
Sloan le cuenta que Malcolm le regaló "En el camino" y le contó que él hizo un viaje así.
Pero Leo asegura que fue una tontería. Que fueron su amigo Nick Dafina y él.
Leo piensa para sí mismo que si le regaló el libro es porque se acuesta con ella y cree que Diana lo sabe, aunque Sloan cree que no y se cree que está enamorada de ese cincuentón y Diana no se lo merece, pues es mejor que Malcolm, que no sería nadie sin ella pese a que él la convenció de que tenía más talento que ella, lo mismo que hizo él cuando la sedujo.
Continúa su relato. Dice que su amigo Nick se sentía culpable y se confesó, y el cura llamó a la policía y se acabó el viaje después de llegar a California cuando deseaban acabar en Australia.
Emma dice que está siendo muy duro para ella, pues parece una confesión póstuma y la medicación le está confundiendo y cuenta cosas que no debería decir delante de una cámara, por lo que le pide que pare para continuar cuando se encuentre mejor, aunque él le dice que sabe que ya nunca se encontrará mejor.
Deben hacer una parada, pues deben cambiarle.
Él siente que lo que queda de él está en su cerebro y que, cuando ya no tienes futuro solo queda el pasado, y si tu pasado es una mentira, como el suyo, no existes. Eres un personaje de ficción.
Fuera proponen parar para comer y Emma les dice que preparará unos bocadillos.
Diana le pregunta por qué está haciendo eso y Emma le responde que quiere confesar que es un cobarde y nunca ha querido a nadie, aunque ella asegura que es falso.
Sloan le pregunta si no volvió a ver a su hijo y Emma le cuenta que se encontró con él en Montreal en una proyección de una obra suya.
Recuerda el momento en que le diagnosticaron cáncer maligno y Emma le dijo que lo superarían juntos.
Cuando regresa, Leo les pide que le dejen terminar con eso y luego podrán hacer lo que deseen con lo grabado, pues él estará muerto, pues desea que su mujer sepa con qué hombre se casó.
Recuerda que cuando se conocieron él le dijo que estarían bien juntos. Que él hacía documentales y ella tenía don de gentes y harían un gran equipo.
Emma dice que tienen ya la comida, pero él pide que sigan grabando.
Continúa en el bar de su pueblo, donde desayunó y pidió un mapa.
Pero de pronto se siente confuso, y pierde el hilo.
Habla tras ello de "En la neblina", de 1970, por la que le preguntaron mucho antes y cuenta que conoció a un tipo de Oklahoma, Ralph Dennis al que le contó que estaba allí huyendo del Tío Sam.
Ralph le dijo que necesitaba la residencia para quedarse en Canadá y en Quebec no se la darían por no hablar francés y no tener propiedades, por lo que le sugiere que vaya a una provincia donde acepten angloamericanos y le dijo que conocía a alguien con un huerto en Gagetown, Nuevo Brunswick, donde él trabaja allí en verano.
En aquella granja comenzó a hacer grabaciones por afición. Grababa el polvo de colores y hacía un montaje psicodélico. Pero en realidad eran pruebas secretas para el ejército estadounidense que hacía Dow Chemical con el Agente Naranja.
Fue un escándalo, y tras ello se hizo director de documentales, como "La vergüenza de Canadá" en 1978. Y afirma que fue un buen director de documentales.
Hizo también "Masacre en el hielo" en 1985 sobre la matanza de focas.
Tras esa digresión vuelve al momento en que llegó a Vermont y alquiló un coche.
Su plan era quedarse en casa del pintor Stanley Reinhardt, que ya era profesor en Goddard y era amigo de Boston, y de su esposa Gloria.
Stanley fue quien le ayudó a encontrar el trabajo y la casa.
Le mostró su taller y el cuadro en que estaba trabajando, pero le confesó que estaba pasando una mala racha, y también le pasa con Gloria.
Que intentó que fuera a un psicólogo, pues dice, cuanto más lo odia u odia la vida, más feliz es. Él pensó que creía que tenía un amante, pero ella se rio en su cara y entonces él se fue y se acostó con una alumna.
Goddard no fue lo que esperaba, por lo que, si no mejora, el año siguiente probará suerte en Nueva York.
