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Historias de Filadelfia

The Philadelphia story (1940) * USA

          También conocida como:
                    - "Pecadora equivocada" (Hispanoamérica)

Duración: 112 min.

Música: Franz Waxman

Fotografía: Joseph Ruttemberg

Guion: Donald Ogden Stewart (N.: Philip Barry)

Dirección: George Cukor

Intérpretes: Cary Grant (C. K. Dexter Haven), Katharine Hepburn (Tracy Lord), James Stewart (Mike Connor), Ruth Hussey (Elizabeth Imbrie), John Howard (George Kittredge), Roland Young (William Q. Tracy), John Halliday (Seth Lord), Mary Nash (Margaret Lord), Virginia Weidler (Dinah Lord), Henry Daniell (Sidney Kidd).

La tranquilidad que reina en el exterior de la elegante mansión de la familia Lord se ve rota por el portazo dado por C.K. Dexter Haven cuando sale con sus maletas.

Tras él sale Tracy Lord, que lleva varias de sus cosas. Un soporte con sus pipas, y su bolsa de palos de golf.

Él muestra la imposibilidad de cogerlos, ya que tiene sus manos ocupadas con la maleta, dejando ella caer el soporte de las pipas, tirando a continuación la bolsa de los palos de golf tras sacar uno de ellos, que rompe ceremoniosamente.

Furioso, él la sigue, y muestra su puño, dispuesto a golpearla, aunque no se atreve a hacerlo, limitándose a empujarla, haciéndola caer al suelo.

Dos años más tarde

La sección de sociedad del Philadelphia Chronicle se hace eco de la boda que tendrá lugar el siguiente sábado de Tracy Lord con George Kittredge en la mansión de los padres de la novia.

Margaret, madre de Tracy se pregunta qué harán con sus numerosos invitados si llueve, mientras su hija hace un listado de todos los regalos recibidos.

La madre lamenta que ninguna de las dos tuviera suerte en su matrimonio, estando satisfecha Tracy de que su madre fuera firme, respondiendo esta que fue firme porque la convenció ella, y lamenta que ahora tiene dignidad, pero no marido.

Dinah comenta que le gustaba más Dexter que George y no entiende que su hermana no invite a su padre a la boda, diciéndole su madre que Tracy se impone normas de conducta muy severas, difíciles para los demás.

Tracy y Dinah se acercan a las caballerizas, donde les espera Georges, encontrando allí al tío Willie enfrascado en los chismes de la revista Spy.

Ven aparecer a Kittredge, con un traje de montar impecable, diciéndole Tracy que parece un maniquí, por lo que lo tira al suelo y mancha su ropa.

Kittredge ve que Dinah lleva la revista, y él se la coge para ver si dicen algo de su boda, ya que cree que al pertenecer Tracy a la alta sociedad, y con la fama adquirida por él podría venir algo, despreciando ella la publicación y su intromisión en la vida de la gente.

Poco después, el tío Willie y Dinah ríen al ver las dificultades de George al subir a su caballo.

Entretanto llegan Macaulay Connor, "Mike" y la fotógrafa Elizabeth Imbrie "Liz", a las oficinas de la revista Spy, asegurando Mike que le dirá al editor, Sidney Kidd que él es un escritor y no un cronista de cotilleos y si le despide, volverá a escribir novelas cortas.

Kidd les recibe en su despacho y pregunta a Mike si le odia, diciendo él que no, pero que no le es muy simpático, tras lo que le pregunta a Elizabeth si le odia también, asegurando ella que ese es un lujo que una fotógrafa no se puede permitir.

Les dice tras ello que les va a encomendar el reportaje más importante de la revista, el de la boda de Tracy Lord, una mujer que realiza caza mayor en África, la caza del zorro en Pensilvania, que se casó de improviso y se divorció violentamente y que siempre fue inaccesible para la prensa.

Connor se niega a ello, diciendo que es denigrante, indigno y vergonzoso, diciéndole Elizabeth que también lo es el hambre, temiendo que ese sea el fin del trabajo, diciéndole ella a Kidd que no tienen modo de entrar en la casa de los Lord.

Kidd hace pasar entonces a C.K. Dexter Haven y les cuenta que Dexter trabajó en la oficina de la revista de Buenos Aires, y les podrá ayudar, gracias a su amistad con Junius, el hermano de Tracy, que trabaja en la embajada de Buenos Aires. Él logrará que entren en la mansión de los Lord haciéndolos pasar por amigos de Junius.

