Te cuento la película

A Real Pain

A Real Pain (2024) * USA / Polonia

          También conocida como:
                    - "Un dolor real" (Hispanoamérica)

Género: Drama

Duración: 82 min.

Música: Michal Dymek

Guion y Dirección: Jesse Eisenberg

Intérpretes: Jesse Eisenberg (David Kaplan), Kieran Culkin (Benji Kaplan), Will Sharpe (James), Jennifer Grey (Marcia Kramer), Kurt Egyiawan (Eloge), Liza Sadovy (Diane binder), Daniel Oreskes (Mark Binder).

Cuando sale de su casa hacia el aeropuerto neoyorkino, David Kaplan llama a su primo Benji para comunicárselo con un audio y recordarle que hay que estar tres horas antes en el aeropuerto.

Pero Benji está ya allí y no escucha los mensajes en que Dave le informa de cada movimiento. De los atascos, o de cuando estos se deshacen…

Le llama de nuevo cuando llega al aeropuerto, pero le sorprende el propio Benji cuando va a hacer el cheking.

Le cuenta que tendrán hierba para fumar en Polonia.

Dave se pone por ello tenso hasta que pasan el control.

Mientras repasan el itinerario se muestran ilusionados por ver dónde vivió su abuela.

Ya en el avión Dave pregunta a Benji si sigue buscando trabajo y le dice que no.

Este le pregunta si él tendrá que trabajar durante el viaje, pero le cuenta que no, que se cogió una semana libre.

Le pregunta por su trabajo y le cuenta que vende anuncios digitales, que su primo le dice que odia, como los odia todo el mundo, aunque él le indica que sin esos anuncios, muchas páginas web gratuitas no existirían.

Mientras Benji duerme, David ve un vídeo de su hijo.

Llegan finalmente a Varsovia y en el taxi le muestra uno de los vídeos de Abe, su hijo.

En el hotel les indican que son los últimos miembros del Tour del legado histórico, y que tienen un paquete esperando, que Benji dice que es para él, que le cuenta a su primo que es la maría de la que le habló, y solo entonces Dave le confiesa lo nervioso que estuvo en los dos aeropuertos porque creía que la llevaba encima.

Se duchan antes de reunirse con su grupo, donde son recibidos por James, el guía del grupo, que les presenta a los demás miembros de este, cinco personas más.

Les explica que él no es judío, pero le interesa mucho esa parte el mundo y la experiencia judía y luego se van presentando uno a uno.

Se presenta primero Marcia Kramer, de Brooklyn, que es divorciada y cuya madre sobrevivió a los campos y nunca habló de ello y que ha ido para honrarla.

Habla luego un matrimonio, Diane y Mark Binder, recién jubilados y de Shaker Heights, Ohio, y la familia de él era de Lublin, aunque emigraron antes de la guerra.

Habla luego Eloge, un hombre de raza negra que les cuenta que, aunque no es judío de nacimiento, se convirtió 10 años antes. Que es de Ruanda y superviviente del genocidio de su país junto con su madre y él se fue a Winnipeg donde conectó con la comunidad judía.

Benji cuenta que ellos son primos, pues sus padres son hermanos y la abuela Dory era de polaca y se van un día antes para poder ver la casa donde se crio y cuenta que él estaba muy unido a ella y está muy mal desde que murió, pues era su persona preferida.

David cuenta que al morir les dejó dinero para viajar allí.

Benji dice que Dave siempre está liado y nunca tiene tiempo, pero que al verlo a él tan mal lo dejó todo para acompañarlo.

Empiezan en el Monumento a los Héroes del Gueto y siguen por la parte mejor conservada de este, donde hay todavía una parte del muro.

Van luego hasta el Monumento al Alzamiento de Varsovia y Benji se cuela en él para posar como si fuera una más de las figuras y pide a Dave que lo fotografíe aunque este piensa que puede ser una falta de respeto, pese a lo que insiste, pero los demás miembros del grupo lo encuentran también divertido y se colocan también en el monumento como él y van entregando todos ellos sus móviles a Dave para que los fotografíe, incluido James.

Ya en el hotel, Benji da las gracias a su primo por acompañarlo y dejarlo todo, pues sabe que no se siente cómodo con las relaciones sociales, y a él le hacía mucha falta.

Decide fumar un porro, pero no pueden abrir las ventanas, por lo que suben a la azotea.

Allí, mientras fuman, Benji le dice a su primo que es un tipo estupendo atrapado en alguien que siempre va con prisa y cada vez que lo ve tiene que sacarlo.

Al día siguiente le cuesta despertar a su primo para salir hacia el tren.

Viajan hacia Lublin en un vagón de primera clase, aunque Benji no se siente cómodo y le dice a su primo que deberían cambiarse de vagón, pues son judíos en un tren en Polonia. Que son la realeza en ese tren cuando 80 años iban en vagones de ganado.

