Te cuento la película

Con la muerte en los talones
Con la muerte en los talones

North by Northwest (1959) * USA

          También conocida como:
                    - "Intriga internacional" (Hispanoamérica)

Duración: 136 min.

Música: Bernard Herrmann

Fotografía: Robert Burks

Guion: Ernest Lehman

Dirección: Alfred Hitchcock

Intérpretes: Cary Grant (Roger Thornhill), Eva Marie Saint (Eve Kendall), James Mason (Phillip Vandamm), Martin Landau (Leonard), Adam Williams (Valerian), Leo G. Carroll (Profesor), Jessie Royce Landis (Clara Thornhill), Robert Ellenstein (Licht), Josephine Hutchinson (Señora Townsend), Edward Platt (Victor Larrabee).

Una enorme masa de personas abarrota las calles de Manhattan a primera hora de la mañana. Entran y salen por las escaleras del metro o de la Grand Central Terminal, y una vez en sus calles se pelean por un taxi, o, cogen el autobús, uno de los cuales cierra sus puertas en las narices de un pasajero.

En un gran edificio de oficinas de Madison Avenue Roger O. Thornhill, un ejecutivo baja en el ascensor acompañado por Maggie, su secretaria a la que le dicta una carta y hace que lo acompañe hasta el hotel Plaza mientras le hace varios encargos, como el envío de bombones a su exmujer, Gretchen Sabinson o que recuerde a su madre que tienen entradas para el teatro y ella repasa su agenda del día siguiente.

Arrebatan un taxi a otro pasajero al que le dice que Maggie está muy enferma, y le dice a esta que en el mundo de la publicidad no existe la mentira, se llama exceso de celo.

Al llegar al Plaza despide a Maggie y pide al taxista que la devuelva a su mundo mientras él reúne con su amigo Herman Weltner y sus acompañantes.

Nervioso, pues se le olvidó advertir a Maggie que su madre no estaba en casa sino jugando al bridge en casa de una amiga decide mandarle él mismo un telegrama.

Levanta la mano para llamar al botones justo en el momento en que este pregunta en voz alta por George Kaplan

Dos hombres lo observan desde el vestíbulo, y cuando sale para enviar el telegrama, es retenido por esos hombres, uno de los cuales le apuntan con una pistola, y le piden que los acompañe afuera, lo que él cree es una broma.

Lo obligan a entrar en un coche y se sientan cada uno de ellos a un lado y le ignoran mientras él habla tras hacerse a la idea de que se trata de un rapto, y aunque trata de huir, comprueba que la puerta está bloqueada.

Lo llevan a una mansión de Long Island, en cuya puerta figura el nombre de Townsend.

Al entrar la doncella les explica que su jefe está preparándose para recibir a sus invitados, aunque el secuestrador que se quedó con él pide a la mujer que le diga un nombre: "Kaplan" y luego lo lleva a la biblioteca, donde lo encierra.

Curiosea y ve un paquete que figura enviado a Lester Townsend.

Entra entonces un hombre elegantemente trajeado que cierra las cortinas y enciende la luz y le dice que es más alto de lo que esperaba y más distinguido que los anteriores.

Él le pregunta para qué lo llevaron y le recuerda que tiene entradas para el teatro.

Entra otro hombre que vio en el jardín al que el otro hombre llama Leonard y le explica a Roger que es su secretario y que es un gran admirador suyo, y lo llama señor Kaplan.

Roger piensa que se trata de un error y les aclara que se llama Roger Thornhill, ante lo que ellos ríen.

Entra la mujer para decir que ya están los invitados.

Leonard le pregunta hasta qué punto conoce sus actividades y cómo consiguió la información y si lo hace le indica que tendrá la oportunidad de sobrevivir a esa noche.

Le advierten que saben dónde piensa ir, y les dice que él también lo sabe, que al teatro, y se dirige a la puerta, en la que encuentra a uno de sus secuestradores.

Leonard le dice que saben cuál es su contacto en Pittsburgh desde que Jason se suicidó, aunque él le asegura que no ha estado nunca en Pittsburgh, y Townsend le dice que el 16 de junio estuvo en el hotel Sherwyn de Pittsburgh, y una semana después en otro de Filadelfia, luego en Boston, Detroit y ahora en el Plaza. Y en dos días estará en el Ambassador East de Chicago y luego irá a Rapid City, en Dakota del Sur.