Pero Elizabeth lo reconoce. Recuerda que fue el marido de Tracy y que ella fue la encargada de cubrir su luna de miel, que la pareja hizo en un velero llamado "True love" y que rompió las cámaras de todos los fotógrafos, excepto la suya, que se la tiró al mar, aunque luego pagó todas las cámaras y se excusó con ella.

Dexter indica que les recogerá al día siguiente, imaginando los reporteros que Dexter actúa así por venganza.

Al día siguiente, les lleva, en efecto a la mansión y pide que le esperen en el salón sur mientras él va a ver a Tracy, que está en la piscina.

Los reporteros se sienten maravillados ante esa casa, bromeando con que necesitarán una brújula, observando que el teléfono tiene extensiones a los diversos recintos de la casa, salón, sala de estar, terraza, piscina y caballerizas, marcando Mike una de las extensiones al azar, cogiendo el teléfono la madre de Tracy, que, al escuchar las bromas de Mike concluye que es uno de los sirvientes que volvió a emborracharse.

Liz aprovecha para hacer fotografías, mientras se preguntan qué trama Dexter, que, cuenta Liz, se dedica al diseño de veleros.

Cuando Tracy y su madre escuchan el que identifican como el silbido de Dexter, se sorprenden, pues le creían en Sudamérica, preguntándole Margaret si no sabe que Tracy se casa al día siguiente, asegurando él que no podía perderse la boda y que Junius le ofreció representarle como testigo de bodas al no poder ir él, aunque Tracy le dice que George preferirá un testigo que no sea un borracho.

Les habla luego de los "amigos" de Junius y pide que les den una habitación, aunque Tracy adivina enseguida que está mintiendo y se imagina que los supuestos amigos de Junius son fotógrafos de Spy, donde sabe que estuvo trabajando y amenaza con llamar a Junius para aclararlo, diciendo entonces él que lo confesará todo.

Les explica que deben permitirles hacer el reportaje para evitar que la revista publique un artículo, que les muestra en que hablarían de la relación de su padre con de Tina Mara, la bailarina, con fotografías que evidencian su aventura.

Tracy comprende que debe aceptar el chantaje, pero se mostrará como en ese tipo de prensa cree que son, pese a que la madre les pide que se comporten con naturalidad.

Mientras esperan a la familia, Macaulay pregunta a Dexter por George Kittredge, el prometido de Tracy, explicándole que es gerente de Quaker, la compañía estatal de carbón, y principal accionista de la compañía de Seth Lord, el padre de Tracy.

Macaulay está convencida de que Tracy es la típica rica americana.

Confirma sus prejuicios cuando llega Dinah para presentarse, apareciendo caminando de puntillas como si practicara ballet, diciéndoles que está encantada de recibir a unos amigos de Junius, a los que habla en francés, contándoles que pasó su infancia en París, pues su padre trabajaba allí en la banca Morgan.

Se dispone luego a demostrarles su habilidad con el piano, cantando una canción subida de tono para desconcierto de los reporteros, que ven cómo sale una afectada Tracy que saluda a su hermana, también en francés y alaba su habilidad con el piano.

Les saluda también amablemente y les invita a hacer las fotos que deseen, pese a que,

sus padres no permiten que vaya más periodistas que el redactor de las notas de sociedad locales, comentando lo bajo que tuvo que caer ese hombre como para tener que dedicarse a esa profesión de contar chismes de otros.

Recuerda que Dexter le contó que él es escritor, diciendo Mike que publicó un libro, preguntando ella con qué nombre, para responder que con el suyo, Macaulay Connor, preguntando ella por ese peculiar nombre, ante lo que le explica que es porque su padre era profesor de Historia inglesa en un instituto de South Bend, en Indiana, recordando que durante su infancia su familia carecía de todo, ante lo que ella le recuerda que su novio también era pobre y prosperó.

Les pregunta luego si están casados, contando Liz, para asombro de Mike, que lo ignoraba, que está divorciada, pues se casó muy joven con el ferretero de Duluth.

Cuando se marcha, Mike comenta que parece que es ella la que les hace la entrevista a ellos, pues no paró de preguntar y ellos no sacaron nada para su reportaje.

Llega tras ello Margaret Lord, que les saluda cordialmente y les invita a un jerez y les dice que su marido no llegó aún porque lleva los asuntos de la bailarina Tina Mara.

