Te cuento la película

La cena

La cena (2025) * (España / Francia)

Duración: 106 Min.

Música: Anne-Sophie Versnaeyen

Fotografía: Aitor Mantxola

Guion: Joaquín Oristrell, Yolanda García Serrano, Manuel Gómez Pereira (Obra: José Luis Alonso de Santos)

Dirección: Manuel Gómez Pereira

Intérpretes: Mario Casas (Santiago Medina), Alberto San Juan (Genaro Palazón), Asier Etxeandia (José Luis Alonso), Nora Hernández (María Jareño), Óscar Lasarte (Ángel), Martín Páez (Chapero), Elvira Mínguez (Juana Sanz), Toni Agustí (Epifanio), Ferran Gadea (Blas), Eleazar Ortiz (Fernando), Carlos Serrano (El Rubio), Carmen Balagué (Flora), Eva Ugarte (Luchi).

El teniente de intendencia, Santiago Medina llega al hotel Palace, convertido en hospital de guerra y explica al maître y encargado, Genaro Palazón que está allí por orden del Estado Mayor porque hay que organizar una cena allí esa noche para Franco y sus generales, por lo que deberán trasladar a los heridos a las plantas de arriba.

Y le entrega un papel con el menú: "Sopa al cuarto de hora, huevos a la aurora y ternera con guarnición", y cuando Genaro le pregunta de dónde saca los ingredientes para 60 personas, le dice que él lo conseguirá, pese a lo que Genaro dice que es imposible, aunque Santiago le amenaza con ser acusado de rebeldía.

Genaro le explica que los cocineros están en la cárcel por ser de izquierdas, aunque Santiago le sugiere que llame a los de derechas, aunque Genaro le asegura que los cocineros buenos de Madrid son todos de izquierdas.

Medina le dice que reclutará cocineros en los cuarteles ante lo que Genaro le pregunta si va a darles una cena de rancho y le sugiere que los saque de la cárcel por un día.

Le dice que necesita a Antón Avendaño, el chef, para la sopa, a Fernando Marín para la ternera, a Blas Calderón para los huevos y a Epifanio Somoza para los postres, y María, la enfermera le dice que también Ángel Molinero, el somelier.

Luego Genaro le dice a la chica que se la está jugando por él, pues su novio es solo el conserje y ella lo abraza y le recuerda que se iban a casar y que está embarazada.

Llama a José Luis Alonso Candelas, jefe de tercio que le asegura a Medina que si Franco desea cenar en el Palace cenará en el Palace, y este le explica que los cocineros están en la cárcel y pide a Alonso que les saquen, guisen y se les devuelva.

Llega a la cárcel en el sidecar de la moto que conduce Chapero el teniente justo en el momento en que estaban a punto de ser fusilados y les dice que se van todos con él al hotel Palace y que se los devuelve al día siguiente para rematar la faena.

Llega también al hotel Alonso con un grupo de militares y observan que está todo ocupado por camillas y pide que se despeje y que lo dejen todo limpio.

Cuando llegan los presos, María abraza a su novio mientras Alonso dice que dan asco.

Genaro explica a los presos que deben preparar una cena para el Caudillo, pero al escucharlo Antón se niega a cocinar para ese "enano de mierda" y asegura que no encenderá sus fogones para él y Alonso le descerraja un disparo en la cabeza y deja a los demás aterrados.

Genaro se queja ante Medina porque dice que les falta el chef, por lo que pide que lleven a Juana Sanz, la subchef que está en un campo de prisioneros por ser la jefa del sindicato de Hostelería de la CNT.

Va con Genaro a buscarla y por el camino este le pregunta si Franco es simpático o serio y si tiene conversación a lo que Santiago le dice que no se puede hablar de Franco así y Genaro le dice que es un hombre como ellos, aunque Santiago le dice que Franco es 10 veces más hombre que ellos, a lo que Genaro le dice que de ser más hombre que él sería una desmesura de hombre.

Genaro recuerda que vio a Franco en un banquete que dio Azaña en el Palace y le pareció bajito pero con personalidad, pero su mujer muy seca.

Santiago le asegura que si sigue hablando de Franco le arranca la lengua.

Llegan a buscar a Juana y le pide que le deje hablar a él, pues tiene mucho carácter.