Townsend dice que debe irse con sus invitados y le pregunta si va a colaborar, a lo que le responde que no porque ignora de qué le hablan.

Cuando el anfitrión sale, entran los dos secuestradores y Leonard le ofrece una copa, y aunque él dice que no la quiere, y los secuestradores lo cogen cada uno por un lado, y aunque se resiste Leonard le obliga a beber.

Lo llevan luego entre los dos matones hasta un coche y observa al final el mar, pues están en una carretera con muchas curvas que transcurre a lo largo de la playa.

Lo sientan al volante de un coche y uno de los sicarios se sienta al otro lado y comienza a conducir desde el otro lado, y de pronto Roger recupera por un momento la consciencia y ve que se dirigen hacia el mar y echa al sicario del coche.

El otro sicario lo persigue con otro coche tras recoger a su compañero, y ven cómo conduce con gran inseguridad debido a su estado de embriaguez y que se dirige hacia el mar, y, de hecho, una de sus ruedas queda colgando sobre el abismo, pese a lo cual consigue salir de allí y sigue de forma errática, con gran peligro para otros coches, tanto que lo detecta un coche policial y lo persiguen.

Cuando frena para evitar atropellar a un ciclista, el coche policial choca contra él, y, a su vez otro vehículo choca contra el coche policial y al verlo, los sicarios se marchan.

Es llevado a comisaría donde él trata de explicar que intentaron matarlo, aunque ellos indican que además de la ebriedad, el coche era robado.

Lama a su madre y le dice que está en la comisaría de Glen Cove y que dos hombres le obligaron a tomar una botella de bourbon y pide que envíe a su abogado.

Al día siguiente comparece en el juzgado donde su abogado expone lo que le contó Roger, ante lo que el juez pide que pasen el caso a los agentes del condado para que lo investiguen, y entretanto aplaza su decisión hasta la tarde del día siguiente.

Varios agentes acuden junto con su abogado y la madre de Roger a la mansión Townsend donde les recibe el ama de llaves, que dice que lo recuerda.

Esperan en la biblioteca y trata de mostrarles las manchas de bourbon del sofá, que no están, aunque luego va hasta el mueble de los licores, donde ven que solo hay libros.

Llega entonces una mujer, la señora Townsend que lo abraza y le dice que estaban muy preocupados por él y le pregunta si llegó bien a casa.

Cuando le cuentan que lo sorprendieron borracho en un coche robado, la mujer dice que les contó que se iría en un taxi.

Él pide hablar con su marido y ella le cuenta que está en el edificio de las Naciones Unidas, pues debe pronunciar un discurso ante la Asamblea General.

Se marchan sin fijarse en el jardinero, uno de los dos secuestradores.

Roger va con su madre al hotel Plaza y llama desde el vestíbulo a la habitación de Kaplan, aunque no contesta y le dicen que no ha respondido en los dos últimos días, ante lo que pide a su madre que le consiga la llave de su habitación y consigue convencerla a cambio de 50 dólares para su partida de bridge.

Suben a la habitación donde una camarera de pisos al verlo le pregunta si necesita que le cambie las sábanas, pues parece que no durmió allí y al ver que lo tomó por Kaplan se pregunta si realmente se parece tanto a él.

Empieza a curiosear y ve una foto en que está Townsend rodeado por otras personas.

Llama de nuevo a la camarera de pisos y le pregunta si sabe quién es él a lo que responde que el señor Kaplan y que le vio por vez primera antes en la puerta.

Llega luego el botones con un traje del tinte y le pregunta cuándo le entregó el traje y le dice que la noche anterior, pero no personalmente.

Se prueba el traje que le acaban de llegar y ve que es de alguien más bajo que él.

Suena entonces el teléfono de la habitación y ve que es uno de los matones del día anterior y aunque le insiste en que no es Kaplan, le hace ver que está en su habitación.

La operadora le confirma que la llamada la hicieron desde el vestíbulo, por lo que salen a toda prisa y entran en el ascensor, al que le siguen los hombres que lo secuestraron el día anterior, aunque el ascensor va lleno.

Roger señala sutilmente a los dos hombres y su madre si dirige a ellos y les dice en broma que no intentarán en serio matar a su hijo, y todos ríen.

Al llegar al vestíbulo Roger evita que salgan los matones pidiéndoles que dejen salir a las damas primero y él sale corriendo y roba un taxi y pide que lo lleve al edificio de la Asamblea General de las Naciones Unidas, mientras los matones lo siguen en otro taxi.