Llega también Kittredge, pudiendo hacer Liz la primera fotografía juntos de la pareja.

Y de pronto, y cuando llega el tío Willie, Tracy, improvisando, lo llama papá, para sorpresa de todos, y especialmente del tío Willie.

Este no dice nada, hasta que repara en que está allí Dexter, al que le pide que se marche, aunque él entonces le dice a la señora Lord que cambió de opinión y se quedará a comer, haciendo una foto también a este saludando al nuevo prometido de Tracy.

Antes de pasar al comedor, Tracy ofrece una copa a los periodistas y aprovecha el momento de distracción para tirar de una patada la mesita donde Liz había dejado su cámara, que al caer se abra y se vela el carrete.

Pero de pronto, y forma inesperada, ven que llega el verdadero Seth Lord, al que no esperaban y al que Tracy se apresta a llamar tío Willie, explicándole luego en un aparte que están todos metidos en un lío por su culpa.

Tras la comida, Connor se acerca a la biblioteca local para consultar, para su artículo los libros de la familia Lord.

Y mientras recorre la librería se topa en ella con Tracy, y observa que está leyendo su libro, preguntando él si no tenía dinero para comprarlo, diciendo ella que en la librería no lo tenían y, mostrándose sorprendida le dice que los cuentos son preciosos, casi poesía.

Le dice no entender cómo siendo tan brusco y rudo en sus formas pueda escribir así, preguntándole cuál de los dos es él, diciendo él que ambos, aunque ella piensa que finge su dureza para no ser vulnerable, algo que dice, ella sabe por experiencia.

Lo invita a salir de allí para poder seguir hablando, diciéndole ella que su libro ha sido una sorpresa, observándolos Liz juntos desde el salón de belleza en que está.

Mientras pasean, Tracy le pregunta por qué se dedica a otras cosas siendo capaz de escribir así, diciendo él que necesita comer, aunque, le dice ella, los libros se venden, diciéndole Mike que su libro le supuso dos años de trabajo y solo le produjo 600 dólares y que a Liz le ocurre algo parecido. Es una buena pintora, pero necesita comer.

Llegan a la piscina y le invita a darse un baño con ella, diciéndole mientras se cambian que tiene una casita en Unionville, que está en la cumbre de una colina y tiene una maravillosa vista y ella la usa solo en temporada de caza, y cree que allí podría escribir con tranquilidad.

Escuchan entonces el silbido de Dexter y le pide a Macaulay que no se vaya, pues no quiere quedarse a solas con él.

Él rechaza su invitación y le dice que lo de los artistas protegidos por damas caritativas está pasado de moda, diciendo ella que lamenta haberle dado la impresión de ser condescendiente, diciendo que no le creía tan poco amable.

Mike se siente muy incómodo cuando la pareja empieza a lanzarse reproches, diciéndole Tracy a Dexter que nunca comprendió su sed inagotable, recordando él que ella nunca le ayudó, que solo le regañaba, diciendo ella que la bebida le hacía odioso, diciendo él que era una debilidad y ella no las soporta.

Le dice que cuando descubrió que su relación con ella no era la de un amante esposo, sino las del sumo sacerdote de una diosa virgen, su afición a la bebida aumentó.

Finalmente, Mike se escabulle, al ver que hablan de cosas demasiado personales.

Dexter recuerda una noche que ella se emborrachó con el champán y subió a la terraza desnuda con los brazos en alto hacia la luna gritando, algo que ella asegura no recordar.

Al ver que no está Connor, él dice que aquello fue importante y revelador, pues también la luna es una diosa casta y virginal.

Le pregunta cómo decidió casarse con Kittredge, diciendo ella que porque es justo lo contrario que ella, pues fue pobre, trabaja y luchó para conseguir todo lo que tiene, además de quererle como nunca le quiso a él.

Él dice que hiere su vanidad que su exmujer vaya a casarse con un hombre muy inferior a ella, diciendo ella que es un buen hombre e importante.

Le dice que ella podría ser la mujer más perfecta de la tierra, pero hay algo en su interior que no quiere o no puede remediar, su supuesta energía y su odio por la debilidad y su intolerancia hacia esta. Y le asegura que no llegará a ser verdaderamente humana hasta que las debilidades humanas le inspiren compasión y que sería más humana si cometiera alguna equivocación de cuando en cuando, algo que no le permite su sentido de la divinidad.