Leo no puede concebirlo y le pregunta qué pasará con los alumnos a los que asesora para evitar el Draft, el llamamiento a filas, a los que va a abandonar, aunque él asegura que no lo necesitan, pues la frontera con Canadá está tan cerca que podrían pasar andando y los canadienses los recibirán con los brazos abiertos.
Le pregunta qué pasa con Alicia y con él, que se van a mudar allí.
Aparece Gloria. que le dice que llamó por teléfono la madre de Alicia, Jessie.
Los llama y se pone Ben, su suegro, que le dice, ante su inquietud, que Cornel está bien, pero nota que pasa algo, que finalmente le cuenta Jessie.
Alicia tuvo un aborto. El feto tenía una malformación.
Que empezó a sangrar y llamaron a una ambulancia, pero está bien. Solo cansada y le dice que debería volver a Richmond, pero que ella lo llamará al día siguiente.
Les dice que ella deseaba ese bebé y la casa de Goddard y que se irá a la mañana siguiente a primera hora.
Cornel tenía casi 30 años cuando decidió buscar a su padre, del que su madre nunca le habló.
Ya se empezaban a usar ordenadores con bancos de datos y fue fácil encontrarlo.
Había pensado muchas veces hacer ese viaje.
Acude al festival de cine de Mont Royal donde presentaba "Dejad que los inocentes se acerquen" en que trataba sobre los actos de un obispo pederasta y su juicio, dirigida por él y producida por Emma.
Tras la proyección salieron él y Emma, a la que presentó y dijo que sin ella no era nada.
En el cóctel posterior Cornel se acercó a él y le dijo: "enhorabuena, papá", y, ante la extrañeza de él le dijo que era su hijo Cornel, aunque él solo contestó: "Aléjate de mí".
Emma habló luego con él en un restaurante.
Cornel le contó que su madre volvió a casarse en Richmond y tiene dos hijos más y una buena vida.
Él también estaba casado y trabajaba en la universidad en administración, en Charlottesville.
Emma le dice que lo sabía en cierto modo y le dice que lamenta que fuera así.
Él le dijo que le alegraba haberlo localizado. Que vio lo que quería ver y le preguntó a ella si podía seguir en contacto con ella y le preguntó si tenía correo electrónico.
Ella le cuenta que tienen un matrimonio estupendo y que él le es fiel y se hacen bien.
Él le pregunta si le contará que hablaron.
En aquel viaje, y en el bar de su pueblo, Leo recuerda cuando iba con toda la familia, incluida Alicia embarazada.
Se queda dormido durante la grabación y Emma les dice que desea que se marchen, pues esperaba que el documental fuera una muestra de respeto, no eso.
Le dicen que tienen un contrato y que él quería hacerlo, mientras que ella lamenta haber accedido.
En Vermont, y cuando se acostó apareció Gloria para llevarle otra manta y aprovechó para contarle que seguramente dejaría a Stanley, tras lo que se lanza a besar a Leo y tienen una relación sexual sin oposición de él.
Cuando se despierta Renée debe llevárselo, pues ya está muy mal.
Él dice que tiene muchos pensamientos nuevos.
De nuevo Emma les pide que recojan y se marchen mientras se lo lleva la enfermera y lo acuestan y ponen un parche de Fentanilo.
Sloan coloca sin que se den cuenta una cámara en la habitación del moribundo.
Recuerda, que al contrario que sus amigos él no sirvió en el ejército, pero no fue porque huyera a Canadá.
Cuando pasó por el tribunal militar llevaba en su ropa interior, en la que pasaban ese examen, un mensaje de paz, y comenzó a caminar y a comportarse y hablar como si fuera gay, lo que llevó a que le interrogaran para comprobarlo.
Cuando le preguntaron si era homosexual le respondió que no, pero con un tono gay que rechazaron que sirviera en el ejército.
Cuando regresaba desde Vermont, y al llegar a un cruce, no tomó el camino hacia Massachusetts, sino el de Canadá.
En su furgoneta, Malcolm. Diana y Sloan observan los últimos momentos de la vida de Leonard que retransmite la cámara.
Por la noche murió.
Tras su viaje a Vermont, Leo no regresó junto a su mujer.
Llegó hasta la frontera canadiense, y, tras dejar el coche cruzó andando hasta Canadá y alzó los brazos al traspasar la frontera saludando a su nueva tierra de acogida.
Este último recuerdo coincide con su último momento de vida, cuando pronuncia sus últimas palabras: "Oh, Canadá".