Al llegar a las Naciones Unidas pregunta por Townsend de parte de George Kaplan.

Uno de los matones se baja para buscarlo y pide al otro que lo espere en una esquina.

Llaman a Lester Townsend y mientras lo espera ve al matón, Valerian, que lo vigila.

Se presenta un hombre que nada tiene que ver con el hombre que conoció la noche anterior, y que le asegura que es Townsend de Glen Cove y le describe su casa y le dice que así es pero que lleva todo el mes en su piso del centro y que su esposa murió y que su casa está cerrada y solo hay un jardinero y su esposa que viven en el sótano.

Le muestra la fotografía del que él creía que era Townsend y en ese momento Valerian lanza un cuchillo a Roger que acaba en la espalada de Townsend y mientras este cae él le quita el cuchillo de la espalda y aunque asegura que nada tiene que ver con eso la gente le cree autor y piden que llamen a la policía, y debe huir en un taxi.

En la prensa sale la fotografía de Roger en portada con el puñal en la mano e indican que se trata de Roger Thornhill que dio en las Naciones Unidas un nombre falso.

En la oficina de la CIA varios agentes estudian la información publicada donde indican además que ese mismo día fue detenido acusado de conducir en estado de embriaguez un coche robado y en su defensa acusó a Townsend de haber intentado asesinarlo.

Los agentes reunidos ignoran quién es Thornhill y concluyen que Vandamm confundió a ese hombre con George Kaplan pese a que es una persona que no existe.

Se preguntan qué pueden hacer y el agente que preside la reunión, al que llaman Profesor les dice que no harán nada, pues ha sido un golpe de buena suerte que su falso señuelo, creado para desviar las sospechas respecto de su agente real se haya convertido en un señuelo vivo, aunque se preguntan cuánto tiempo permanecerá con vida, pero el profesor indica que no pueden salvarlo sin comprometer a su agente.

Desde una cabina de la Estación Central, Roger llama a su madre y le dice que vio que Kaplan salió ya del Plaza y se fue al Ambassador East de Chicago adonde irá al no poder recurrir a la policía ya que está acusado de ser ladrón, borracho y asesino.

Camina entre la multitud que abarrota la estación, aunque se coloca unas gafas de sol para evitar que lo reconozcan y va a sacar un billete para el "Siglo XX", aunque le dicen que sale en 5 minutos y que no quedan plazas, aunque, tras observar que se trata del hombre que busca la policía, ya que tienen su foto dice que llamará para ver si queda algún billete, y avisa a la policía, aunque cuando vuelve de hablar ve que no está ya.

Se cuela en el tren, y observa que algunos policías lo siguen.

Mientras trata de huir se topa con una mujer, y cuando aparecen los policías él se oculta en uno de los departamentos y la mujer, en vez de delatarlo dice a los policías que cree que se bajó del tren.

Él le da luego las gracias y le dice que lo buscan por 7 multas de aparcamiento.

Más tarde, y mientras los revisores piden los billetes él se esconde en el baño.

Va luego al vagón restaurante y lo sientan frente a la mujer que le ayudó antes, y le dice que ya sabe que tiene la sensación de haberlo visto antes, pues le pasa mucho, y ella le dice que tiene una cara agradable.

Él dice que cuando ve a una mujer bella finge que no abriga deseos de hacerle el amor para que ella no ponga objeciones, aunque ella le dice que puede que no lo haga.

Él le dice que tiene suerte de haberse sentado allí, aunque ella le dice que no fue cuestión de suerte, sino de los cinco dólares que dio al camarero, ante lo que él le pregunta si es una proposición, ante lo que ella le dice que nunca habla del amor con el estómago vacío, y él le hace ver que ella ya comió, aunque le dice que él no.

Se presentan tras ello formalmente. Ella dice que se llama Eve Kendall, que tiene 26 años y es soltera y él le pregunta a qué se dedica además de llevar a los hombres a su perdición, a lo que le responde que es diseñadora industrial.

Él se presenta como Jack Phillips, jefe de ventas de la costa oeste de Electrónica Kingby, aunque ella le dice que no es cierto, que es Roger Thornhill de la avenida Madison y lo buscan por asesinato, pues está en todas las portadas, pero que no dirá ni una palabra porque tiene una cara bonita y va a ser una noche larga y no le gusta mucho el libro que ha empezado.