Le explica a ella que les encargaron un banquete para Franco, pero ella dice que a la culona ni agua, aunque él le dice que debe hacerlo por su hijo, que está vivo en el hotel.

Allí este, Ángel y María se besan y él le asegura que creía que no la volvería a ver.

Ella le dice que deben fugarse aprovechando la cena, aunque él le dice que están vigilados y los van a matar, aunque ella le recuerda que los van a matar de todos modos, como pasó con Antón, que dejó a dos hijos, y ella le dice que si no se escapa él dejará uno, y le cuenta que está embarazada.

Los cocineros reciben felices a Juana, y en especial su hijo, que le cuenta que va a ser padre y le dice que si es niño lo llamará Stalin.

Durante la preparación Genaro echa en falta el marisco, necesario para la sopa, aunque solo pueden adquirirlo en el mercado negro, y aunque Medina asegura que en la España de Franco no hay mercado negro, todos los cocineros se ríen al escucharlo, ante lo que Medina da un disparo al aire y asegura que nadie se va a reír de él.

Genaro le habla luego a solas y le dice que quizá él pueda conseguir el marisco, sin explicar cómo, para que él quede bien.

Mientras trabajan los cocineros conspiran y dicen que deben tratar de conseguir que los generales estén borrachos, aunque otro les recuerda que los moros, que son los que los vigilan no beben, a lo que Fernando dice que ellos tienen cuchillos.

Epifanio asegura que matará a todos, incluido Franco con matarratas en la tarta, aunque se plantean qué hacer con Genaro, y uno dice que vaya con ellos y otro dice que es de derechas, aunque otro le dice que no es de derechas, sino monárquico.

Finalmente Medina da su visto bueno a que consiga el marisco, aunque Genaro le dice que necesitan moneda extranjera que es la única que aceptan los estraperlistas, y como el teniente no sabe cómo conseguirlo y él dice que entonces tendrán que recurrir al vino.

Llama al estraperlista y ofrece vino a cambio del marisco.

Llegan en ese momento los camareros, todos del Movimiento y cuando entran a la cocina se sorprenden al ver trabajando en ella a los represaliados y preguntan qué hace esa gentuza allí y empiezan a insultarse entre ellos.

De hecho Ángel asegura que uno de ellos, el "Rubio" fue quien los delató por lo suyo con Mari, y cuando ven a Juana crece la tensión pese a que recuerdan que antes trabajaban juntos aunque pensaran diferente.

Pese a todo llegan a las manos Ángel y el Rubio hasta que Medina hace que los soldados los separen, y aunque le dicen al teniente que no quieren trabajar con comunistas, Ángel le replica que ellos no quieren trabajar con chivatos.

Se escuchan varios disparos y Medina sale a investigar y ve a Alonso disparando a las ratas, pues dice que las odia.

Ve luego cómo todos los generales quieren sentarse con Franco pese a que luego le critican y se burlan de él en privado y algunos critican la cena en ese momento de miseria y piensan que hay que dar ejemplo.

Pero Alonso quiere flores y una orquesta, no una banda militar.

El Rubio sorprende a su tía Flora bebiendo y le pide que no siga con la cazalla.

Medina encarga a Chapero, el soldado que le lleva que le consiga las flores, pero él no sabe de dónde sacarlas, pues bombardearon los jardines.

Cuando Medina pregunta a Genaro por la orquesta, este le dice que María Jareño es la cantante de la orquesta del Palace y le explican que es una orquesta de señoritas.

Santiago no lo ve bien, pero Genaro se muestra emocionado.

El Rubio va a hablar con María a la que asegura que él no denunció a nadie y le dice que va a abrir un local de categoría y ella volverá a cantar.

Ella le dice que hará lo que desee si salva a Ángel, a lo que le responde que no puede hacerlo, pero que sí puede salvarla a ella y la besa, y al no verse rechazado sonríe.

Genaro baja a la bodega con Santiago y le dice que la ha preservado durante la guerra y que conseguirán el marisco con dos cajas de champán, y le hace probar un gran vino.