Al ver llegar a Kittredge se despide y le dice que le deja un regalo de boda, aunque no tiene un lazo para atarlo.

Mientras se bañan, George abre el regalo, comprobando que es una maqueta del velero en que pasaron su luna de miel, el "True Love" con el que recorrieron la costa de Maine en su luna de miel y recuerda que era fácil de manejar, ágil y de timón dócil. Todo lo que debe ser un barco hasta que se le pudre el casco.

Cuando sale de la piscina le dice a George que le gustaría ser útil, aunque él le dice que le construirá una torre de marfil.

Le pregunta si le importa que estuviera casada con Dexter y que fuera su amo y señor, diciendo él que no cree que lo fuera y que nadie lo será, pues es distante como una reina que nunca se abandona ni pierde los nervios y desprende una belleza pura como una estatua.

Ella dice que no desea que la adoren, sino que la quieran de verdad.

De regreso a la casa, observa a sus padres, de nuevo juntos, apremiándola su madre, pues va a empezar la fiesta en honor a su tío Willie, diciéndole su padre que no le importa lo que puedan escribir de él y que prefiere acabar con la farsa y decirles a los periodistas que conocen el motivo por el que están allí, diciendo Tracy que está de acuerdo y que se lo dirá ella, ofreciéndose su padre a hacerlo él.

Tracy le echa en cara que vuelva allí dándose aires de cabeza de familia, haciendo insinuaciones sobre su novio y enredándolo todo, algo que no soporta, terciando su madre para decirle que lo que hizo su padre no es de su incumbencia, y que si a alguien le importa, es a su propio padre.

Seth agradece el apoyo de su esposa e indica que muchas mujeres no entienden que las ausencias de sus maridos no tienen nada que ver con ellas, sino con el miedo de envejecer y que el mejor apoyo que podría tener un hombre es una hija comprensiva, porque sin ella, huirá en busca de su juventud.

Le dice luego a su hija que es inteligente y tiene buen cuerpo. Todo cuanto debe poseer una mujer, excepto lo esencial, un corazón comprensivo, y sin él, daría igual que fuera de bronce.

Ella lo llame cobarde, diciéndole el padre que quizá lo es, pero que es mejor que ser una mojigata o una solterona empedernida pese a sus matrimonios.

Dolida, se pregunta qué les pasa a todos esa noche.

El tío Willie reaparece y le indica a Seth que esa noche tiene una recepción en que es el anfitrión, diciéndole Seth que la comedia terminó y vuelven a recuperar sus papeles.

Llega Dinah con un elegante vestido, proponiendo Willie un brindis, aunque le dice a Tracy que ha recordado que ella no bebe, diciendo ella que porque las mojigatas no lo hacen, ni las solteronas ni las diosas.

Llegan entonces Mike y Liz que señalan que tienen algo que decirles, aunque antes de que hablen toma la palabra Seth Lord y les indica que él es Seth y que saben que ellos son de Spy, asegurando ellos que es lo que iban a decirles.

Libre ya del papel de padre de la novia, el mujeriego tío Willie trata de conquistar a Liz, de la que alaba su belleza y le pellizca el trasero al marcharse.

Dejan a Tracy sola para que se vista, y bebe tres copas de champán.

Más tarde, en casa del tío Willie, Tracy, aún ebria, baila con George en la terraza, diciéndole este que deben retirarse, pues son ya más de las 4.

Sale entonces Mike, también borracho, a la terraza, diciéndole Kittredge que ya se marchan, yendo de hecho a buscar la capa de Tracy mientras esta baila con Mike.

También se sorprende Margaret al ver a su hija en ese estado, y tan diferente.

Cuando aparece George con la capa, ella le dice que irán a beber otra copa, aunque él dice que no, terciando Margaret para decir que lo que desea su hija es bailar una vez más con él, que parece resignado a bailar una pieza más, aunque ella le pregunta si es un sacrificio hacerlo, prestándose de inmediato Mike a ocupar su lugar, diciéndole Kittredge que no lo hará, que ya ha estado demasiado atento esa noche.

Mike va tras ello a buscar una botella de champán, viéndole marcharse con ella la resignada Liz, que sigue del brazo del tío Willie.

Mike pide al taxista que le lleve a casa de Haven, gritando al llegar repetidamente: "¡CK Dexter Haven!", hasta que le despierta, diciéndole que desea hablar con él.