Él saca una caja de cerillas con sus iniciales "ROT" y le enciende el cigarrillo mientras ella le sujeta la mano y sopla la cerilla sin soltarle la mano, sensualmente.

Él le dice que la invitaría a su dormitorio si tuviera, pero no tiene ni siquiera litera, ante lo que ella le dice que tiene un departamento para ella sola y él le dice que eso no parece justo, y ella le indica que está en el Compartimento E en el coche 3901.

El tren se detiene y suben varios agentes, lo que ella puede observar por la ventanilla por lo que le indica que si estuviera en su lugar no pediría postre y sale deprisa tras ella.

Le dice que se está asfixiando en la cama cerrada donde está escondido mientras ella lee tranquilamente en su asiento.

Cuando le preguntan por el hombre que estaba en su mesa en el coche restaurante, ella dice que no lo había visto, y finge alarmarse cuando le dicen que está buscado por asesinato, y cuando le dicen que el mozo indicó que salieron juntos del restaurante ella dice que salieron al mismo tiempo, pero no juntos y que tal vez saltó del tren.

Cuando se van ella le abre la cama gracias a una manivela que robó al mozo.

Él le pregunta por qué se porta tan bien con él y ella le pregunta si sube a la cama, ante lo que él sonríe.

Más tarde ella se ofrece a ayudarle a buscar a George Kaplan, ya que para él sería muy peligroso recorrer Chicago en su búsqueda, pues lo detendrían, por lo que sugiere que se quede en el hotel mientras ella lo busca.

Ella apunta que apenas lo conoce y que podría estar planeando asesinarla esa noche, tras lo que se besan y ella le dice que querría saber más de él, pues solo sabe que se dedica a la publicidad y que tiene buen gusto en el vestir y en las comidas.

Se siguen besando hasta que llama el mozo al que pide que no haga nada en el lavabo, donde se oculta en ese momento Roger y cuando se va, tras abrir la cama él sale y apagan la luz y continúan con sus besos.

El mozo se dirige a otro compartimento y entrega a su ocupante una nota de parte de la señora del 3901. En ella pregunta qué hace con él por la mañana.

Quien lo cogió fue Leonard, que se lo muestra a Vandamm y sonríen.

Cuando llegan a Chicago, Eve camina con acompañada por un mozo que carga con sus maletas, que no es otro que Roger, que se separa de ella cuando ve que se le acercan los policías que fueron a verla el día anterior, a los que indica que no hay novedades.

Pasan frente a otros policías mientras él se queja del peso de las maletas, en que ella dice lleva bolas de bolera y le dice que su traje está en la más pequeña.

Ella dice que llamará desde una cabina a Kaplan

En ese momento un mozo sale en ropa interior y denuncia que le robaron la ropa, aunque luego saca un fajo de billetes mientras ve correr a los policías hacia la terminal, donde observan a todos los mozos mientras Roger, ya con su ropa, y con la cara llena de espuma se afeita en el baño con una ridícula cuchilla de ella.

Mientras lo hace, Eve habla desde una de las cabinas, pero no con Kaplan, sino con Leonard, que está en otra cabina.

Cuando Roger sale del baño va a reunirse con él y le dice que habló con Kaplan y le dijo que se reunirá con él, pero fuera del hotel y le indica que debe tomar el autobús que sale de Chicago hacia Indianápolis y bajarse en la parada Prairie de la carretera 41, aunque debe ir en autobús para que tenga la certeza de que va solo, y esperarlo allí.

La nota inquieta y le pregunta si volverán a verse, a lo que ella le responde que algún día, y él le dice que aún no le dio las gracias como se merece y le pregunta dónde podrán verse, aunque ella le advierte que llega la policía y debe irse.

Por una larga carretera avanza el autobús hasta una parada en medio de la nada, en un lugar de tierras todavía sin sembrar. Solo ve enfrente un maizal.

Observa a lo lejos a una avioneta que está fumigando los campos.

Muy de tarde en tarde pasa algún vehículo que levanta una gran polvareda.

Observa que por uno de los caminos llega un coche del que se baja un hombre que se queda en el otro lado de la carretera y se acerca a él y entabla una conversación banal sobre el tiempo y luego le confirma que no se llama Kaplan y que espera el autobús.

El hombre observa la avioneta y dice que es extraño que esté fumigando cosechas donde no las hay, aunque de inmediato llega el autobús y se marcha.