Santiago actúa con recelo y le dice que no trate de hacerse su amigo, pues no lo son y Genaro le dice que está tenso y que no lo ha visto sonreír ni una sola vez en todo el día, y le da una copa y brinda por la vida y Santiago reconoce que es un gran vino.

Aprovecha para preguntarle desde cuándo está casado pues vio su anillo y Genaro le cuenta que él es viudo.

Le pregunta si podría salvar la vida a los cocineros si todo sale bien, pero Medina responde que el Caudillo dice que la sangre de los que cayeron no consiente el olvido, y aunque Genaro le recuerda que cayeron personas en los dos bandos, Medina le responde que los del otro bando no importan.

En la cocina se comienza a preparar la comida y fuera las mesas y llega el marisco.

Chapero por su parte se lleva de la iglesia las flores que había puestas para la virgen.

Genaro va a supervisarlo todo y uno de los cocineros, Blas, le avisa de que Epifanio la va a liar y ve, que en efecto está echando algo de una caja a la comida, el matarratas, y lo evita, aunque se entera en ese momento de que han previsto fugarse.

Se los lleva a todos a su despacho para preguntarles por su plan y le aseguran que se van a fugar y que él les tiene que ayudar, ante lo que Genaro les dice que no puede hacerlo y que los van a matar, y ellos dicen que si no es ese día será al siguiente, pues les dijeron que los fusilarían cuando regresaran.

Juana propone utilizar el cloroformo que hay en el hospital y fugarse por la bodega de la que sale un pasadizo hasta la iglesia de Medinaceli, por lo que le piden la llave de la bodega, aunque él les asegura que se la tendrán que arrancar.

Los ve Medina forcejeando y Genaro le dice que es porque pretendían comerse la cena, y en efecto ellos protestan porque no les dejen comer y Santiago saca su arma y la guardia mora apunta también a los cocineros.

Medina dice que acabará con Ángel, pues no necesitan un "somier", pero Juana se pone delante de su hijo y dice que le dispare a ella y dicen lo mismo el resto de los cocineros.

Rompe la tensión el soldado Chapero que llega para informar que consiguieron las flores y que llegaron ya las señoritas de la orquesta.

Genaro le dice a Santiago que se nota que nunca ha disparado a nadie, lo que le honra porque se nota que es buena persona, como él, y que por eso se caen bien.

Pero Santiago se pregunta porque piensa que le cae bien, y él dice que eso se nota, ante lo que Medina le dice que le va a romper la cara, y de hecho lo abofetea.

Llega entonces Luchi, su mujer, que dice que va a la cena para acompañarlo y le lleva el uniforme de gala, aunque él le dice entonces que esa cena es para los generales y no puede colarla a las bravas, aunque ella le dice que a las bravas es como se asciende y ella quiere hacerse amiga de Carmen Polo y se niega a marcharse pese a que él le dice que se lo exige, como marido, ante lo que ella ríe y le dice que no y va a cambiarse.

Alonso se acerca lascivamente a María y le exige que cante para él y trata de besarla, ante lo que ella le dice que es mejor que no se acerque a ella, pues tiene sífilis.

Envían a Ángel al vestuario para que se haga con ropa y documentación, pero se ve sorprendido mientras lo hace por el Rubio que le pide que devuelva lo que les robaba, ante lo que Ángel le dice que no puede morirse, pues va a ser padre. Que va a tener un hijo con la Mari, ante lo que el Rubio le dice que la Mari es suya, y él le dice que la Mari no es de nadie.

El Rubio rompe una botella para atacar a Ángel que le dice que él es quien puede hacerla feliz y comienzan una pelea en que el Rubio le asegura que lo va a matar, pero de pronto se resbala con el vino de la botella que rompió y cae de espaldas.

Genaro se da cuenta de que no tiene la llave de la bodega y le pregunta a Flora, pues no es la primera vez que se la quita para ir a beber, aunque ella le asegura que no la tiene y amenaza además con denunciarlo por pervertido, pues todos saben que es maricón y en la España de Franco las personas como él no tienen cabida.

Santiago le pregunta a Genaro dónde puede cambiarse y él le dice que puede subir a su habitación y Santiago se disculpa por haber perdido los nervios antes.