Observa que Dexter tiene en la librería su libro, diciéndole este que lo leyó cuando quería dejar el alcohol y leía todo lo que caía en sus manos.

Le pregunta tras ello si todavía quiere a Tracy, pues, asegura que Liz dice que sí, tras lo que le dice que no entiende cómo después de haber sido su marido la conoce tan poco, pues Tracy no es una mujer vulgar y él le dijo por la tarde cosas que le dolieron, pues es una chica entre un millón y no puede tratarla como a las demás mujeres.

Dexter le dice que Kittredge sabrá apreciar esas cualidades, diciendo Mike que Kittredge solo aprecia a Kittredge, pues es un falso hombre del pueblo sin talento, una edición barata de Sidney Kidd.

Le advierte luego que Kidd le está utilizando para lograr sus objetivos, pues es un experto en engañar a todo el mundo, habiendo turbios asuntos suyos, recordando un importante escándalo ocurrido en Boston, cuando le impusieron la medalla de la paz mundial, asegurando que si se supiera lo que ocurrió, su reputación quedaría destruida.

Al escucharlo, de pronto Dexter se siente interesado por ese relato y le dice que le gustaría publicar esa información ya que Kidd sabe algo acerca del padre de Tracy y les amenazó con revelarlo y si tuvieran una información sobre él podrían detenerle.

Mike comprende entonces que Haven no actuó por venganza, sino para proteger a su antigua familia política, accediendo a contar todo, diciendo que, en vez de hacer un reportaje sobre la boda, lo hará sobre Kidd, pidiéndole Dexter que le deje hacerlo a él.

Mientras lo hacen, llaman de nuevo a la puerta, viendo Haven al abrir que se trata de Liz, que dice, ha ido a buscar los restos de Macaulay Connor.

Se fija Dexter en que lleva a su lado en el coche a Tracy, dormida, contándole que Kittredge se fue de la fiesta solo tras una pequeña pelea.

Dexter se sienta junto a ella en el coche y le dice que está preciosa y la invita a entrar y beber un poco de champán, diciendo ella que no bebe.

Mike le dice que le dé una máquina de escribir a Liz, que redactará todo lo que le ha contado, yéndose él con Tracy, que pide que la llame señorita Diosa.

Cuando llegan a casa de Tracy siguen bebiendo y bailando junto a la piscina, desde donde escucha el teléfono de su habitación, estando convencida de que será George, recordando que fue un poco brusca con él, aunque no le da tiempo a cogerlo.

Decide darse un baño para despejarse, recordando que con Dexter siempre se bañaban tras las fiestas.

Ella le pregunta si le gustó la fiesta, diciendo él que sí, pues no hay nada como ver a la gente privilegiada gozando de sus privilegios.

Mike le dice luego que no puede casarse con George, pues cree que son incompatibles.

Ella le dice que es un snob y está lleno de prejuicios y es intolerante y no será un gran novelista hasta que no tenga consideración por las debilidades humanas, recordando que eso es lo mismo que le dijeron su padre y Dexter a ella.

Le dice luego que no hay tanta diferencia entre las clases altas y bajas, que el guardia nocturno es una gran persona y el tío Willie da pellizcos y que ella prefiere la clase baja.

Luego él dice que es maravillosa y magnífica diciendo ella que le da vergüenza escucharlo, proponiéndole retirarse a dormir, al ver que se empieza a sentir atraída por él, teniendo miedo de sí mismo.

Él le dice que hay algo maravilloso en su mirada, en su voz, en su forma de ser y de moverse y hay algo luminoso dentro de ella que resplandece como un fuego intenso.

Ella le pregunta si a él no le parece de bronce, diciendo él que es de carne y hueso y eso es lo sorprendente. Que es un sueño hecho realidad llena de encanto, viendo cómo al escucharle ella llora y le dice que calle, aunque luego le pide que siga hablando.

Pero es ahora él quien siente miedo y ella vuelve a llamarle profesor como ya hizo antes, ante lo que él reacciona besándola, pues no quiere parecer solo un profesor.

Se besan apasionadamente, diciendo ella que está temblando, preguntando él si será algo parecido al amor, diciendo ella que no puede ser y que no lo es, pero han perdido la razón.

Le pregunta si no le apetece un baño, corriendo hacia la piscina.

De madrugada llegan Dexter y Liz a casa de los Lord. Dice el primero que llamará a Kidd temprano y le entregará el artículo que han escrito, aunque le dice a Liz que si lo desea puede romperlo, aunque ella dice que no, que el único modo de que Mike llegue a ser un buen escritor es conseguir que le despidan.