Observa luego a la avioneta que ve que se dirige directamente hacia él, que debe lanzarse al suelo para no ser alcanzado y ve luego cómo da la vuelta y debe lanzarse de nuevo al suelo para esquivarla a ella y su ráfaga de disparos.

Ve que se acerca un coche y trata de pararlo sin éxito, y debe luego correr delante de la avioneta, que vuelve a dispararle, por lo que corre a esconderse en el maizal, donde luego deja caer sobre él el pesticida.

Sale cuando ve que se acerca un camión cisterna y se coloca en la carretera sin darle más opción que la de detenerse, aunque llega a golpearle y cae bajo sus ruedas.

En ese momento la avioneta choca contra su tanque trasero y los hombres que iban en el camión se bajan y le piden que se apure, pues puede volar el otro tanque.

Hay en efecto una gran explosión que llama la atención de varios vehículos que se detienen para observar lo ocurrido, y mientras se acercan hacia el camión él roba la camioneta de uno de ellos y se aleja en dirección contraria.

La policía registra la camioneta que lleva un frigorífico cargado en Chicago.

Él se acerca hasta el hotel Ambassador East, donde cree que está Kaplan, aunque le informan que se fue esa misma mañana a las 7'10, lo que no concuerda con el hecho de que Eve le dijera que había hablado con él después de las 9, aunque le dan la dirección que dejó para el correo. El Sheraton-Johnson en Rapid City en Dakota del Sur.

Tras darse cuenta de la mentira ve de pronto a su autora, Eve, que ve que sube en el ascensor mientras lee un periódico, y Roger observa se detiene en la planta cuarta, por lo que dice al recepcionista que la señorita Kendall le está esperando en una habitación de la dicha planta que no recuerda y que le indica es la 463.

Sube hasta la habitación y pone su oreja en la puerta antes de llamar y donde ella se sorprende al verlo, aunque también sonríe, y, de hecho corre a abrazarlo cuando él le dice que no hay forma de eliminarlo.

Luego, mientras ella le prepara un whisky, él ve en el periódico la noticia del choque de una avioneta contra un camión cisterna.

Ella le pregunta cómo le fue y él le dice que Kaplan no apareció, ante lo que ella le dice que quizá escribió mal la dirección, aunque él asegura que lo envió al lugar preciso.

Ella le pregunta qué piensa hacer y él le dice que depende en parte de ella, pues de ahora en adelante no va a perderla de vista, aunque ella le dice que tiene planes exclusivamente suyos y él tiene sus problemas, ante lo que él le indica que deberían fusionar los planes de ella con los problemas de él.

Suena entonces el teléfono de la habitación y ella dice a su interlocutor que aún no está preparada y pide la dirección del lugar al que debe ir y guarda en su bolso, donde tiene una pistola, la nota.

Él le dice que podrían cenar juntos, aunque ella le dice que no puede y le pide que desaparezca de allí enseguida y que no vuelva a acordarse de ella.

Que guarda un gran recuerdo de la noche anterior y le desea buena suerte.

Ante su insistencia, ella acepta cenar con él, aunque le pide que deje que el mozo se haga cargo de su traje, sucio tras su aventura.

Mientras le ayuda a quitarse la ropa él le pregunta qué hace una chica como ella para ser una chica como ella y ella dice que es cuestión de suerte y él le dice que seguro que es capaz de llevar a un hombre a la muerte casi sin proponérselo, por lo que le indica que deje de proponérselo.

Él dice que se duchará mientras se llevan su traje.

Ella aprovecha el momento para marcharse, aunque antes ve la foto que él tenía de Vandamm y que él dejó en la mesilla.

En realidad Roger no entró en la ducha, y en cuanto ella sale va hasta la mesilla y con un lápiz frota la libreta en que escribió y queda en blanco el hueco de las letras donde ve una dirección: el 1212 de North Michigan Avenue.

Se dirige en taxi hasta la dirección, que ve es una galería de subastas donde ve que está Eve junto a Vandamm, que acaricia su cuello y al lado de ellos Leonard.

Él los observa y se acerca a ellos y dice al falso Townsend que aún no se presentaron y este le dice que le decepciona, algo que él dice iba a decirle a Eve.

Vandamm le dice que ha sido una torpeza entrar allí y Eve le dice que la debió seguir desde el hotel.

Vandamm le pregunta si estaba en su habitación y él dice que así es, y pregunta si no hay entrada libre, momento en que Vandamm retira su mano del cuello de ella.