Genaro baja luego a la bodega y sorprende en los vestuarios a Ángel que le dice que él no hizo nada, pero que el Rubio se mató solo porque se resbaló y cayó de espaldas y le pide ayuda para que le ayude a esconderlo en uno de los armarios, aunque Genaro dice que su tía se dará cuenta, ante lo que Ángel le dice que si le dan de beber no.

Ángel le dice que como habla idiomas les puede servir como intérprete aunque él dice que no se va a fugar, pues es neutral y Ángel le asegura que allí no existe la neutralidad.

Tras cambiarse, Luchi trata de encontrar un espejo de cuerpo entero y abre de pronto la puerta de Alonso, que la hace pasar para que se mire mientras él la observa lascivamente a su vez, y le dice que le queda muy bien el vestido, pero que estaría mejor sin él.

Poco después Ángel informa a los demás que Genaro se fugará con ellos.

Él les asegura que es una locura, pero que hay una oportunidad si trabajan en equipo y se organizan bien, y cree que el mejor momento será al sacar la tarta.

Ángel debe procurar que los generales beban y cuando María cante "Soldadito español", será la señal, y Juana le dice que se encargará del cloroformo para los soldados.

Genaro sube a su habitación para arreglarse con sigilo y ve a Santiago dormido en la bañera y ve que fumó grifa.

Le asegura luego que es la primera vez que está a gusto en tres años y le asegura que podría vivir así siempre como los ricos, pues se había olvidado del agua caliente.

Le cuenta que el 18 de julio del 36 iba a dejar el ejército para montar un estudio de fotografía que ya tenía apalabrado y que si todo sale bien esa noche pedirá destino en el cuartel de Paterna, pues está convencido de que el local sigue allí.

Él le pregunta qué pasaría si sale todo mal, aunque él cree que todo saldrá bien gracias a él y lo abraza y al hacerlo pierde la toalla y se queda desnudo durante el abrazo.

Ángel le da una gran copa de vino tinto a Flora, que le pregunta por su sobrino, y él le dice que lo vio salir a la calle.

Le dice luego a Mari que no puede fugarse y dejarla allí sola con el niño, pero ella le dice que tiene que llegar a Hendaya, en Francia, donde viven sus tíos que tienen un Bistró, el Chez Tonton y le anota el nombre en la mano.

Medina va a ver a Alonso cuando está ya todo preparado, para darle las novedades y lo encuentra en camiseta y se da cuenta de que está allí el vestido de Luchi en una silla y le pregunta qué hace allí ese vestido que es de su mujer y le pregunta Alonso a él qué hace allí su mujer, pues se trata de una cena de generales y él no lo es.

Medina comienza a llamar a Luchi, y trata de entrar en la habitación y Alonso de impedírselo haciendo valer su rango, e incluso le apunta con su arma para obligarlo a marcharse,

Pero no puede soportarlo y al salir saca su arma y deben retenerlo entre Genaro, que le recuerda su sueño de Paterna, Chapero y el asistente de Alonso.

En el vestuario, de pronto, el Rubio vuelve en sí y empieza a pedir ayuda.

Genaro lleva a Santiago a la cocina y hace que pruebe él la comida, tras lo que los felicita a todos y les dice que muy pocas personas habrían sido capaces de hacer eso en esas condiciones y que es más de lo que les pidió, pues es una comida de primerísima categoría.

Lo avisan entonces de que Franco está llegando ya.

Al salir ve en el comedor una etiqueta con el nombre de su mujer que quita y cuando ella aparece, se la lleva. Le dice que la va a echar de la cena y de su vida y que no la quiere ver más, aunque ella le asegura que lo hizo por él, pues sin ella no es nadie.

Pero él se quita el anillo mientras ella le dice que se acostaría con el diablo por salir de esa miseria, pues él no hace nada.

Llega en ese momento Franco y Luchi sale para pedir a Alonso que le deje quedarse, aunque los escoltas la apartan.

Ordenan que toquen el himno y las chicas tocan el de la República y las deben corregir, y mientras suena el himno, Santiago le desea suerte a Genaro.

La cena se va desarrollando con tranquilidad amenizada por la orquesta femenina.

Fernando sorprende a Epifanio haciendo pis en una de las soperas que pide luego sea la de Franco, pues es la que tiene más marisco.

De hecho este la alaba, y en la cocina lo celebran todos.