Dexter le sugiere que vaya a bañarse, como hacían él y Tracy después de cada fiesta.

Le pregunta por qué no se casa con Mike, diciendo ella que aún le queda mucho por aprender y no quiere estorbarle de momento, diciéndole Dexter que es arriesgado y que puede interponerse otra mujer, diciendo ella que en ese caso le sacaría los ojos a menos que ella tuviera que casarse con otro al día siguiente.

Mientras ella sube a descansar a su habitación, Dexter ve que llega Kittredge que le pregunta qué hace allí, devolviéndole Dexter la pregunta.

De pronto Dexter repara en que en la mesita, y junto varias copas y una botella de champán, están el brazalete y el anillo de compromiso, guardándoselas Dexter para que no las vea Kittredge, al que aconseja que se vaya.

Escuchan cantar a Connor, muy borracho, diciéndole Dexter a Kittredge que es el vigilante nocturno, aunque Kittredge no le cree y dice que se quedará para averiguar qué está pasando.

Ven aparecer entonces a Connor llevando en sus brazos a Tracy, ambos en albornoz, mientras él canta Over the rainbow, sin inmutarse al verlos.

Tracy, abrazada al cuello de Mike saluda amablemente a Dexter, seriamente a Kittredge y amorosamente a Mike, que la sube hasta su cuarto, pidiéndole ella que siga cantando.

Abajo, Dexter le dice a Kittredge que conoce muy bien a Tracy y sabe que al día siguiente no recordará nada, aunque Kittredge parece preocupado, diciéndole Dexter que no puede creer que haya pasado nada pese a las apariencias, aunque este sí cree que ocurrió algo.

Dexter le pide que no sea severo con ella, pues todos son humanos.

Cuando baja Connor, Kittredge se dispone a golpearlo, indignado, pero se le adelante Dexter, preguntando Kittredge qué derecho tiene, diciendo él que el de un marido.

Cuando se marcha Kittredge, Dexter se excusa con Connor y le dice que creyó que era mejor que le pegara él a que lo hiciera Kittredge, pues es mucho más fuerte.

No saben que Dinah lo ha visto todo desde la ventana.

Por la mañana, el tío Willie baja preparado para la boda, con una tremenda resaca.

Le espera Dinah para hablar a solas, subidos en el carrito que tira su pony, sufriendo terriblemente el viejo con los baches.

Dinah le cuenta lo que vio la noche anterior y se pregunta si no debería decírselo a George, pues cree que su hermana con quién debería casarse es con Connor.

La escucha Dexter, que llega en ese momento y dice que debió tener una pesadilla.

Tras él sale Tracy, con traje de novia, pero con una terrible resaca y se sorprende cuando se entera de que son ya las 12'30.

De pronto les muestra un reloj y pregunta de quién será pues lo encontró en su cuarto, y que además debieron robarle la noche anterior su pulsera y el anillo de pedida.

Se lo entrega Dexter, sorprendiéndose ella de que los tenga él, pues no estuvo en la fiesta, aunque tampoco recuerda nada.

Dexter le apunta que quizá se dio un baño, abriendo ella esta vez bien los ojos.

Tras ello Dexter se lleva al tío Willie a tomar una copa y le pide a Dinah que le cuente su sueño a su hermana.

La niña le cuenta que en su sueño se asomó a la ventana y vio al señor Connor y a ella con muy poca ropa, como si acabasen de llegar de la piscina, que luego Connor la llevó a su cuarto y ella se despertó. Vio que la había dejado en su cuarto y se había marchado, respirando aliviada al saberlo, Tracy.

Llega su padre y ella le dice que está muy contenta de que haya vuelto y siente no haber sido comprensiva con él.

Sale entonces Connor, también con resaca, fijándose Tracy en el moratón de su barbilla, diciendo él que se dio contra una puerta.

Él recuerda que bebieron mucho, diciendo ella que suerte que no perdieran la cabeza, aunque recuerda que lo pasaron muy bien, diciendo Mike que sobre todo la última parte de la noche, preguntando ella por qué, tratando de que le cuente lo que sucedió.

Él le pregunta si sigue queriendo casarse, preguntándose ella por qué no iba a hacerlo, recordando lo que le enseñó la noche anterior. Que hay hombres que salieron de la nada y son ruines, y otros que nacieron en sábanas de seda y son magníficos.