Le dice luego a Vandamm que no sabía que coleccionara obras de arte, pues pensaba que se limitaba a coleccionar cadáveres y le dice que apuesta a que pagó mucho por esa escultura mientras mira a Eve, pues pone en el trabajo sus cinco sentidos.

Mientras hablan, Leonard puja por una figura precolombina, que consigue por 700 dólares, y cuando indican que fue adjudicada a Vandamm, conoce su nombre.

Vandamm le dice que les preparan mal para su trabajo y que sobreactúa en sus papeles, incluido el del enamorado despechado, ante lo que Roger le dice que sabe que solo le gustaría verlo en un papel, el de difunto, que Vandamm le asegura que será el siguiente y que estará muy convincente.

Él se pregunta cómo lo hará. Si será con un beso de Eve que lo hechizará así con su veneno, momento en que ella se levanta enfadada y está a punto de pegarle, aunque se contiene y él le dice que no cree que tenga sentimientos que pudiera haber herido.

Entre los asistentes a la subasta está también el "Profesor", que los observa.

Él se despide y dice a una Eve con lágrimas en los ojos que la recordará siempre.

Pero al dirigirse a la salida ve allí a Valerian y en la puerta delantera a Leonard.

Ve que Vandamm y Eve se marchan y se sienta en la sala donde subastan otro lote, y cuando van a cerrar la puja en 2.250 dólares, él ofrece 1.500, y aunque le advierten de ello él dice que se mantiene en esa cifra y luego dice 1.200 y dice que están pagando demasiado por un cromo.

Subastan luego una cama Luis XV tallada en oro que él dice que parece falsa, pese a lo que empieza a pujar, y cuando van por 1.200 dólares él ofrece 13, y ve que llaman a alguien, y él sigue ofertando, ahora por 2.500 dólares, para luego ofrecer 3.000, y al ver cómo altera la sesión se acerca a él un hombre a pedirle que se marche, momento en que ve que entran dos agentes de policía y golpea al hombre y provoca su detención.

Y mientras se lo llevan dice que ofrece 3.000 y le dice a Valerian que tuvo mala suerte.

Fuera, el Profesor hace una llamada desde una cabina.

Ya en el coche, les dice a los agentes que han tenido suerte y están a punto de convertirse en héroes, pues es el asesino del delegado de las Naciones Unidas, y cuando lo confirman llaman a la central y les piden que abandonen la vigilancia y que lo lleven al aeropuerto de Midway mientras él insiste en que lo lleven a la comisaría.

Llega al aeropuerto el Profesor, que se lo lleva por una puerta secreta y le rebela que es un agente estatal.

Mientras caminan él le dice que no tuvo nada que ver en el asesinato de las Naciones Unidas, a lo que le responde que lo sabe, pero que no intervienen en las operaciones policiales más que si es necesario y ese día lo fue.

Le dice que van a Rapid City en Dakota del Sur, que está cerca del Monte Rushmore, donde está Vandamm, que le dice es una especie de importador-exportador de secretos de estado y que tiene una casa desde donde creen que podría escapar del país.

Ahora lo llevan para estimular su confianza en la existencia de George Kaplan, un agente que le confiesan, no existe y por ello le pide que lo siga encarnando en las siguiente 24 horas para que Vandamm vea que le sigue los pasos y así poder desviar la atención sobre el verdadero agente.

Pero él se niega a seguir como señuelo, lo que el Profesor acepta, aunque le advierte que juzgó mal a la señorita Kendall y su forma de actuar que fue debida a que estaba en peligro y debía protegerse de ser descubierta y asesinada, ya que ella es su agente y él la ha colocado en una situación peligrosa.

Finalmente viaja con el Profesor, y al pie de las esculturas este le explica que por su culpa Vandamm perdió la fe en la lealtad de Eve al ver que se había enamorado de un agente del gobierno.

Ahora debe tratar de conseguir que Vandamm vuelva a confiar en ella hasta el momento de abandonar el país esa noche.

Se reúne poco después en la cafetería del complejo con Vandamm, que va acompañado por Eve y por Leonard, aunque él exige que ella no esté en su conversación.

Vandamm no parece sorprendido. Asegura que sabía que la policía no lo retendría.

Roger le dice que sabe tanto la hora a la que se irá esa noche como su destino final, por lo que le dice que quizá le interesaría conocer el precio por no hacer nada para impedirlo.

Él le pregunta cuánto pensaba pedir y él dice que quiere a la chica, pues desea que se lleve su merecido.