El guía dice que en ocasiones les pasa a los viajeros que sienten sensaciones confusas de incomodidad e incluso culpa.

Dave se siente avergonzado y Benji le recuerda que él lloraba siempre y que, cuando fueron al campamento judío lloró la primera semana entera porque echaba de menos su casa, y Benji le hablaba de su madre para calmarlo.

Cuando su primo se cambia de vagón Dave pide disculpas a los demás, pero va con él.

Benji le dice que la gente solo quiere viajar por placer, pero no siempre puedes ser feliz.

Dave se despierta de pronto junto a su primo y se bajan a toda prisa, pero ve que están en Krasnik, que no es su parada, que pasaron ya un rato antes, pero le dio pena despertarlo. porque lo vio muy cansado y dormía tan a gusto que la gente se reía de él porque no paraba de roncar y a él le dio pena.

Deben coger otro tren en dirección contraria. Y Benji le dice que tienen que esquivar al revisor pese a las objeciones de su primo que piensa que sería mejor sacar un billete.

Se cruzan con el revisor al que dicen que van al servicio. Benji sabe que el revisor tiene que ir hasta el final del tren y ellos irán hacia el principio, y cuando regrese ya habrán llegado, y aunque el primer vagón es de primera, en esta ocasión a Benji ya no le importa porque dice que se lo han ganado.

Ven a sus compañeros esperando fuera y van luego al hotel.

Marcia se une a Benji durante el siguiente recorrido.

Le cuenta que su hija se casó con un hombre muy rico y desde entonces es incapaz de mantener una conversación interesante con ella.

Eloge interviene para decir que le extraña que el mundo siga adelante con la cantidad de cosas que pasan, aunque Dave piensa que no pueden estar siempre lamentándose de todo, aunque Benji le dice que si hay un lugar en que pueden expresar dolor es allí, pues hubo un holocausto.

Llegan al antiguo barrio judío que recorren, viendo los vestigios del pasado y luego al cementerio, donde está la lápida más antigua de Polonia.

Pero mientras James les habla sobre ello Benji se siente molesto. Dice que tantos datos hacen que todo eso parezca muy frío, pues hablan de personas allí enterradas.

Lamenta que el tour no sea real, pues no han interactuado con nadie polaco. Van de un lugar turístico a otro, lo que James dice, es un tour, que es a lo que se apuntaron.

Benji pide que frene con los datos y las cifras, que quiere vivirlo.

Dave pide luego disculpas a James por el modo de comportarse de su primo.

James propone, como muestra de respeto, colocar cada uno de ellos una piedra en la tumba más antigua de Polonia para indicar que no le han olvidado.

Van luego a un restaurante a cenar, aunque al principio les cuesta entenderse ya que tocan en el piano Hava Nagila.

Allí hablan de sus familiares que vivieron en Polonia.

Marcia de un tío que no pudo estudiar medicina por las cuotas impuestas a los judíos, y que se hizo farmacéutico y acabó con 5 farmacias.

Mark de su tío abuelo que cuando llegó a América se dedicaba a recoger los muebles que los ricos tiraban, los restauraba y luego los volvía a vender.

Dave habla de su abuela Dory, que dice era cortante y dura.

Que sobrevivió a los campos y llegó a Nueva York, y, aunque quería diseñar vestidos no podía pagarse las clases, por lo que acabó como secretaria y, con el tiempo acabó al mando de la empresa inmobiliaria en que trabajaba.

Benji recuerda que él la llamaba cada jueves y era la única que lo metía en vereda, pues los demás desaparecían cuando los necesitaba.

Dave le recuerda que la abuela nunca se autocompadecía y llegó a decir que se sentía agradecida por sus penurias.

Contaba que los inmigrantes de primera generación tenían trabajos básicos, los de segunda generación ya iban a buenas universidades y llegan a médicos o abogados, y los de tercera generación viven en el sótano de su madre fumando porros.

Benji recuerda que él vivía en el sótano de su madre.

Tras eructar varias veces ante todos, benji dice que va a mear y Dave se disculpa por su comportamiento.

Diane dice que se ve que es un joven afligido y Eloge que se ve que quiere ser bueno, aunque Mark no lo ve así.

Dave dice que es sensible y conoce muy bien a la gente, pero si dices algo que le sienta mal cambia.

Diane dice que se ve que sufre y Dave le dice que todos sufren, aunque Mark le dice que él parece que está bien, aunque él dice que no lo está. Que se toma una pastilla para su TOC y hace ejercicio y trabaja, pero sigue adelante sin tratar de molestar a los demás con sus problemas, que sabe que son comunes.

Les dice que lo quiere, pero que le agota. Que en ocasiones quiere matarlo y otras veces quiere ser como él y se siente tonto a su lado, porque ve que es una persona que cae bien y al que no importa nada.