Él le dice que no debe arrepentirse de lo de la noche anterior, diciendo ella que no hay nada de qué arrepentirse, aunque ella lo dice temiendo haber hecho algo y él entiende que está encantada de lo que pasó.

Cuando ella le pregunta por la hora y él se da cuenta de que perdió su reloj, ella comprende que es el que encontró ella en su cuarto.

Connor entra para tomar algo y se topa con Dexter, que dice que le dejó a Kidd una copia del escrito en su casa para que lo leyese.

Dexter sale con una bebida para Tracy. Ella le dice que le hizo algo horrible, diciéndole él que quizá le ha confundido con Kittredge al contarle eso.

Ella se acuerda entonces de George y dice que tiene que hablar con él y explicárselo.

Lo llama por teléfono diciéndole que necesita hablar con él antes de la boda pese a que digan que da mala suerte, preguntando él si no ha leído la carta que le envió.

Solo entonces se entera de que también estuvo allí George la noche anterior.

Le dice a Dexter que se ha dado cuenta de que es una calamidad y le da las gracias por haberla ayudado a aceptarse a sí misma y que le encantó su regalo de bodas. Que el "True love" era un velero dócil y sin defectos, diciendo ella que no es como él.

Dexter le cuenta que va a venderlo, no pudiendo creer ella que vaya a hacerlo, diciendo él que solo servía para dos personas y además está diseñando otro que llamará True Love II, diciendo ella que si le pone ese nombre lo hará naufragar, sugiriéndole que lo llame Easy Virtue en recuerdo suyo, regañándola él por decir eso de ella misma.

Llega entonces Margaret, que ve que está todo a punto y le entrega la carta de que le habló Kittredge por teléfono, diciéndoles también que llamó el sirviente de Dexter para decir que ya estaba allí Sidney Kidd y que lo estaba leyendo.

Lo escucha Connor que indica que después de eso cree que no le será tan difícil presentar su dimisión, comentando Liz que se llevan los cinturones apretados

En la carta, que Tracy lee ante ellos, George le dice que siempre será su amigo, pero que su conducta de la noche anterior no encaja con su ideal y que con tal precedente duda que puedan compartir sus vidas.

Llega en ese momento el propio Kittredge, vestido para la boda, que se siente muy contrariado al ver que está compartiendo su carta no solo con su exmarido, sino también con Connor y con Liz, a los que pidió que lo escucharan también.

Tracy le dice que es solo la carta de un amigo y que ellos son también amigos suyos.

Finaliza la lectura diciendo que su comportamiento le da derecho a pedir una explicación antes de seguir adelante con la boda, asegurando que cree que se la dará con la luz del día, o, de lo contrario, solo le quedará desearle lo mejor.

Ella le dice que está de acuerdo con él y le da las gracias por esos buenos deseos.

Que le gustaría darle una explicación, pero no la tiene y que es mejor que se alegre de haberse librado de ella.

Kittredge le recrimina haber tenido una aventura con otro hombre la víspera de su boda y su actitud es incomprensible, diciendo Mike que esa aventura consistió tan solo en dos besos y un chapuzón, lo que representa un grato recuerdo para él que no olvidará nunca.

Al ver que no hubo nada más, Kittredge parece dispuesto a olvidarlo todo.

Pero Tracy le pregunta a Mike si es tan poco atractiva y tan distante como para no atraerle, diciéndole Connor que es muy atractiva y no es cierto que sea distante e inabordable, pero que ambos habían bebido mucho y no quería aprovecharse.

Solo entonces reparan en Liz y piensan en sus sentimientos, pero ella dice que todos deberían perder el norte de cuando en cuando, y no habría que darle mayor importancia.

Ahora George parece sentirse más comprensivo y concluye que todo fue debido a que bebió demasiado, pidiéndole que le prometa no beber tanto nunca más, diciéndole ella que no puede asegurarlo, pues hay cosas de esa otra mujer que le gustan.

Él indica que su mujer debe saber comportarse, e indica que de no haber sido por el champán no hubiera ocurrido nada, recordándole ella que no ocurrió nada y le pregunta qué le hizo pensar lo contrario, diciendo él que no hacía falta mucha imaginación, diciéndole ella que no mucha, pero sí de cierto tipo.

Él recuerda que ella misma tampoco pensó bien de sí misma, diciendo ella que esperaba que él pensara mejor de ella que ella misma, arguyendo él que las pruebas eran evidentes, diciendo ella que la juzgó culpable sin antes estudiar bien los hechos.