En ese momento Eve se acerca a ellos y le dice a Vandamm que se va a la casa, aunque Roger no la deja salir. La coge del brazo mientras ella le pide que la suelte, y al ver que no lo hace lo amenaza con una pistola y le dispara, tras lo que sale corriendo, mientras Leonard sujeta a Vandamm para que no salga tras ella para no comprometerse.

El profesor acude hasta Roger y pide a la gente que no toquen nada y se aparten mientras lo examina.

Poco después se lo lleva una ambulancia hasta un bosque donde está también el coche de Eve, a la que saluda y que le pregunta si está bien, y le dice luego que necesitaba disculparse.

Él le dice que cumplía con su deber, aunque ella dice que su comportamiento con él fue incalificable y no quería que se fuera pensando que le engañaba.

Él reconoce que utilizó palabras muy duras que ella indica le dolieron como latigazos y ella le dice que se asustó tras dispararle, pues hizo muy bien su papel.

Ella le confiesa que conoció a Vandamm en una fiesta y le pareció interesante hasta que el profesor y sus colaboradores le contaron cómo era realmente y la convencieron para que se convirtiera en su espía, y dice, que es la primera vez que alguien le pedía que hiciera algo que merecía la pena.

Él le pregunta si tan mal le fue en la vida y ella le dice que sí, por culpa de los hombres como él, que no creen en el matrimonio, aunque él protesta y le dice que se ha casado dos veces, lo que para ella confirma su teoría.

Él le dice que podría volver a odiarla pues era más divertido, momento en que ella inicia un apasionado beso, tras lo que se despide de él, pues debe volver a la casa y convencerlos de que dio un rodeo para despistar a la policía.

Finalmente el Profesor lo reclama y él le dice que una vez que Vandamm se haya marchado podrán reunirse y darse toda clase de explicaciones, algo que ella le dice no puede ser, y el Profesor le explica que Eve se irá con Vandamm esa noche y por eso llegaron tan lejos. Ella es ahora fugitiva de la justicia y no puede negarse a llevarla.

Él dice que no lo permitirá, aunque le dicen que deben seguir, y mientras discuten, ella corre al coche, aunque él insiste en que no le permitirá continuar, ante lo que optan por dejarlo fuera de combate con un puñetazo de un guardabosques.

Encerrado en una habitación de hospital escucha la noticia de los disparos y de que Kaplan, en estado crítico, fue identificado como agente del gobierno.

Finalmente va a verlo el Profesor, que le lleva ropa para varios días, aunque le advierte que en una hora Vandamm e Eve se habrán marchado.

Él se va vistiendo y le pide que le invite a un whisky, y mientras va a buscarlo, él intenta salir, pero ve que cerró de nuevo la puerta, por lo que opta por escapar por la ventana y entra por otra del hospital donde una mujer ingresada le pide que se detenga, y al ver lo apuesto que es vuelve a pedir que se detenga, aunque esta vez sensualmente.

Coge un taxi hasta cerca del refugio de Vandamm que está en la montaña y ve al lado unas luces que indican que se trata de una pista de aterrizaje.

Llega en un coche Valerian al que abre el ama de llaves que vio en casa de Townsend.

Escondido escucha cómo Eve se escusa tras perder la cabeza y poner a Vandamm en peligro, aunque él le quita importancia y se muestra comprensivo.

Leonard le indica que el avión estará allí en 10 minutos y pide a Vandamm unas palabras de despedida en privado, por lo que Eve sube a recoger sus cosas.

Leonard le dice que lo ve enamorado de Eve, pero él cree que no es de fiar.

Mientras ellos hablan, Roger la observa en su habitación y tira unas piedrecitas a su ventana, aunque ella sale y no lo ve y Leonard escucha algo, aunque tampoco ve nada.

Le dice luego a su jefe que cree que él también tiene dudas sobre Eve y por eso le ha ocultado que el guerrero tártaro guarda el microfilm en su interior.

Desde su escondite, Roger ve que Leonard oculta un arma mientras Vandamm niega tener recelo alguno sobre ella, aunque Leonard dice recelar de las cosas tan bien hiladas. Que con su disparo Eve consiguió disipar las dudas que pudiera tener sobre ella y creó una situación para obligarlo a llevarla con él si albergaba alguna duda.

Vandamm le dice que cree que está celoso, y en ese momento Leonard saca un arma y le dispara. Y la cara de asombro de Vandamm se acentúa tras ver que no le ha ocurrido nada, y Leonard le explica que esa es el arma con la que Eve disparó a Kaplan y que encontró en su maleta y ve que utilizó balas de fogueo.