Se siente desconcertado. Sus antepasados sobrevivieron porque se dieron muchos milagros, y el producto de estos es una persona que tomó una sobredosis de pastillas para intentar suicidarse 6 meses atrás.

Que es divertido y encantador, pero él no para de imaginárselo desmayado en el sofá de un sótano mientras él está en Nueva York con su mujer y su hijo.

Suena entonces el piano, pero esta vez es Benji quien está tocando.

Dave les cuenta que de pequeño iban a clase juntos.

Se siente tan mal después de esos recuerdos que se retira a su habitación.

Trata de hablar con su mujer, que no se lo coge y luego se duerme.

Escucha a Benji cuando llega, aunque vuelve a salir de inmediato.

Preocupado, va a recepción y pregunta si vieron a su primo, y al ver que no, comienza a llamarlo, aunque le salta constantemente el buzón, que le dicen, tiene lleno.

Cuando logra dormirse lo despierta el teléfono de la habitación.

Se trata de Benji, que le dice que están todos esperándolo abajo.

Enfadado, le dice que no le sonó el despertador porque se quedó sin batería de tanto llamarlo, pues estaba asustado.

Benji le dice que estaba con Marcia hablando y no quiso despertarlo.

Ese día van a visitar a un antiguo campo de concentración de Majdanek, a solo 3 kilómetros del centro de Lublin, que se conserva muy bien.

Les muestran la cámara de gas, los hornos, y los barracones, y de vuelta, en el minibús, Benji va llorando.

El siguiente destino del grupo será Zamosc, adonde Benji y Dave ya no irán. Se quedarán una noche más allí y luego irán a visitar la antigua casa de su abuela.

James da las gracias a Benji por su crítica constructiva y la necesidad de relacionarse con la gente local y vivir la vida real.

Ellos pasan la tarde de paseo por la ciudad. Y en un mercadillo Benji se compra un sombrero que a Dave le parece ridículo.

Suben a la azotea de un hotel alto para fumar un porro.

Allí, Dave le pregunta qué ha pensado hacer al regresa a Binghamton, y Benji le cuenta que tiene que ayudar a un amigo que va a cambiar el techo de su casa.

Le dice luego a Dave que antes era diferente, que lloraba por todo y era más emotivo y ahora nunca lo visita y él le pregunta si no sería más fácil que fuera él a Nueva York, pues él trabaja, aunque Benji le responde que hay la misma distancia y le pregunta por qué ya no le importa.

Él le dice que sí le importa, pero que no puede entender cómo hizo aquello. Pues no se le quita de la cabeza y le pregunta si no se da cuenta de lo que lo quiere la gente y de cómo cambia todo cuando él entra en una sala, y asegura que él daría lo que fuera por saber lo que se siente siendo así, tan encantador que ilumina una sala al entrar.

A la mañana siguiente, tras desayunar los lleva un taxi hasta Krasnystaw, el pueblo de su abuela.

Llegan a la dirección en que vivió y ven que es una casa muy humilde y sin nada especial y muestran su cara de decepción, pues no es lo que se imaginaban.

Benji recuerda que una vez, la abuela le dio un bofetón por llegar tarde a un restaurante y asegura que es lo mejor que le pasó jamás, pues le demostró que él le importaba más que lo que pensara el resto de la gente del restaurante.

Dave propone colocar, como homenaje, y para mostrar que se acuerdan de ella, una piedra en su puerta, igual que hicieron en el cementerio.

Pero cuando lo hacen un vecino les recrimina su acción, y, a través de su hijo, que habla un poco de inglés les pregunta por la razón por la que pusieron las piedras.

Les cuentan que su abuela vivió allí, y, aunque les dice que no está enterrada, le dicen que es un gesto de cariño, aunque ellos le dicen que es un riesgo dejar las piedras allí, pues vive una mujer mayor que podría tropezar, por lo que las quitan antes de abandonar el pueblo.

Finalizado el viaje, regresan a Nueva York.

Dave le dice que pueden coger un taxi e ir a merendar juntos a su casa, aunque Benji le dice que se quedará allí un ratito más, pues le gusta observar a los viajeros

Dave le da una bofetada que desconcierta a Benji.

Dave le recuerda que le contó dice que cuando su abuela le pegó le pareció estupendo, y él recuerda que entonces tenía 18 años y necesitaba una guía, pero que lo de él es violencia.

Se dan un largo abrazo de despedida y Benji le dice que va a estar bien.

Dave regresa a su casa, y deja la piedrecita que se llevó de Polonia en su puerta antes de ser recibido cariñosamente por su mujer y por Abe, mientras que Benji se sienta en un banco del aeropuerto y se queda observando a la gente.

Calificación: 3