Regresa Margaret que reprocha a Dexter que no le avisara de la presencia de otro invitado, Sidney Kidd que le pidió que le dijera que él gana.

Dexter indica que la presencia de Kidd allí hace que la boda adquiera importancia nacional, diciendo Kittredge al escuchar su nombre que ha sido muy considerado al ir, y le pide a Tracy olvidar todo lo ocurrido, a lo que ella responde diciéndole adiós, pues es demasiado bueno para ella y no le merece y ella le haría muy infeliz.

Él indica que tal vez sea lo mejor, añadiendo Dexter que sabía que llegarían a verlo, aunque tardaron en llegar a esa conclusión.

Kittredge le dice entonces que cree que él tuvo mucho que ver en todo eso, diciendo que puede ser, pero que él le ayudó.

Kittredge reniega de él y de ese mundo elegante, indicando que es una suerte que estén en decadencia, para concluir que se libró de una buena.

Cuando se marcha, Dexter canta contento, mientras Liz y Mike bailan su canción, justo antes de que comience a sonar la marcha nupcial.

Corren hacia el salón, que ven repleto de invitados que esperan el comienzo de la ceremonia, asustándole a Tracy enfrentarse a ellos, preguntándose qué hacer.

Mike decide que, ya que fue él quien provocó ese problema y, puesto que el reverendo no conoce a Kittredge, se hará pasar por él, pidiéndole a Tracy que se case con él.

Ella le dice que no, aunque él dice que es la primera vez que se lo pide a una chica, y pregunta por qué no, respondiendo ella que porque no cree que a Liz le gustara, no sabe si le gustaría a él, ni está segura de que le guste a ella, pero que se lo agradece.

Pero Mike se siente angustiado por la gente que está esperando, pidiéndole Liz que no se preocupe tanto por las conveniencias.

Dexter le indica entonces que siempre la sacaron los demás de sus aprietos y que ya es hora de que las solucione ella.

Llegan entonces sus padres que dicen que vieron a George y que saldrá su padre para decir unas palabras a sus invitados, preguntando el padre si debe decir algo especial, diciendo que esta vez lo dirá ella, pues desea salir ella sola del aprieto.

Abre la puerta, decidida a hablar, aunque al ver a toda esa elegante gente mirándola se le atragantan las palabras.

Les indica, no obstante, que lamenta haberles hecho esperar, pero hubo un problema, pues cometió una tontería, lo que, dice, es habitual en ella y que el que era su novio decidió que era mejor dejar las cosas como estaban y ella está de acuerdo.

Al escucharlo sonríen tanto Dinah como el tío Willie.

No sabiendo cómo continuar, le pregunta a Dexter qué más dice, dictándole él: "hace tres años me escapé a Maryland para casarme...

Mientras ella habla, Dexter le quita el anillo a su suegra y pide a Mike que se lo guarde.

Luego prosigue: "fue de muy mala educación, pero quiero resarcirles celebrándolo ahora", y solo tras decirlo se da cuenta de lo que dijo y se emociona y dice "que lo celebrará ahora tal como se pensó hacer desde un principio", por lo que pide que esperen un momento.

Le pregunta luego a Dexter si está seguro, diciendo él que se arriesgará, preguntando ella si no lo hace por ella y por salvar su honor, asegurando él que le gusta.

Le promete ser un barco ardiente, diciendo él que no le importa, que es su pelirroja.

Le piden a Mike que sea el padrino, aceptando Liz ser dama de honor.

Tracy le dice a su padre que le quiere, respondiendo él que también la quiere.

Se disponen a entrar, preguntando ella antes de entrar cómo está, a lo que su padre le responde que como una diosa, asegurando ella sentirse como un ser humano, diciendo su padre que se siente orgulloso de ella.

Entra tras ello precedida de la señorita Imbrie y del brazo de su padre mientras suena la marcha nupcial, diciendo Dinah que fue ella la que lo consiguió, indicando el tío Willie que le parece haber vivido ya todo eso, mientras se coloca a sus espaldas Joe Kidd que saca una cámara y sorprende a los novios haciéndoles una foto en la que salen tanto la pareja como el padrino mirando hacia él con cara de sorpresa.

Pero la siguiente fotografía es la de los recién casados besándose amorosamente.

Calificación: 4
Te cuento la película