Pasado el susto, Vandamm da un puñetazo a Leonard para desfogarse y al escuchar el ruido Eve sale y le indican que debe bajar, pues ya es la hora.

Leonard le indica que no puede estar pensando en llevársela, a lo que él le responde que sí, pues esos asuntos se liquidan siempre mejor a gran altura sobre el agua.

Roger trepa por la pared hacia la ventana de Eve, aunque cuando llega arriba ella salió ya, y escucha cómo van a brindar con champán antes de partir.

Él, que al trepar se hirió en las manos saca un pañuelo con sus siglas y entonces recuerda que su caja de cerillas también lleva sus siglas y escribe una nota dentro en que le advierte a Eve que están tras ella y que él está en su habitación, tras lo que lanza la caja en el momento en que ellos van a observar la llegada del avión, aunque cae al suelo y es Leonard quien la encuentra y la coloca sobre la mesa.

Al ver la caja, Eve la reconoce de inmediato y lee la nota y por ello pretexta que se dejó sus pendientes para volver a subir.

Allí le dice que saldrán por la ventana y tienen un coche esperando, aunque ella le dice que va a arruinarlo todo, ante lo que debe explicarle que saben que los disparos fueron de fogueo y van acabar con ella y le explica que el microfilm está en la figurita, por lo que le pide que haga lo que sea menos subir al avión.

Vandamm carga con la figura y coge a Eve del brazo para ir hacia el avión y dice al ama de llaves que al día siguiente ella y su marido estarían en Canadá.

Y esta ve, el reflejo en la televisión de Roger, por lo que lo sorprende con un arma y le obliga a sentarse para esperar a que regresen su marido y Leonard tras el despegue.

Eve camina del brazo de Leonard inquieta y mirando hacia atrás sin saber qué hacer y Vandamm observa su inquietud, que ella achaca a los pendientes.

Encarga a Leonard que le despida de su hermana y la felicite por su interpretación de la señora Townsend.

Pero cuando están a punto de subir al avión se escuchan varios disparos y Eve aprovecha la confusión para quitarle a Vandamm la figura con el microfilm y corre hacia el coche en que la recoge Roger, que se excusa por su tardanza, pues la mujer le tuvo clavado cinco minutos hasta que se dio cuenta de que era la pistola de fogueo.

Encuentran cerrada la puerta de la finca y deben continuar a pie y ocultarse en el bosque, aunque ven que eligieron un mal camino, pues están en la cima del monumento.

Tratan de huir y bajan entre Washington y Jefferson, perseguidos por Valerian y Leonard y Roger le propone que si salen con vida harán un viaje en tren hasta Nueva York juntos.

Eve le pregunta si es una declaración y él le dice que es una petición de mano.

Ella le pregunta qué pasó con los dos primeros matrimonios, a lo que le responde que sus esposas se divorciaron de él debido a que llevaba una vida demasiado aburrida.

A ella se le rompe el tacón y está a punto de caer, aunque consiguen sujetarse.

Doloridos ven cómo sus perseguidores avanzan tras ellos.

A Leonard se le cae la linterna y él mismo cae unos metros.

En un terreno más llano corren, pero oculto tras el otro lado de la cara de Washington los espera, oculto, Valerian que se abalanza sobre Roger y pelean, aunque Roger consigue dominarlo y lo arroja al vacío, aunque en ese momento grita Eve, a la que alcanzó Leonard, que consigue quitarle la escultura y la empuja, quedando ella colgada sobre el vacío, cogida con una mano.

Él corre a auxiliarla y consigue alcanzar su mano justo cuando pierde pie.

Pide ayuda a Leonard, que se acerca a él, aunque en vez de auxiliarlo pisa su mano.

Pero se escucha entonces un disparo y la presión del zapato de Leonard cesa y cae al vacío y la figurita se rompe y revela el microfilm que ocultaba.

Un policía le disparó desde lo alto del monumento, donde el Profesor y varios policías mantienen retenido a Vandamm, y abajo Roger, pide a Eve que haga un esfuerzo, pues ya la tiene, aunque ella dice que no puede.

Él insiste y le pide que suba, y la llama señora Thornhill, y ella le dice que aquello ya pasó y él tira de ella hacia su cama del tren y se besan justo antes de que el tren entre en el túnel.

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