Flora, ya borracha baja a buscar a su sobrino y escucha cómo lloriquea en el armario.

Alonso le dice a Medina que si todo sigue bien le recomendará para que se quede en Madrid en el cuartel de San Cristóbal, con él, e incluso podría ayudarle a encontrar un piso en la calle Ferraz para poder ser vecinos, lo que cree que a su mujer le parecerá una idea fantástica.

Genaro le pregunta a Carmen Polo, que le dice que la sopa estaba muy buena, pero no ve con tan buenos ojos la orquestina, aunque él le dice que las músicas son de conservatorio y de la Sección Femenina.

Flora consigue sacar al Rubio que le cuenta que lo dejó allí Ángel.

En cocina, Genaro le explica a Juana que cambió de opinión porque en la España de Franco no hay sitio para alguien como él.

Con una brecha, manchado de vino, y en mal estado el Rubio decide subir a por Ángel con un martillo, y aunque su tía trata de impedírselo se la quita de encima, haciendo que se golpee y pierda el conocimiento.

Alonso le dice a Genaro que después de los postres Franco entrará en la cocina para felicitar a los cocineros, pese a las protestas de este, que le dice a Santiago que es una imprudencia, pues son rojos y puede pasar cualquier cosa.

Genaro pide ayuda a la guardia mora para que les ayuden con la tarta, pues pesa demasiado, y cuando estos entran los sorprenden y los duermen con el cloroformo.

Ángel sirve vino a Franco, que lee en su mano lo que escribió María: "Chez Tonton".

Se disponen a sacar el postre y María anuncia que tocarán "Soldadito español", pero entra en ese momento el Rubio con el martillo y grita "Hijo de puta", y Alonso, que cree que se refiere a Franco, le dispara y acaba con él, secundado por otro militar.

Los soldados retiran al Rubio mientras piden que salgan los postres.

Chapero, muy bebido entra en la cocina y ve a los camareros vestidos de calle y dicen que se van a sus casas pues el último tranvía sale a las 10 Juana lo golpea por detrás y cae sobre la tarta mientras ellos emprenden la huida.

Al ver que Ángel se apresura a ir a la cocina, Medina lo sigue y ve a Chapero y a los guardias dormidos y sin conocimiento.

Fuera entonan "Soldadito español".

Medina sale corriendo, lo que llama la atención de Alonso.

Los cocineros escapan por la bodega hacia la iglesia de Medinaceli.

Flora, que despierta en ese momento aprovecha que la bodega está abierta para beber.

En la iglesia todos se abrazan felices tras haber conseguido escapar.

Fernando dice que tiene un primo en Polonia, en Auschwitz que dice es un pueblo muy bonito, Epifanio dice que irá a casa de su madre, Ángel y Juana a Hendaya.

Se despiden y salen todos corriendo.

En la calle Genaro es retenido por Santiago. Este le dice que estaba sufriendo por lo que le pudieran hacer y que decidiera desertar es lo más inteligente, pues el ejército no es para él, aunque Santiago asegura que él no ha decidido nada, y lo apunta con su arma, ante lo que Genaro le dice que no puede ser que la primera vez que vaya a disparar a alguien vaya a ser a él, y le dice que si se queda está perdido.

Ve en ese momento a Alonso, y coge la mano de Santiago que empuñaba la pistola y le pide que cuando diga "ahora" salga corriendo.

Alonso grita "¡Sarasas de mierda!" y se dispone a dispararles, pero Genaro, con la pistola de Medina dispara antes y acaba con él y Santiago y él salen corriendo.

Nueve meses después

En Chez Tonton Genaro levanta la copa para brindar por los novios, Ángel y María, que celebran, con su hija ya nacida, y con la madre y los tíos, su boda.

La foto se la hace Santiago, que se suma al grupo.

Llaman a la puerta pese a que está cerrado.

Sale Santiago debido a la insistencia y le dice luego a Genaro que hay organizar una cena. Y en ese momento se abre la puerta y aparecen Franco y Hitler con varios militares más y piden una mesa para 10 y "Huevos a la aurora" para todos menos para el Führer que es vegetariano.

Genaro y Santiago se miran desconcertados.

Calificación: 6,5